Critican ceguera del alcalde por negar crecida de campamentos de indigentes en Nueva York

De Blasio dice que son "muy, muy raros" en la ciudad, pese a los múltiples casos a la vista

Critican ceguera del alcalde por negar crecida de campamentos de indigentes en Nueva York
Campamento de indigente en Chelsea, NYC
Foto: Andrés Correa Guatarasma / Cortesía

Calles abandonadas, negocios cerrados, locales vacíos e indigentes instalando moradas por toda la ciudad y durmiendo en cabinas de cajeros automáticos son parte del paisaje urbano actual en NYC, a la vista de todos, hasta con colchones.

Pero aparentemente el impopular alcalde Bill de Blasio no los ve. El lunes declaró que son “muy, muy raros”, a pesar de que han proliferado y han sido denunciados por vecinos en los cinco condados en los últimos meses.

“Sólo quiero decir que de vez en cuando todavía vemos algo que es un campamento”, dijo De Blasio en una conferencia de prensa remota en el Ayuntamiento el lunes.

“Eso significa gente que trata de establecer básicamente un alojamiento permanente en la calle, pero es muy, muy raro en la ciudad de Nueva York en este momento porque tomamos una decisión hace años en esta administración para detener lo que había sucedido durante décadas y no permitir esos campamentos”, afirmó orgulloso.

“Así que a veces ves lo que llamamos un punto caliente, que es la gente que se congrega, pero sin establecer, ya sabes, un lugar para vivir, en efecto”, insistió el alcalde.

La realidad es que por toda la ciudad han ido apareciendo estaciones improvisadas por personas sin hogar, desde principios de abril. La liberación de presos durante la pandemia, las tensiones policiales, el recorte de fondos y el cierre nocturno del Metro para desinfectar y desalojar indigentes han sido factores agravantes de una crisis que ha sido constante en la gestión del alcalde iniciada en 2014.

“Por supuesto que él diría que los campamentos son raros. No le afecta. Él no está cerca. Él no lo ve… todos los malditos días!”, criticó furioso al New York Post Pablo Restrepo, dueño de una farmacia en Elmhurst (Queens), cerca de donde un grupo de entre 50 y 75 personas duermen en plataformas y colchones.

En el Upper West Side, Midtown y Lower East Side de Manhattan también se han multiplicado las denuncias, citadas por el mandatario (R) Donald Trump y el gobernador (D) Andrew Cuomo, férreos críticos del alcalde Demócrata, así como concejales de ambos partidos.

En mayo, De Blasio afirmó que sus funcionarios estaban logrando avances “históricos” al sacar a las personas sin hogar de los trenes subterráneos en medio de la crisis del coronavirus.

Pero los refugios al parecer no han sido suficientes y además enfrentan críticas de vecinos, que los acusan de generar delincuencia, caos, basura y peleas.

El sábado, un hispano murió apuñalado en una aparente discusión por dinero y drogas cerca de una carpa de cartón instalada en la calle 38 West.