Cómo hacer que una pizza sea saludable y baja en calorías

Las bases de pizza sin harina, están desplazando a las tradicionales de harina refinada.

Existen tantos tipos de pizza, que siempre podemos encontrar una que no afecte nuestra salud.

Existen tantos tipos de pizza, que siempre podemos encontrar una que no afecte nuestra salud. Crédito: Edward Eyer | Pexels

Comúnmente las pizzas son preparaciones muy altas en calorías y con un contenido nutricional no tan saludable como quisiéramos. Sin embargo, como indica Vitónica, la pizza puede ser elaborada de manera que sea mucho más saludable de lo que generalmente es.

Las pizzas caseras nos ofrecen la ventaja de poder elegir los ingredientes que queramos usar para ellas, lo que nos permite utilizar ingredientes más saludables que resten al aporte calórico que la pizza nos brinda.

1.  Todo empieza en la base

Las bases habituales de pizza suelen elaborarse con harinas refinadas, lo que implica que toda la base estará hecha de carbohidratos simples de rápida asimilación. Dichos carbohidratos terminarán acumulándose como grasa al no poder quemarse.

Si no quieres renunciar a una pizza basada en harinas, puedes optar por reemplazar las refinadas por las harinas integrales, como la harina de centeno o la harina de espelta.

Tanto una como la otra aportan carbohidratos complejos que el cuerpo asimilará de forma lenta. Con esto, evitaremos los molestos picos de glucosa, y la consecuente acumulación de carbohidratos en forma de grasa.

Las bases de vegetales también están ganando adeptos entre los consumidores de pizza. Dos opciones muy extendidas son las bases de coliflor y de berenjena. La primera destaca especialmente al ser relativamente sencilla de preparar y por quedar crujiente.

2.  Ingredientes saludables para añadir a la pizza

Emplear una base de pizza saludable servirá de poco si no la complementamos con ingredientes que sean igual de sanos para nosotros. Afortunadamente, en este ámbito contamos con alternativas que nos ayudarán a elabora una pizza más saludable.

En primer lugar, podemos agregar tomate fresco en rodajas, u optar por preparar una salsa de tomate casera. Ambas alternativas son más saludables respecto a la salsa de tomate frito, que es la que más se usa para las pizzas normales.

Preparar la salsa de tomate en casa contribuirá a que nuestra pizza sea más saludable

Respecto al queso, al momento de elaborar una pizza saludable debemos priorizar los quesos frescos, quesos desnatados, o aquellos que sean bajos en grasas. En cualquier escenario, una de las mejores opciones es el queso mozzarella fresco.

Del resto, hemos de usar como ingredientes principales a las verduras, hortalizas y otros vegetales que tengamos en casa. La ventaja de esto es que las combinaciones son bastante numerosas, por lo que podemos dar rienda suelta a nuestra creatividad.

Si decidimos agregar carnes magras o pescados, hemos de ser muy concienzudos con los ingredientes que utilicemos. En este sentido, las pechugas de pollo o pavo asadas, atún, anchoas o caballas son ingredientes que podemos agregar sin problema alguno.

Podemos hacer una pizza saludable sin tener que sacrificar su gusto o nuestras preferencias personales. Solo debemos dejar salir nuestra creatividad para idear diferentes combinaciones que sean deliciosas y sanas para nosotros.

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