El peor error del IRS al distribuir cheques de estímulo bajo la ley CARES

Los últimos en recibir el cheque de estímulo fueron los beneficiarios que más lo necesitaban

El peor error del IRS al distribuir cheques de estímulo bajo la ley CARES
Imagen de un cheque de estímulo de los que distribuye el IRS.
Foto: William Thomas Cain / Getty Images

Este pasado sábado, el Servicio de Rentas Internas (IRS) cerró el plazo para que los estadounidenses de bajos ingresos que no están obligados a declarar impuestos reclamaran el cheque de estímulo que les corresponde en virtud de la ley CARES aprobada en el Congreso de Estados Unidos.

Los potenciales beneficiarios que no realizaron el proceso en línea para reclamar el dinero al 21 de noviembre, ahora tendrán que esperar hasta el año próximo -durante la temporada de impuestos- para solicitar los fondos.

Aunque la agencia habilitó la herramienta “Non-filers” poco después de que se aprobara el estatuto federal para poder procesar los pagos a tiempo, lo anterior no fue suficiente para alcanzar de inmediato a las poblaciones más vulnerables ante la pandemia.

A estas fechas, casi un año después del inicio de la distribución de la ayuda, grupos como los de desempleados y personas sin hogar a quienes el IRS debía facilitarle los procesos de inmediato, todavía batallan para recibir la ayuda.

Algunos, por no tener acceso a internet, incluso no han realizado el proceso requerido desde la página del IRS.

Sobre este particular alertó ProPublica en un reportaje a finales de octubre, en el que además destacó que organizaciones sin fines de lucro que trabajan con estas poblaciones han tratado de ayudar para agilizar los procesos, pero no ha sido suficiente.

El reportaje atribuyó a programas de trabajo complejos, “pasos en falso”, problemas técnicos y decisiones del Departamento del Tesoro para cortar grandes grupos de personas al mismo tiempo, como los detonantes del retraso y el endeudamiento en pagos.

Para esa fecha, unas 12 millones de personas en los grupos más marginados y necesitados no habían recibido los pagos, según el reporte de la agencia de noticias independiente.

La expectativa del IRS era alcanzar al menos 9 millones de recipientes para que ingresaran su información a través del servicio que se estrenó en abril.

A esos fines, la oficina incluso envió cartas a la misma cantidad de de estadounidenses.

Los esfuerzos de la oficina además incluyeron el “Día nacional de inscripción para pagos de impacto económico” con la colaboración de socios de la entidad así como organizaciones sin fines de lucro que trabajan directamente con comunidades de bajos recursos.

Al momento, no está claro cuántos pagos la agencia logró completar como resultado de estas iniciativas.

Lo que es evidente es que el Servicio de Rentas Internas dedicó la mayor parte de su tiempo este año en tratar de localizar a los beneficiarios de bajos ingresos sin que a estas fechas se tenga certeza de cuál ha sido el resultado de los trámites.

En resumen, los grupos que requerían el pago de inmediato para batallar contra los efectos económicos de la pandemia prácticamente han sido los últimos en recibirlos.

A los primeros que les llegó el cheque fue a los contribuyentes de los que el IRS contaba con la información para depósito directo, así como unos 4 millones a los que se les envió el pago en la forma de tarjeta de débito prepagada.

La mayoría de esta población declaró impuestos a la agencia.