Qué hábito alimenticio, según la ciencia, eleva los niveles de azúcar y causa aumento de peso

¿Sueles cenar muy tarde? Según un estudio reciente, podría ser la causa del aumento de peso inexplicable y de sufrir alteraciones en la glucosa

Cenar más temprano y en un horario fijo, es una sencilla costumbre que se asocia con buenos resultados en la pérdida de peso.
Cenar más temprano y en un horario fijo, es una sencilla costumbre que se asocia con buenos resultados en la pérdida de peso.
Foto: Shutterstock

Este último año la salud ha sido el tema más relevante y de cierta manera nos ha invitado a reconsiderar nuestro estilo de vida y hábitos alimenticios. Teniendo en cuenta que una alimentación equilibrada es la mejor herramienta para vivir mejor, por más tiempo y prevenir enfermedades, vale la pena conocer cuáles son esas costumbres arraigadas que son verdaderamente nocivas para la salud y el peso.

Actualmente, según información liberada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) se estima que más de 2.100 millones de adultos tienen sobrepeso u obesidad, lo que aumenta la probabilidad de complicaciones de salud como la diabetes y la presión arterial alta. Lo cierto es que padecer sobrepeso es una de las condiciones más peligrosas de salud a largo plazo y que deteriora la salud física, emocional y mental. 

De manera particular un reciente estudio de junio 2020, sugieren que el consumo de calorías por la noche o las cenas tardías,  son factores que están relacionados directamente con la obesidad y el síndrome metabólico. Así lo comprueba el estudio publicado en el Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism, en el cual los investigadores encontraron que la mala costumbre de cenar tarde puede derivarse en aumento de peso y un alto nivel de azúcar en sangre.

Lo cierto es que “cenar tarde” puede ser un concepto muy diferente para cada persona, puede llegar a variar mucho y se relaciona también con el horario habitual de dormir. De tal modo que algunas personas pueden ser más vulnerables a comer tarde que otras. Sin embargo los científicos coinciden, cuando los efectos metabólicos de este hábito continúan ocurriendo de forma crónica; tienen devastadoras consecuencias, como lo son la diabetes y la obesidad. 

A mayor detalle la investigación confirma, que a modo general las personas que cenan tarde experimentan niveles máximos de azúcar en sangre casi un 20% más altos que las personas que comen temprano, cabe mencionar que es una cuestión completamente independiente a la cantidad de calorías que consumen. 

Los hallazgos revelan cómo cenar tarde, empeora la tolerancia a la glucosa y reduce la cantidad de grasa que quema el cuerpo. La investigación fue realizada por un equipo de investigadores de la Universidad Johns Hopkins y uno de los principales autores es Jonathan C. Jun, profesor de medicina. Ahora bien en el estudio, el equipo evaluó a 20 voluntarios sanos (10 hombres y 10 mujeres) para ver cómo metabolizaban la cena a las 10 p.m. en comparación con las 6 p.m.Todos los voluntarios se fueron a la cama a las 11 p.m.

Los resultados fueron sorprendentes, ya que descubrieron que los niveles de azúcar en sangre eran más altos y la cantidad de grasa ingerida quemada era más baja con la cena posterior, incluso cuando se proporcionaba la misma comida en dos momentos diferentes. En promedio, el nivel máximo de glucosa después de la cena tardía fue aproximadamente un 18% más alto y la cantidad de grasa quemada durante la noche disminuyó aproximadamente un 10% en comparación con una cena más temprana.

Como conclusión los expertos aclararon que los efectos observados en voluntarios sanos podrían ser más pronunciados en personas con obesidad, diabetes o personas que ya tienen un metabolismo comprometido. Adicionalmente el profesor C.Jun, señalo que la parte más interesante del estudio es que los investigadores encontraron que no todos los individuos reaccionan de la misma manera a las comidas tardías. Lo que nos hace pensar que es un tema complejo que se asocia con el estado de salud y el estilo de vida de las personas. 

Lo cierto es que recientemente diversas tendencias de nutrición, enfocadas en la pérdida de peso enfatizan la importancia de establecer horarios fijos. Adicionalmente se cuenta con otras referencias científicas, en las que se comprueban más a detalle las consecuencias negativas de “cenar tarde”, lo primero que debemos de tener en cuenta es que la cantidad de calorías de los carbohidratos, grasas y proteínas siempre será la misma. Es decir sólo por el hecho de comernos un helado por la noche,  el número de calorías que ingerimos no se duplica. El aumento de peso siempre va unido a un exceso de calorías. 

Lo que sucede al cenar muy tarde, es que podemos ser propensos a un mayor consumo de calorías. Normalmente cuando cenamos más tarde solemos ser más descuidados con el tipo de alimentos que consumimos, estamos más cansados y lo que queremos es comer algo y descansar. También es normal que si pasaron muchas horas desde la última comida, tengamos “más hambre” y seremos más propensos a comer en exceso. Este tipo de conductas nos pueden activar cierta ansiedad por comer, que fácilmente se puede salir de control y es cuando se da con mayor facilidad un aumento de peso.

La buena noticia es que este tipo de trabajos de investigación, son una gran referencia que funciona como un buen parámetro que nos invita a analizar más a detalle nuestros hábitos y costumbres. Inclusive para algunas personas un simple cambio y reajuste en sus horarios, podría ser la clave para cumplir con sus objetivos de pérdida de peso.