Piden al Concejo Municipal rechazar plan de reforma policial del Alcalde por ser “mal producto” para neoyorquinos

La organización defensora ‘Legal Aid Society’ asegura que fue el resultado de "un mal proceso” en el cual no se contó con la comunidades más afectadas

El pasado verano los neoyorquinos se unieron a la gente de todo el país en protestas masivas por la muerte de George Floyd y en contra la violencia policial.
El pasado verano los neoyorquinos se unieron a la gente de todo el país en protestas masivas por la muerte de George Floyd y en contra la violencia policial.
Foto: Ramón Frisneda / Impremedia

A comienzos de marzo el alcalde Bill de Blasio presentó el ‘Plan Colaborativo de Reforma y Reinvención Policial’, en respuesta a una orden ejecutiva emitida por el gobernador Andrew Cuomo que obligaba a los gobiernos locales a aprobar reformas policiales y presentarlas antes del 1 de abril, o de lo contrario se arriesgan a perder fondos estatales. Y aunque el plan fue visto como un buen primer paso para transformar a la Uniformada neoyorquina, algunas organizaciones como ‘Legal Aid Society’ creen que la propuesta del mandatario de la Gran Manzana fue “un mal producto resultado de un mal proceso”, que dejó afuera a las comunidades más afectadas.

Es por esto que la organización de defensores instó este miércoles al Concejo Municipal a no respaldar el plan de reforma policial del Alcalde antes de la votación programada en ese órgano legislativo, sobre una resolución que sentará las bases para los esfuerzos futuros para abordar los patrones de violencia y acoso de larga data del Departamento de Policía de la Ciudad de Nueva York (NYPD), que afectan de manera desproporcionada a los neoyorquinos negros y latinos.

“El Concejo de la Ciudad no debería aislar aún más a los neoyorquinos respaldando un plan de reforma policial que pasa por alto y distrae, en lugar de abordar, los problemas profundamente arraigados dentro de la Policía de Nueva York”, dijo Tina Luongo, abogada a cargo de la Práctica de Defensa Criminal en The Legal Aid Society.

“Necesitamos ir más allá de este proceso fallido, escuchar las demandas de las comunidades impactadas de invertir en estrategias no policiales para mejorar la seguridad pública y reconocer que el verdadero cambio no se puede construir sobre los cimientos frágiles que el Alcalde ha presentado ante el Concejo Municipal. De lo contrario, los neoyorquinos se quedarán con un plan de reforma solo de nombre y estarán destinados a repetir el ciclo de promesas fallidas que llevaron a las protestas de este verano”, agregó la abogada.

El plan de reforma de De Blasio contempla 36 propuestas, y se centra en cinco objetivos clave: transparencia y rendición de cuentas a la gente, representación comunitaria, reconocimiento del racismo en la policía, descriminalización de la pobreza y un NYPD diverso, resistente y solidario.

Al presentar su propuesta, el Alcalde dijo que el plan tiene el “objetivo de deshacer el legado y el daño del racismo policial”.

El plan, que según el comisionado de Policía Dermot Shea fue el resultado de más de 100 reuniones para elaborarlo, ahora pasará por un período de audiencias públicas y será revisado en base a los comentarios del público y del Concejo Municipal.

¿Por qué surgió el plan?

El 12 de junio del 2020, cuando los neoyorquinos se unieron a la gente de todo el país en protestas masivas por la muerte de George Floyd, contra la violencia policial y el acoso de los oficiales contra personas negras y latinas, el gobernador Cuomo emitió la Orden Ejecutiva 203, ordenando a los gobiernos locales que convocaran a sus jefes de la Policía, agencia municipales y otras partes interesadas para desarrollar un plan para mejorar la actuación de la Uniformada.

“El propósito es abordar las necesidades particulares de las comunidades atendidas por dicha agencia policial y [para] promover la participación de la comunidad para fomentar la confianza, la justicia y la legitimidad, y para abordar cualquier prejuicio racial y vigilancia policial desproporcionada de las comunidades de color”, indicaba la medida de Cuomo.

La orden requería específicamente que esas partes interesadas incluyeran a miembros de la comunidad con énfasis de áreas con un alto número de interacciones policiales, grupos religiosos y sin fines de lucro, defensores públicos y funcionarios electos, y que garantizaran su participación en el desarrollo del plan policial.

Pero según Legal Aid, en el caso de la Gran Manzana el proceso no se dio de esa manera y por eso es que están pidiendo que el plan del Alcalde no reciba el visto bueno de los concejales, y en vez el Concejo reconozca que el alcalde De Blasio y el proceso de reforma policial del NYPD faltaron al respeto a los neoyorquinos directamente afectados por la violencia y el abuso policial.

Insisten que ese plan fue producto de un proceso que hizo “daño afirmativo”, y por ello el Concejo tiene la oportunidad de comenzar a reparar ese daño reconociéndolo y evitando cualquier impresión de que una resolución relacionada con este plan ignora – o, peor aún, respalda – ese daño.