Nueva York redobla planes de pruebas de COVID-19 para aplanar segunda ola de contagios luego del ‘Thanksgiving’

Este lunes vagones y terminales estaban atestados de pasajeros. Autoridades imploran a quienes participaron en reuniones familiares a que se aíslen

Nueva York redobla planes de pruebas de COVID-19 para aplanar segunda ola de contagios luego del ‘Thanksgiving’
El ecuatoriano Juan Granda, en Penn Station, comenta sobre la segunda ola del COVID-19 en NYC.
Foto: Fernando Martínez / Impremedia

Con miles de neoyorquinos todavía regresando de reuniones familiares de Acción de Gracias a través del sistema de trenes interurbanos y los aeropuertos de la Gran Manzana, a partir de este lunes empezó la ‘prueba de fuego’ para las autoridades de Salud las cuales anunciaron varias estrategias, entre ellas el testeo masivo para controlar al máximo la temida segunda ola del COVID-19 en las dos semanas clave que están por venir, después de la celebración del ‘Thanksgiving’.

El alcalde Bill de Blasio imploró este lunes a quienes viajaron a estados vecinos o estuvieron en contacto con grupos de personas en cenas y reuniones el pasado fin de semana, que se mantengan en aislamiento hasta que se practiquen las pruebas.

“La Ciudad pone a la disposición gratuita 25 nuevos sitios de pruebas que se abrieron la última semana. Además, hemos reforzado el programa ‘Take Care’ para detener la transmisión. Esto significa que si tienes síntomas, has estado expuesto al virus o resultas positivo en una prueba de descarte, ofrecemos alternativas para que puedas aislarte en algún hospedaje”, informó el mandatario municipal.

Además, a partir de este lunes, los neoyorquinos tendrán una nueva herramienta en línea, TestAndTrace.nyc, que le brindará actualizaciones varias veces al día sobre el tiempo de espera de resultados de la prueba de COVID-19 en los 51 sitios disponibles de la ciudad.

“Por lo tanto, esto ayuda a planificar cuidadosamente dónde desea practicarse la prueba. Y también saber con qué rapidez podrá obtener los resultados. Insistimos tengan síntomas o no. Accedan a nuestros servicios y descarte la presencia del virus en su familia”, dijo el Alcalde.

En Penn Station los viajeros del sistema de trenes volvían este lunes a casa. (Foto: F. Martínez)

¡No espere, sepárese!

Como otra arma para frenar la expansión masiva del coronavirus en la ciudad de Nueva York, cuando todo pronostica que ‘Thankgiving’ significó un “cocktail” muy peligroso que elevará la tasa de contagios en las próximas semanas, NYC Health+Hospitals recargó las baterías del plan NYC ‘Test +Trace Corps’ para evitar que en residencias pequeñas en donde viven varias personas surjan grandes focos de la infección, como se registró en la pasada primavera.

La Dra Amanda Johnson, directora del plan ‘Take Care’ reiteró un llamado que calificó como “urgente y claro”: hay opciones gratuitas para que si alguien positivo en COVID-19 o tienes los síntomas, se separe de su familia o de sus compañeros de residencia de manera inmediata, obteniendo acceso a la habitación de un hotel.

“Las evidencias nos muestran que la mayoría de las infecciones secundarias ocurren dentro de los primeros cinco días. Las transmisiones domésticas seguirán siendo un factor importante en la propagación del COVID-19 aquí en la ciudad de Nueva York. Particularmente en espacios pequeños, en donde pasaremos aún más tiempo cuando nos acercamos a los meses más fríos”, específicó Johnson.

El plan ‘Test +Trace’ ha descubierto que al menos uno de cada cinco casos investigados por este programa de rastreo de contactos, en las últimas semanas, se debe a transmisión entre miembros de una misma familia.

“En estos tiempos económicos desafiantes, no permita que la preocupación por faltar al trabajo sea la barrera. Si da positivo en la prueba de COVID-19 o ha estado expuesto, tiene derecho a solicitar una licencia por enfermedad pagada sin temer las consecuencias de su empleador. Y sin importar su estado migratorio”, subrayó la funcionaria.

En la estación Penn Station todavía centenares de pasajeros ‘iban y venían’ a NYC luego de ‘Acción de Gracias’ (Foto: F. Martínez)

 Más capacidad hospitalaria

Mientras las autoridades de la Gran Manzana centran sus estrategias en más pruebas y facilitar el aislamiento, el gobernador Andrew Cuomo, quien sigue mostrando su preocupación por el ascenso de nuevos infectados y muertes en todo Nueva York, tiene la mirada fija en expandir la capacidad hospitalaria ante la inminente alza de casos durante el invierno y especialmente después de la Navidad.

El plan de invierno para la pandemia trazado por el Departamento de Salud del Estado amplia desde ya el acceso a pruebas para los edificios escolares y los trabajadores esenciales. Se prioriza que las escuelas Pre-K hasta  octavo grado  permanezcan abiertas.

Los funcionarios estatales, aseguró el gobernador, ya están liberando espacio en algunos hospitales en el condado de Erie, donde el número de pacientes han tenido un repunte más agudo que en la primavera. Por ejemplo, una de las medidas sería cancelar las cirugías electivas a partir de este viernes.

Este plan será expansivo en todos los condados e incluye la previsión de instalar de hospitales de campaña provisionales.

Se establecerá un nuevo criterio con base a estadísticas de hospitalizaciones en cada región, para determinar que decisiones de cierres o restricciones tendrá cada condado.

“Nosotros estamos seguros del aumento de los casos en los días que están por venir, esto nos preocupa mucho porque además estamos al frente de una baja en el personal médico disponible en esta temporada. Pero, aún así, estamos mejor preparados y seremos más inteligentes en la gestión”, dijo Cuomo.

Estratégicamente un puesto de pruebas COVID-19 fue instalado por la Ciudad en Penn Station. (F. Martínez)

Un lunes después de ‘Thankgiving’

Un lunes después del largo fin de semana de ‘Thankgiving’, en tiempos de pandemia, algunos puntos neurálgicos del sistema de transporte masivo de la Gran Manzana, más allá del uso de mascarillas, mostraron imágenes muy lejanas al distanciamiento social, especialmente en donde masas de viajeros estaban regresando a la ciudad.

En las línes del Subway en la calle 42 que se interconectan con Grand Central Station, y en las de Penn Station, dos estaciones claves de transferencia de viajeros ‘desde y hacia’ otros estados, lucían colmadas de pasajeros durante horas de la mañana de este lunes.

Precisamente, uno de los nuevos puntos de testeo emergentes de la ciudad de Nueva York fue instalado estratégicamente en Penn Station en el corazón de Manhattan, allí la inmigrante cubana María Cubillán, de 45 años, trataba de practicarse el test luego de visitar a su familia en Connecticut.

“Sabes cómo es todo. Después que estás reunido, tomas unos tragos y con la emoción de ver gente querida después de tantos meses, te olvidas de máscara y de distancia. Yo sé que todo está bien. Pero debo aprovechar este centro de testeo aquí, porque tengo que volver a mi trabajo el jueves”, comentó María.

Entre tanto, el ecuatoriano Juan Granda, de 63 años, también se encontraba en la estación del tren por algunas diligencias personales y contó que para Acción de Gracias prefirió acatar las normas y no viajar ni reunirse.

“Qué bueno que hayan puntos disponibles para descartar el COVID-19, pero en mi caso personal no creo que sea necesario. Yo me he cuidado. Mi angustia es otra. Como uno de miles que ha perdido su trabajo, me preocupa que esta segunda ola que viene por las fiestas, termine de hundir más la economía”, compartió Granda.

Ante el temor creciente de nuevos cierres, el gobernador Cuomo puntualizó que no se tiene entre las opciones inmediatas poner un “botón de pausa general”, pero seguirán afinando la estrategia de restricciones focalizadas en ‘mini localidades’ de acuerdo a cómo se comporte la curva de contagios en los próximos días.

Hágase la prueba y aíslese