Niños sin muelas del juicio, con más huesos y otros cambios curiosos que se deben a la evolución de la raza humana

Estamos evolucionando más rápido que en los últimos 250 años
Niños sin muelas del juicio, con más huesos y otros cambios curiosos que se deben a la evolución de la raza humana
La evolución humana ha sido rápida en los últimos 250 años.
Foto: Shutterstock

Afortunados los adultos que no han visitado al dentista para que les extraigan las muelas del juicio. Y afortunados también los bebés que, en los últimos años, están naciendo sin ellas.

Niños sin muelas del juicio, con más huesos y otros cambios curiosos observados por los científicos, se deben a la evolución que la raza humana ha experimentado con gran rapidez en los últimos dos siglos y medio.

Expertos de la Universidad Flinders en Adelaide, Australia, han advertido que algunos niños ya no cuentan con las muelas del juicio y sus caras se están volviendo más cortas debido a que los alimentos se consumen cada vez más procesados. Al tener la cara más corta, las mandíbulas son más pequeñas y hay menos espacio para los dientes.

“Esto está sucediendo con el tiempo, ya que hemos aprendido a utilizar más el fuego y procesar los alimentos”, explicó la doctora Teghan Lucas a The Independent. Además, también han observado que cada vez un mayor número de personas nace con huesos adicionales en los brazos y las piernas, o con conexiones diferentes de dos o más huesos de los pies.

Su investigación revela que la raza humana está evolucionando más rápido que en cualquier otro momento de los últimos 250 años.

Otro cambio importante que han encontrado es la prevalencia de una arteria en el antebrazo que se forma cuando el bebé se encuentra en el útero de la madre, y que desaparece en algún momento de la gestación para dar cabida a las arterias radial y cubital. Pero cada vez más adultos conservan esa arteria extra, al punto que si la tendencia continúa “la mayoría de las personas tendrán una arteria mediana del antebrazo para el año 2100”, explicó la investigadora cuyo estudio se publica en el Journal of Anatomy.