Por qué necesitamos más vitamina D en invierno y cómo obtenerla de forma natural

La disminución de la luz solar repercute negativamente en la acumulación de vitamina D en el cuerpo

La luz solar es una gran fuente de vitamina D.
La luz solar es una gran fuente de vitamina D.
Foto: Shutterstock

Muchas personas saben que la vitamina D en nuestro cuerpo se encuentra en menor proporción en invierno respecto al resto del año. Como señala Vitónica, esto ocurre por factores ambientales que difícilmente podemos controlar.

Algo que caracteriza y distingue al invierno respecto a las otras estaciones es la menor presencia de los rayos solares en exteriores, lo que incide en nuestra absorción de vitamina D. A continuación, explicamos porqué sucede esto.

¿Por qué es más común un déficit de vitamina D durante el invierno?

Una de las fuentes más accesibles e importantes de vitamina D son los rayos solares, que disminuyen en invierno respecto al resto del año. La disminución de vitamina D afecta directamente nuestro estado de ánimo, comúnmente para mal.

La producción y efectos de la vitamina D se ven afectados por el déficit de ésta, a raíz de la exposición reducida a la luz solar. Jóvenes, adultos de la tercera edad y mujeres son las personas más vulnerables a este déficit y que requieren cuidarse de manera más contundente.

Este déficit también ocurre por un cambio en la disponibilidad de los alimentos que son ricos en este nutriente, lo que complica aún más el asunto. De igual forma, el invierno se caracteriza por menores cosechas o la nulidad de las mismas.

Vitamina D
Se sabe que puedes obtener vitamina D de la luz solar, pero no es la única forma. Fuente: Pexels

¿Qué funciones cumple la vitamina D?

La vitamina D tiene una función muy compleja en el organismo humano. Por una parte, actúa en la metabolización del calcio y el fósforo para la formación de dientes y huesos. También participa en la absorción intestinal del calcio y parcialmente de fósforo, la reabsorción renal y la homeostasis de sales.

Por esto último, la vitamina D tiene un papel fundamental dentro del sistema inmune, la función endocrina del páncreas, el mantenimiento de la piel y de otros tejidos.

La vitamina D también se involucra en el desarrollo neuronal y de otras funciones del cuerpo que, en última instancia, dependen de la presencia de fósforo y de calcio. Sin estos componentes, o sin la vitamina D necesaria para activarlos, aparecen diversos problemas y enfermedades.

¿Cómo obtener la vitamina D de manera natural?

Como dijimos, una de las fuentes naturales más importantes de vitamina D son los rayos solares, pero no es la única. Es posible absorber vitamina D en cantidades adecuadas con una dieta que contemple los alimentos ricos en esta vitamina, que son:

  • Salmón
  • Queso
  • Leche
  • Setas
  • Huevos

Si se agregan estos y otros alimentos a nuestra dieta, no resentiremos mucho la poca exposición de rayos solares durante el invierno, lo que ayudará a que la época sea más llevadera.

En resumen, Los rayos solares no son la única fuente de vitamina D. Por eso, en invierno es más importante que nunca diversificar las fuentes de dicho nutriente de modo que no resintamos la disminución de los rayos solares en nuestro día a día.

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