Qué ingredientes en las bebidas energéticas las hacen peligrosas

Las bebidas energéticas prometen aumentar tu estado de alerta y niveles de energía, pero su consumo también se ha relacionado con un aumento de las visitas a la sala de emergencias y la muerte

Consumir bebidas energéticas en altas cantidades o en combinación con ciertas bebidas y medicamentos puede resultar peligroso.
Consumir bebidas energéticas en altas cantidades o en combinación con ciertas bebidas y medicamentos puede resultar peligroso.
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Las bebidas energéticas prometen un impulso de energía para pasar el día, pero pueden resultar realmente peligrosas bajo ciertas circunstancias. El consumo de estas bebidas se considera generalmente seguro, aunque puede provocar reacciones negativas en algunas personas que han terminado en la sala de emergencias de un hospital e incluso ha ocurrido un desenlace fatal.

El peligro en el consumo de las bebidas energéticas sucede principalmente cuando se consumen en grandes cantidades, en combinación con otras bebidas, suplementos o medicamentos recetados, y también cuando se tienen afecciones como problemas cardíacos.

¿Qué ingredientes contienen las bebidas energéticas?

De acuerdo a la Escuela de Salud Pública de Harvard, una bebida energética típica puede contener lo siguiente: agua carbonatada, alrededor de 40 gramos de azúcar (de sacarosa y/o glucosa), 160 mg o más de cafeína, edulcorante artificial y hierbas/sustancias asociadas con el estado de alerta mental y el rendimiento, pero que carecen de evidencia científica con ensayos controlados (taurina, extracto de raíz de panax ginseng, L-carnitina, L-tartarato, extracto de semilla de guaraná, vitaminas B).

Alrededor del 30% de los estadounidenses de 12 a 17 años consumen regularmente bebidas energéticas, que se han relacionado con un aumento de las visitas a la sala de emergencias y la muerte, según un estudio publicado por la Asociación Americana del Corazón (AHA).

El estudio mostró que el consumo de 32 onzas en una hora de una de las dos bebidas energéticas disponibles comercialmente tenían una actividad eléctrica anormal en el corazón y una presión arterial más alta cuatro horas después. Una arritmia puede poner en peligro la vida.

Los efectos luego del consumo de bebidas energéticas fueron más allá de lo que podría causar la cafeína por sí sola, dijo el autor principal Sachin A. Shah, profesor de la Universidad del Pacífico en Stockton, California. Los efectos peligrosos se las bebidas energéticas pueden resultar de la combinación de ingredientes en diferentes.

¿Por qué las bebidas energéticas pueden ser peligrosas?

Cafeína

El consumo de cafeína en dosis inferiores a 400 miligramos se considera generalmente seguro en adultos sanos. Pero el exceso de cafeína puede resultar peligroso. Una taza de café tiene aproximadamente 95 mg de cafeína. Las bebidas energéticas tienen cantidades significativas de cafeína. Muchas bebidas energéticas contienen alrededor de 200 mg de cafeína, algunas bebidas energéticas pueden contener hasta 500 mg por lata.

Cuando se toman varias bebidas energéticas en un día, especialmente en personas sensibles, puede provocar ansiedad, insomnio, problemas cardíacos como latidos cardíacos irregulares y presión arterial elevada y en casos raros, convulsiones o paro cardíaco.

Menos de 1 gramo de cafeína puede significar un riesgo para quienes tienen ciertos padecimientos cardíacos, como el caso de una menor de 14 años en Maryland con un problema de válvula cardíaca que murió en 2011 después de ingerir dos bebidas Monster Energy de 24 onzas en 24 horas que sumaban 480 mg de cafeína.

Azúcar

Las bebidas energéticas pueden tener tanto o más azúcar que los refrescos. El consumo rutinario de estas bebidas con alto contenido de azúcar puede aumentar el riesgo de diabetes tipo 2, enfermedades cardíacas y otras enfermedades crónicas. Un mayor consumo de bebidas azucaradas se ha relacionado con un mayor riesgo de muerte prematura.

Taurina, ginseng y guaraná

El guaraná se ha convertido es uno de los aditivos cada vez más comunes en las bebidas energéticas. Guaraná es una planta nativa del Amazonas cuyas semillas contienen aproximadamente cuatro veces la cantidad de cafeína que se encuentra en los granos de café.

Un estudio publicado en PLOS señala que se cree que la mezcla de otras sustancias químicas naturales en las semillas de guaraná aumenta los efectos estimulantes del guaraná sobre la cafeína sola. Tanto la cafeína como la glucosa pueden cambiar la naturaleza de esta estimulación.

Generalmente, el ginseng puede ser bien tolerado pero algunas personas pueden experimentar efectos secundarios como nerviosismo, insomnio, cambios en la presión arterial, dolor en los senos, sangrado vaginal, vómitos, diarrea y manía. Poison control señala que se ha demostrado que el ginseng interactúa con otros productos a base de hierbas, medicamentos recetados y alimentos; entre la lista está la cafeína y el alcohol.

La taurina es un aminoácido que se encuentra naturalmente en el cuerpo. La taurina también se puede obtener de algunos alimentos y suplementos. Cuando una persona sana la consume en cantidades razonables, la taurina no tiene efectos secundarios conocidos. Aunque las altas cantidades de taurina en combinación con la cafeína podrían afectar el cerebro en desarrollo del adolescente, según la Sociedad para la Investigación y Prevención de Defectos de Nacimiento.

Alcohol y bebidas energéticas

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) señalan que los bebedores de 15 a 23 años que mezclan alcohol con bebidas energéticas tienen 4 veces más probabilidades de beber en exceso a alta intensidad (es decir, consumir 6 o más bebidas por episodio de atracón) que los bebedores que no mezclan alcohol con bebidas energéticas. Esto se debe a los efectos estimulantes de la cafeína, pero no reduce las concentraciones de alcohol en la sangre, ni el deterioro que ocasiona.

La Escuela de Salud Pública de Harvard señala que es preocupante falta de regulación sobre la seguridad de las bebidas energéticas, así como las tácticas de marketing agresivas dirigidas a los adolescentes. Afirma que hay estudios que muestran una asociación del consumo de estas bebidas con efectos negativos que incluyen mayor estrés, comportamientos agresivos, abuso de alcohol y cigarrillos, aumento de la presión arterial, aumento del riesgo de obesidad y diabetes tipo 2, mala calidad del sueño e irritación del estómago.

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