La marca que dejó Melania Trump en la Casa Blanca

La exprimera dama lideró proyectos que pocos conocen

La marca que dejó Melania Trump en la Casa Blanca
La exprimera dama Melania Trump.
Foto: Win McNamee / Getty Images

La exprimera dama Melania Trump ha sido criticada por su labor poco destacada en la Casa Blanca, a pesar de su campaña contra el acoso virtual.

Sin embargo, no es que la esposa del expresidente Donald Trump “no haya hecho nada”, sino que su enfoque fue poco público y de menor impacto público que el de otras primeras damas.

La campaña #BeBest (#SéMejor) no logró el impacto deseado, en gran medida por los ataques que el expresidente propinaba a sus oponentes políticos o críticos en medios, incluso con apodos.

La exprimera dama, sin embargo, lideró algunos proyectos de remodelación en la Casa Blanca con los que “dejó su marca”, según un reporte de The Washington Post, el cual explica que parte del legado “es el trabajo continuo de conservación y decoración”.

“Aunque Melania Trump no hizo de la remodelación un enfoque importante, hubo algunas adiciones y mejoras significativas durante su mandato”, se indica. “Incluyeron una estatua de bronce de Isamu Noguchi, una restauración del Salón Este y nuevas telas para reemplazar la tapicería y las paredes dañadas por el sol en el Salón Rojo”.

Agrega que se modernizó la sala de almacenamiento curatorial del subsótano, además de que la exmodelo coordinó la restauración de puertas de madera históricas.

También trabajó en la remodelación del área de diversión, incluida las líneas de boliche y el pabellón de tenis en el jardín sur.

“Desde el Pabellón de Tenis hasta el Jardín de Rosas, la Sra. Trump trabajó en una variedad de proyectos de restauración durante su tiempo como primera dama”, dijo la oficina de Melania Trump. “Le apasiona la preservación histórica de la Casa Blanca y sus terrenos, asegurando que la historia y la belleza se conserven para las generaciones venideras”.

Los proyectos que lideró la esposa del expresidente Trump no salieron a relucir, en gran medida por su propia tensa relación con la prensa y su bajo perfil ante el peculiar estilo de su esposo en gobernar.

Ahora Melania tiene una oficina especial en Florida, pero se desconoce cuál será el enfoque que tendrá.