Abogado y abuelo robaron $2 millones a niña huérfana de 4 años en Nueva York

El dinero le correspondía como heredera, luego de que su padre murió en prisión por supuesto abuso policial

Parece una telenovela, pero sucedió en Long Island (NY), donde Rebecca Schaefer, una adolescente de 19 años, por fin halló justicia luego que un abogado se declarara culpable de haberle estafado $2 millones de dólares en complicidad con su propio abuelo, tras quedar huérfana siendo una niña, en 2005.

Vincent Trimarco Jr., quien iba a ser el acusado en el primer juicio con jurado federal en Long Island desde el cierre de marzo por coronavirus, se declaró culpable inesperadamente el martes de conspiración para cometer fraude postal y electrónico.

Los fiscales federales argumentaron que Trimarco privó a Schaefer del dinero que se le debía como parte de un acuerdo de $3 millones de dólares en 2011 del condado Suffolk, después de que su padre adolescente muriera en 2005 estando preso.

Rebecca tenía 4 años en ese entonces. Y aún no ha recibido su parte de $2 millones de dólares, a pesar de una demanda civil que está en curso, dijo su abogado.

El juicio de Trimarco estaba programado para comenzar la próxima semana frente a la jueza federal Joan Azrack. Al declararse culpable, habló de una parte del plan, comprando y ocultando la venta de un Ferrari de $150 mil dólares, pero se negó a comentar después de salir de la corte.

Uno de sus abogados, Dennis Ring, dijo que su cliente y colega había luchado por obtener el acuerdo de los $3 millones con el condado y que desconocía la existencia de la hija del fallecido.

“En respuesta a estas circunstancias imprevisibles, el señor Trimarco cometió errores”, comentó Ring después. “Hoy acepta toda la responsabilidad por ellos”.

Como parte de un acuerdo de culpabilidad a la acusación original de 19 cargos, Trimarco enfrenta de 46 a 57 meses de prisión, según las pautas de sentencia, así como una multa de más de $1 millón de dólares y una restitución que se determinará entre $1 millón y $1.5 millones.

Rebecca estaba en la sala del tribunal durante la declaración de culpabilidad, junto a su abuela, Debra Schaefer, quien la crió. “Hay algo de justicia, pero tomó demasiado tiempo para obtenerla, y podría haber tenido una vida aún mejor si hubiera obtenido el dinero al que tenía derecho”, dijo la señora.

El caso se remonta a 2005 cuando el padre de Rebecca, Scott Eriksen, entonces de 20 años, fue arrestado por un delito menor de marihuana y luego murió por supuestas heridas que sufrió en prisión.

Los abogados de la familia Eriksen dijeron que lo habían golpeado brutalmente después de que se volvió violento. El condado lo negó, pero acordó pagar $3 millones de dólares a su familia.

Trimarco y otro abogado se dividieron $1 millón de dólares en honorarios en 2011 y se suponía que los $2 millones restantes iban a ser para el heredero de Eriksen.

Trimarco y Gary Eriksen -padre del fallecido y abuelo de Rebecca-, recolectaron los $2 millones de dólares restantes, alegando que él era el heredero legítimo, según funcionarios y documentos judiciales.

Ambos gastaron gran parte del dinero del acuerdo en autos de lujo, propiedades en el condado Suffolk y una inversión en Emporium, un club nocturno en Patchogue ahora desaparecido. Luego Trimarco defraudó al abuelo Eriksen en un segundo plan, al adueñarse de los autos y otras propiedades, dijeron las autoridades.

Trimarco fue acusado en 2017, pero el abuelo Eriksen había muerto varios meses antes y por tanto sólo fue señalado como un co-conspirador “sin nombre” en el caso., resumió Newsday.