4 alimentos cotidianos que hacen más lento el metabolismo

Consumir alimentos con calorías vacías y un bajo valor nutricional, es una de las principales consecuencias de un metabolismo lento y deficiente. Descubre cuáles son los alimentos que pueden estar afectando la pérdida de peso

4 alimentos cotidianos que hacen más lento el metabolismo
Los alimentos procesados ricos en harinas refinadas, grasas y conservadores, son el enemigo más letal del metabolismo.
Foto: Lisa Fotios / Pexels

Todos hablan sobre el fundamental papel del metabolismo en la pérdida de peso. Lo cierto es que descubrir cómo perder grasa abdominal es complejo y en muchas ocasiones difícil, ya que influyen muchos aspectos que varían según cada persona. Sin embargo, es un hecho que si de algo no existen dudas es que una de las principales recomendaciones para bajar de peso con éxito es evitar aquellos alimentos que ralentizan el metabolismo. El metabolismo, es un proceso bioquímico natural en el cual el organismo convierte a los alimentos y bebidas en energía, cuando funciona adecuadamente hace que el cuerpo sea más eficiente para quemar calorías y transformarlas en energía. Un metabolismo activo evita que aumentemos de peso, cuando se encuentra deprimido el cuerpo no logra quemar grasa suficiente y suele acumularla. 

Te invitamos a conocer cuáles son los alimentos básicos y cotidianos que causan una desaceleración en el metabolismo. Recuerda que la calidad de nutrientes de nuestra dieta no solo influye en el peso corporal, es un aspecto indispensable en la buena salud y prevención de enfermedades.

1. Productos de granos refinados

Lo hemos oído hasta el cansancio: los alimentos ricos en harinas refinadas no son el mejor aliado de la salud ni del peso corporal. No es ningún secreto decir que la pasta, el pan y la pizza, sobre todo cuando se consumen cotidianamente, suelen afectar el camino hacia la pérdida de peso. La buena noticia es que existen alternativas de productos muy nutritivos elaborados con granos integrales, finalmente ya lo sabes los carbohidratos no son el enemigo “es el tipo de hidratos de carbono.” Grandes cantidades de gluten, almidón y ácido fítico suelen dañar el metabolismo y hacerlo mucho más lento. De hecho existe un estudio reciente publicado en el American Journal Nutrition en el cual se comparó la capacidad del cuerpo humano para digerir los granos. Los investigadores estuvieron de acuerdo en que elegir alimentos ricos en granos refinados es mucho más dañino para el interior del organismo. Por el contrario al elegir granos integrales en lugar de refinados, el cuerpo tendrá una mayor pérdida de calorías porque se ahorran menos calorías durante la digestión y con ello el metabolismo se vuelve más activo. Para ser más claros entre más simple sea un carbohidrato será peor, piensa en todas las variantes de pan, pasta y arroz blanco. Lo que sucede es que es más fácil para el cuerpo descomponerlos, esto significa que el metabolismo no tiene que trabajar tanto para descomponer este tipo de alimentos. Además, los carbohidratos simples terminan aumentando el nivel de azúcar en la sangre, lo cual conduce a un almacenamiento adicional de grasa.

Pizza. /Foto: Pixabay

2. Carne de res de granja

De manera particular la carne de res de granja convencional contiene más antibióticos que la carne de res alimentada con pasto, no en vano una de las más poderosas recomendaciones para quienes deciden comer carne es optar por las variantes de calidad como las orgánicas. Lo cierto es que durante años no tuvimos muy claros los efectos nocivos de los antibióticos en nuestra salud, hoy en día la información con respecto al consumo de carne ha ido cambiando. Según un estudio publicado en la revista Frontiers in Public Health los antibióticos en la carne de res criada en granjas, se asocian con un efecto dañino sobre las bacterias intestinales buenas. Este cambio en las bacterias del intestino es una de las principales causas con del aumento en el aumento de peso, ya que cambia y afecta negativamente la forma en que procesamos los alimentos. Es recomendable seguir una dieta basada en plantas y apostar por consumir carne de animales alimentados en pasto únicamente en ocasiones especiales. 

Carne de res. /Foto: Pixabay

3. Comidas congeladas listas para comer

Existen muchos puntos negativos de consumir recurrentemente las comidas congeladas listas para comer, entre los principales se encuentra su alto contenido en calorías, grasas y nulo aporte nutricional. En general son alimentos altamente procesados que contienen todos los ingredientes que ralentizan el metabolismo y deterioran la salud. Se trata de comidas altamente procesadas las cuales con el fin de compensar su falta de sabor suelen estar cargadas de elementos que afectan la salud como el azúcar, sodio y grasas trans, en forma de aceites hidrogenados. El empaque de estos alimentos es igualmente sospechoso: muchas bandejas de alimentos congelados están cargadas con BPA, un químico utilizado en la producción de plástico que se ha relacionado con alteraciones metabólicas y aumento de peso.

Cena congelada. /Foto: Shutterstock

4. Alimentos ricos en ácidos grasos omega-6 

No hay que confundir a los famosos y benéficos ácidos grasos omega-3 (los que se encuentran en super-alimentos como las semillas de chía, las nueces, el salmón silvestre y las yemas de huevo) con los ácidos grasos omega-6. Lo que sucede es que estos últimos en exceso suelen relacionarse con alimentos como la mantequilla, productos de cerdo, muslos de pollo, galletas y pastelillos que suelen se asocian con efectos negativos para ralentizar el metabolismo. Cabe mencionar que no se trata de que sean malos, sin embargo consumirlos en exceso sí y de las fuentes procesadas sí lo es. De hecho hace algunos años la dieta estadounidense solía gozar de un buen equilibrio en ácidos grasos omega-6 y omega-3. Sin embargo la amplia oferta de alimentos procesados ha puesto a nuestro alcance alimentos cero nutritivos elaborados con abundantes aceites vegetales y grasas hidrogenadas, ambas fuentes altas de omega-6 y de efectos que son proinflamatorios que se correlaciona con la obesidad. Se cuenta con un estudio publicado en la revista Nutrients, en el cual se encontró que “una ingesta alta de ácidos grasos omega-6 se asocia con el aumento de peso tanto en estudios en animales como en humanos. Mientras que una alta cantidad de omega-3 se asocia con efectos positivos para reducir el riesgo de aumento de peso. Por si fuera poco el mismo estudio comprobó que los ácidos grasos omega-6 promueven la resistencia a la insulina, un proceso en el cual el cuerpos convierte en grasa muchos de los carbohidratos que consumimos.

Cupcakes.
Cupcake. /Foto: Pixabay

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