El video del rescate de Maia, niña de 7 años secuestrada en Argentina

Una llamada al 911 alertó de la presencia del sospechoso junto a la menor durmiendo en la calle, según indicaron fuentes al periódico La Nación

Imagen de un preso en una cárcel.
Imagen de un preso en una cárcel.
Foto: Getty Images

Por Gustavo CarabajalGabriel Di Nicola / La Nación

Una llamada al 911 de una vecina de Luján fue clave para el hallazgo con vida y en buen estado de salud de Maia Yael Beloso, la niña de 7 años desaparecida desde el lunes pasado, y la inmediata detención del hombre que estaba con ella, identificado por fuentes policiales como Carlos Savanz o Carlos Alberto Sierra.

La policía bonaerense cobijó a la menor, que en las primeras revisiones lució en buen estado general de salud y no manifestó miedo, aunque sí tener frío y hambre. Luego de su atención médica inicial, la menor sigue alojada en el hospital municipal de Luján y la Justicia resolverá su tutela mientras el Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat porteño analiza las condiciones socioambientales en las que vivían la menor y su entorno para resolver su futuro inmediato.

Así lo informaron a LA NACION calificadas fuentes de la investigación. “Una llamada al 911 alertó de la presencia del sospechoso con la nena durmiendo en la calle”, agregaron los informantes. Además, una cámara municipal captó el paso de Savanz en bicicleta desde la colectora del Acceso Oeste y Buenos Aires hacia un terreno situado a dos cuadras del hospital municipal Nuestra Señora de Luján, a las 7:59 de hoy. Minutos después de eso, una vecina vio pasar la bicicleta por Buenos Aires y La Plata, en Luján. La nena iba dentro de una caja improvisada con cartones que Savanz llevaba en el soporte trasero de su rodado.

La niña y su captor fueron hallados en Gamboa y Las Heras, a unos 500 metros de la Universidad Nacional de Luján por personal del Comando de Prevención Comunitaria de Luján (CPC). La menor tenía frío y hambre y no se mostró reactiva al contacto con los primeros policías que llegaron al lugar. Una vecina dijo que se largó a llorar cuando una agente la abrigó y la abrazó. También dijo que Savanz tenía la mirada perdida.

Fue llevada al hospital municipal, donde pudo hablar por teléfono con su madre, Stella. Al mediodía recibiría allí un combo de hamburguesa y juguetes de una de las más conocidas firmas de comidas rápidas, según pudo saber LA NACION.

“Quiero destacar la importancia del Sistema Federal de Búsqueda de Personas Desaparecidas y Extraviadas (Sifebu) y del Alerta Sofía  [Programa de alerta de emergencia ante casos de niños, niñas o adolescentes desaparecidos que puedan encontrarse en grave peligro] porque el hallazgo de Maia fue por una vecina, que a partir de la circulación de las imágenes pudo identificar a la nena y al hombre que la había secuestrado. También valoro el trabajo coordinado con las dos jurisdicciones, con Diego Santilli y Sergio Berni, las fuerzas federales y la Justicia”, dijo a LA NACION el secretario de Seguridad Interior de la Nación, Eduardo Villalba.

Cuando los uniformados, el sargento Diego Álvarez y la oficial Mariela Ledesma, llegaron a Las Heras y Gamboa, en Luján, encontraron a la niña, el sospechoso y una bicicleta con la que estuvieron circulando por la zona.

Pocos minutos antes de la llamada de la vecina al 911 para alertar sobre la presencia del sospechoso y la niña, las cámaras del Centro Operativo de Monitoreo de Luján habrían visualizado a Savanz en tránsito con su bicicleta en Buenos Aires y Colectora Sur del Acceso Oeste, a las 7:59 de hoy, según explicaron fuentes policiales.

“La noticia que todos queríamos escuchar: gracias a un trabajo en conjunto de la Policía de la Ciudad, la policía bonaerense y fuerzas federales, Maia fue encontrada en Luján. El captor ya fue detenido y puesto a disposición de la Justicia”, sostuvo en su cuenta de Twitter el vicejefe de gobierno porteño a cargo del Ministerio de Justicia y Seguridad, Diego Santilli.

La niña estaba vestida con una chomba oscura y con el cabello recogido. En el momento de ser detenido, el sospechoso llevaba puesto un buzo con capucha gris y barba tipo candado.

“Teníamos miedo de que la mate o la lastime, no encontrarla”, sostuvo Elida, la abuela de Maia.

La mujer agregó: “Yo creo que fue un chirlito de Dios para que mi hija se dé cuenta y deje esa porquería [por su adicción a las drogas]. Fuimos a buscar ayuda, pero nadie nos ayudó”.

Después del hallazgo, Maia fue llevada a un Hospital Municipal Nuestra Señora de Luján, donde controlaron su estado de salud. “En principio, según las primeras informaciones, Maia está en buen estado de salud. Se le chequeó su hidratación y cómo había estado alimentada los últimos días”, agregó Villalba.

A través de los cronistas de LN+ se supo que Maia quería comer hamburguesas; al mediodía recibió su combo, junto a unos juguetes -los de las conocidas “cajitas felices”- para que se entretuviera.

En diálogo el programa +Info de LN+, la ministra de Seguridad de la Nación, Sabina Frederic, sostuvo que el sospechoso detenido por haber retenido a Maia tienen antecedentes penales desde 1998.

“En 1998 [el sospechoso], cuando tenía 17 años, tuvo una denuncia por hurto y se lo declaró inimputable. Luego, en 2003, tuvo una por robo y otra en 2004 por robo con arma de fuego. En ningún caso quedó detenido. Se le otorgó la libertad condicional. El año pasado hubo una denuncia de abuso sexual que no consta en la el registro de antecedentes penales y que no prosperó. Esta persona tiene dos apellidos, Savanz y Sierra. Cuando nació, su madre era menor de edad, entonces el apellido Sierra se lo da la asistencia social. Es una historia de alta vulnerabilidad”, dijo la ministra Frederic.

Según informaron fuentes policiales, el sospechoso será trasladado desde Luján a la Comisaría Comunal 1 de la Policía de la Ciudad, en Retiro, y después será puesto a disposición de la Policía Federal Argentina.