El Clásico terminó en acoso arbitral que lideraron Koeman y Piqué

El FC Barcelona protestó airadamente tras el término de El Clásico: Piqué, que no participó en el encuentro, se unió a Ronald Koeman para seguir a los árbitros... ¡Hasta camerinos!

Comentarios fuera de lugar protagonizaron la escena.
Comentarios fuera de lugar protagonizaron la escena.
Foto: Javier Soriano / AFP / Getty Images

La imagen final de El Clásico no fue la celebración del Real Madrid, sino los reclamos descontrolados del FC Barcelona a raíz de la polémica que para ellos los perjudicó gravemente. Para la mayoría la protesta terminó en el terreno del Alfredo Di Stefano, pero para Ronald Koeman, entrenador blaugrana, y para Gerard Piqué, la misma se extendió hasta los vestuarios, trasladando la frustración a un acoso arbitral.

Modric le dejó un recado a Piqué saliendo del campo, pero esto no calmó al culé. Por su parte, Koeman no paró de quejarse: en el campo, en los vestuarios y frente a la prensa. Pasados los minutos, se conoció que el choque directo con los árbitros fue más allá del terreno, y fue más grave de lo que debería haber sido.

Ronald Koeman y Gerard Piqué siguieron a Gil Manzano hasta los vestuarios, con la intención de continuar la confrontación. Y la información que fuentes difundieron desde España habla de una actitud por demás descontrolada de los mencionados miembros del FC Barcelona.

Árbitro Gil Manzano fue benevolente con el FC Barcelona

Por cómo se describe el cruce de palabras en el camerino, o mejor dicho, los reclamos de Ronald Koeman y Gerard Piqué hacia la terna arbitral, específicamente hacia Gil Manzano, principal del compromiso, éste último se comportó de “buena manera” con los miembros del FC Barcelona.

A mí me dicen que han sido palabras mayores. No me han dicho que hubo insultos, pero el tono y las formas ha provocado que jugadores del Real Madrid se dirigieran a Koeman y Piqué para decirles que ‘ya valía’“, informó Juanfe Sanz Pérez en El Chiringuito.

Añade Pérez, quien además de ser periodista ejerció como árbitro -por ello tiene relación cercana con el gremio-, que Gil Manzano evitó extender la situación con el entrenador y jugador culé: no los expulso por una protesta que se salió de control y prefirió irse a su camerino para zanjar el inconveniente.