En Nueva York empujan ley que obligaría a aumentar el número de enfermeras en las áreas críticas de hospitales

La pandemia hizo colapsar a estas profesionales de salud. Ahora, exigen que pase una legislación que garantice mejor atención a los pacientes

Rindieron en la Gran Manzana un tributo a las enfermeras que murieron atendiendo la pandemia.
Rindieron en la Gran Manzana un tributo a las enfermeras que murieron atendiendo la pandemia.
Foto: NYNA / Cortesía

Un grupo de enfermeras de Nueva York salieron de nuevo a la calle, esta vez para honrar a decenas de profesionales de la salud que perdieron la vida luego de un año de pandemia, pero también para exigir la aprobación del anteproyecto legislativo “Personal seguro para una atención hospitalaria de calidad”,  que obligaría a la incorporación de más personal a las áreas críticas del sistema de salud del Estado.

Este jueves miembros de la Asociación de Enfermeras del Estado de Nueva York (NYSNA) se reunieron en Greeley Square en Manhattan, para elevar una consigna: “Muchos pacientes murieron por COVID-19 porque no había suficientes enfermeras de cabecera en primera línea”.

La queja de estas profesionales de salud, especialmente las que prestan servicio en los vecindarios más pobres, es que mientras el número de pacientes que idealmente debería atender una sola enfermera, serían cuatro a cinco dependiendo de las áreas, pero muchas de ellas deben estar al frente de más de seis y hasta ocho enfermos al mismo tiempo.

Judith Cutchin, miembro directivo de NYSNA, explicó que en los hospitales públicos de la Gran Manzana no se cumple con la proporción necesaria de enfermeras en función al número de pacientes en cada área.

“Ninguna de nuestras unidades, incluida la atención crítica, cuenta con el número de personal adecuado, ni siquiera en proporciones cercanas, en función a lo que establecen los estándares. Esto se puede medir en vidas perdidas. Ahora es el momento de garantizar que la dotación de personal adecuada sea basada en una ley en Nueva York, para que todos los hospitales tengan niveles óptimos que salven vidas“, aseguró la líder de NYSNA.

La Asociación de Enfermeras de Nueva York agrupa a 44,000 profesionales. (Foto: Cortesía NYSNA)

“Modo crisis”

Por su parte, la enfermera Katie Paccione del Centro Médico Presbiteriano de la Universidad de Columbia de Nueva York, ha estado cuidado pacientes con COVID-19 desde que se expandió este virus en la ciudad y relató que en muchas oportunidades tuvo que estar en varios sitios a la vez en plena crisis de salud pública.

“Se nos llama superhéroes por nuestro trabajo durante esta pandemia, aunque no nos sentimos como superhéroes cuando no tenemos suficientes enfermeras para cuidar de forma segura a nuestros pacientes. No tenemos superpoderes que nos permitan estar en dos lugares a la vez. Cuando dos pacientes nos necesitan al mismo tiempo, hacemos todo lo posible para brindarles una atención de calidad a ambos”, reaccionó Paccione.

También Judy Sheridan-González, presidente de NYSNA,  insistió que Nueva York permanece en “modo de crisis” mientras los pacientes de COVID-19 continúan llenando nuestros hospitales.

Asegura la profesional de la salud que en la primera línea lograron salvar a más de 150,000 pacientes con complicaciones de la muerte.

“¿Cuántos más hubieran sobrevivido si los que están en el poder nos hubieran escuchado? ¿Qué pasará en la próxima oleada viral? Nosotros sabemos lo que se necesita: transparencia, responsabilidad y un número garantizado de enfermeras para todos nuestros pacientes”, se preguntó la portavoz de la asociación que representa a más de 44,000 enfermeras.

Cuota mínima por ley

El anteproyecto legislativo S1032 que impulsan las enfermeras neoyorquinas,  se encuentra en el comité del senado estatal y está siendo patrocinado por el senador Gustavo Rivera.

La normativa exige que los centros de cuidados intensivos y los hogares de ancianos implementen ciertas proporciones de personal de atención directa por paciente y requisitos mínimos de personal. También requiere que cada hospital presente un plan de dotación de personal documentado.

Además, se impondrían sanciones civiles por violaciones de la dotación mínima de personal de enfermería y se establece el derecho de acción privada para estas profesionales que podrían denunciar cualquier asignación de trabajo ilegal y desproporcionado.