Las 4 acciones de la Administración Biden contra el terrorismo doméstico

El reciente reporte de la Comunidad de Inteligencia establece que los ataques raciales y étnicos que defienden la supremacía blanca, así como agresiones al sistema de gobierno son amenazas a desmantelar en EE.UU.

Las 4 acciones de la Administración Biden contra el terrorismo doméstico
Los ataques raciales, como contra asiáticos, y el atentado al Capitolio son considerados terrorismo doméstico.
Foto: Getty Images

Los ataques raciales y étnicos, así como las milicias que intenten atacar a la autoridad son consideradas como las amenazas terroristas domésticas en Estados Unidos.

Con base en el reciente reporte de la Comunidad de Inteligencia, dado a conocer en marzo, el gobierno del presidente Joe Biden reconoce como los elementos “más letales” y como “terrorismo doméstico” a los grupos extremistas que provoquen ataques raciales o abogan por la superioridad de la raza blanca, así como aquellos grupos en contra de la autoridad.

Para enfrentarlo se implementará un plan con cuatro acciones o pilares, tras una amplia consulta con expertos de todo el gobierno de los EE.UU., líderes del Congreso, gobiernos estatales y locales, academia, sociedad civil, comunidades religiosas e incluso gobiernos extranjeros.

“A lo largo del proceso, abrazamos la protección de los derechos y las libertades civiles como un imperativo de seguridad nacional”, indicó un adelanto de la Administración Biden. “La estrategia que estamos lanzando hoy está cuidadosamente diseñada para abordar la violencia y reducir los factores que conducen a la violencia, amenazan la seguridad pública e infringen la libre expresión de ideas”.

En la “Estrategia nacional para contrarrestar el terrorismo doméstico”, firmado por el presidente Biden, se enlistan diversos ataques en los últimos años, calificados como “un resurgimiento” de amenazas con cierta relación entre una y otra., como el tiroteo y el asesinato de 23 personas en el Walmart en El Paso, Texas; el atropellamiento que mató a un manifestante pacífico en Charlottesville; el tiroteo y asesinato de tres personas en un festival del ajo en Gilroy; el incendio provocado en una mezquita en Victoria, Texas; el aumento de la violencia y la xenofobia contra los estadounidenses de origen asiático en medio de la pandemia de COVID-19, así como el aumento del antisemitismo.

El reporte también menciona el ataque el 6 de enero al Capitolio, como parte de la evaluación para crear los pilares o acciones para enfrentar este problema.

1. Mayor compresión

El gobierno mejorará el análisis del terrorismo nacional y mejorará el intercambio de información a través de la aplicación de la ley a nivel federal, estatal, local, tribal y territorial, incluso a nivel privado.

“El Departamento de Justicia (DOJ) y el Buró Federal de Investigaciones (FBI) han implementado un sistema sólido para rastrear metódicamente los casos de terrorismo doméstico en todo el país”, adelanta la estrategia.

Se reconoce que el Departamento de Estado y las agencias de inteligencia revisan información que permita encontrar nexos entre acciones locales y entidades extranjeras vinculadas al terrorismo nacional, incluso con la posibilidad de designarlas como Organizaciones Terroristas Extranjeras o Terroristas Globales Especialmente Designados.

2. Prevenir reclutamiento

En coordinación con socios comunitarios la Comunidad de Inteligencia buscará evitar el reclutamiento de personas para cometer violencia terrorista.

El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) ha designado por primera vez el “extremismo violento doméstico” como un área de prioridad nacional, para lo cual asignarán más de $77 millones de dólares a socios estatales, locales, tribales y territoriales.

El Departamento de Defensa (DOD) también capacita a los miembros del servicio que se separan o se retiran del Ejército para enfrentar posibles ataques de actores extremistas violentos con entrenamiento militar.

La vigilancia también será a través de internet, lo cual incluye esfuerzos con el sector de la tecnología.

3. Aplicación de la ley

El plan incluye mejor entrenamiento para que las Fiscalías de los EE.UU. y las oficinas de campo del FBI en todo el país mantengan el terrorismo nacional como una prioridad máxima, para lo cual se reasignarán más de $100 millones en recursos adicionales para el Departamento de Justicia, el FBI y el DHS incluidos en el Presupuesto del año fiscal 2022.

“El Departamento de Justicia está examinando de cerca si las nuevas autoridades legislativas que equilibran la seguridad y la protección de las libertades civiles son necesarias y apropiadas”, indica el plan.

Los esfuerzos se extienden a la contratación de personal en distintas áreas del gobierno, a fin de “no contratar terroristas nacionales”, especialmente en las filas de las agencias policiacas o la milicia.

4. Posibles nuevas amenazas

La prevención será un elemento clave con la implementación de un plan que ayude a “erradicar el racismo y la intolerancia”. Esto se hará en colaboración con la sociedad civil.

“Esto incluye reducir y proteger a los estadounidenses del odio racial, étnico y religioso, y detener el flujo de armas de fuego hacia las personas que tienen la intención de cometer actos de terrorismo doméstico”, afirma el plan.