El plan para detener a Trump de liderar un golpe de estado contra Biden, según nuevo libro

Mark Milley, presidente del Estado Mayor Conjunto, orquestó una estrategia ante la preocupación de que el exmandatario no aceptara la derrota electoral y pretendiera dar una orden anticonstitucional, debido a su discurso sobre el supuesto "fraude electoral"

El expresidente Trump y el general Mark A. Milley.
El expresidente Trump y el general Mark A. Milley.
Foto: BRENDAN SMIALOWSKI / AFP / Getty Images

El presidente Donald Trump estaba tan desesperado con la proyección electoral, que los generales al mando se preocuparon de que intentara liderar un plan de golpe de estado contra su contrincante, el ahora presidente Joe Biden.

El general Mark Milley, presidente del Estado Mayor Conjunto –que concentra a todas las Fuerzas Armadas– y sus adjuntos idearon un plan para renunciar en masa al expresidente Trump, si éste les daba una orden que fuera ilegal o inconstitucional sobre el cambio de gobierno.

Pueden intentarlo, pero no lograrán un jodido éxito”, dijo Milley a sus ayudantes, según el libro I Alone Can Fix This (Yo solo puedo arregarlo), de Carol Leonning y Philip Rucker. “No se puede hacer esto sin los militares. No puedes hacer esto sin la CIA y el FBI. Somos los tipos de las armas”.

La cita fue revelada en un adelanto de CNN del libro de los reporteros del Washington Post.

El reporte agrega que el jefe militar se refirió a los partidarios de Trump como “camisas pardas”, además de comparar al exmandatario con Hitler.

De hecho, se dice que antes de la invasión violenta al Capitolio el 6 de enero, el general Milley advirtió a su gente cercana sobre la crisis en el país, de cómo el discurso del expresidente se acercaba al “del Führer”.

Se agrega que el militar hizo referencia a un evento en 1933, después de que Hitler fuera elegido canciller de Alemania, cuando los nazis utilizaron un incendio en el edificio del Reichstag, sede del parlamento alemán, como pretexto para suspender las libertades civiles y consolidar su poder.

“Milley le dijo a su personal que creía que Trump estaba avivando los disturbios, posiblemente con la esperanza de una excusa para invocar la Ley de Insurrección y llamar a los militares”, dicen los autores.

Tras el proceso electoral, el entonces mandatario despidió al secretario de Defensa, Mark Esper, y lo reemplazó por Christopher Miller.

Conforme aumentaban las acusaciones de Trump de supuesto fraude electoral, aquellos que eran sus aliados intentaron marcar su distancia, incluido el exfiscal general William Barr, quien renunció después de señalar que no había evidencias sobre las acusaciones de trampa en las elecciones, como acusaban el expresidente y sus aliados.

El expresidente respondió a las revelaciones asegurando que el único “golpe de estado” que planea es son las elecciones y que si quisiera hacer un “golpe de estado” la última persona con quien lo organizaría sería con el general Milley.

Recientemente el expresidente Trump criticó a Milley por expresar su interés en intentar entender los movimientos raciales, incluida la Teoría Crítica del Racismo (CRT, por sus siglas en inglés).