Por qué la comida orgánica NO es más saludable que la convencional

Gracias al marketing existe la creencia de que los alimentos con el sello “USDA Organic” son de mejor calidad y ayudan a mantener la salud, pero esta idea no es tan cierta, según los expertos

Según expertos en genética, la comida orgánica no es nutricionalmente superior.
Según expertos en genética, la comida orgánica no es nutricionalmente superior.
Foto: Unsplash

Hace 20 años el Departamento de Agricultura de Estados Unidos implementó las reglas de alimentos orgánicos y el uso del sello “USDA Organic” en los envases. Desde entonces, esta industria creció de los $8,000 millones de dólares en ventas a los $50,000 millones. Pero la comida orgánica no necesariamente es más saludable que la convencional, y los expertos explican por qué.

Creencia generalizada

Una encuesta del Pew Resarch Center de 2018 encontró que un 54% de estadounidenses de entre 18 y 29 años creen que las frutas y verduras orgánicas son más saludables que los otros productos cultivados con los métodos convencionales, y lo mismo creen el 45% de las personas de más de 30 años. Existe la idea generalizada de que los alimentos orgánicos son más saludables, más seguros y mejores para el medio ambiente.

Sin embargo, un análisis del Genetic Literacy Project (GLP) asegura que, a pesar de que los productores orgánicos no utilizan semillas modificadas genéticamente, sí usan fertilizantes e insumos químicos autorizados tanto para la agricultura orgánica como para la agricultura convencional en Europa y en Estados Unidos.

“Las regulaciones orgánicas fueron diseñadas para promover el uso de químicos naturales sobre los sintéticos. Pero muchos productos químicos naturales no funcionan bien para controlar las plagas. Y aunque a menudo se cita la ausencia de pesticidas sintéticos en apoyo de los orgánicos, la realidad es que los agricultores orgánicos han obtenido la aprobación del USDA para usar docenas de químicos sintéticos, desde vacunas para animales hasta feromonas para confundir a los insectos”, señalan los expertos de GLP, una organización sin fines de lucro que busca difundir información científica sobre genética y biotecnología.

“También se permiten los plaguicidas no sintéticos, que pueden ser menos eficaces que los plaguicidas sintéticos y, por lo tanto, deben utilizarse a un nivel más alto que en la agricultura no orgánica”, añaden.

¿Son más saludables?

Una investigación publicada en el American Journal of Clinical Nutrition revisó 137 estudios que comparaban la calidad de la comida orgánica y la convencional, para encontrar que ambos son realmente similares en cuanto a su contenido de minerales, vitaminas y carbohidratos, por lo que no hay evidencia de que los alimentos orgánicos sean nutricionalmente superiores a los convencionales.

De hecho, los divulgadores del GLP citan la declaración de Dan Glickman, el secretario de Agricultura de la administración de Bill Clinton, quien supervisó la designación de orgánicos, al implementar las reglas para los alimentos orgánicos: “Permítanme aclarar una cosa: no es una declaración sobre seguridad alimentaria. Tampoco es ‘orgánico’ un juicio de valor sobre la nutrición o la calidad“.

Y aunque existen movimientos en todo el mundo contra el uso de semillas genéticamente modificadas, los expertos de GLP aseguran que esta tecnología ayuda a crear semillas más resistentes a las plagas, por lo que requieren de un menor uso de fungicidas, pesticidas e insecticidas.

Al nivel de los consumidores, la realidad es que los productos orgánicos pueden costar hasta 300% más que los alimentos convencionales, así que comer o no comida orgánica no sólo es una decisión de lo que se piensa que es más saludable, sino también del bolsillo.