Morbolivirus, la terrible enfermedad que amenaza a los delfines y otros mamíferos marinos en el mundo

¿Por qué algunos mamíferos marinos encallan en las playas? La respuesta puede estar en un virus relacionado con el sarampión y la viruela humanos que llevaría a ballenas y delfines a la muerte

Los delfines de Fraser son una especie que rara vez encalla.
Los delfines de Fraser son una especie que rara vez encalla.
Foto: Unsplash

Una razón por la que algunos mamíferos marinos como las ballenas e, inusualmente los delfines, encallan en las playas para morir, ha sido descubierto por los estudiosos de la vida marina. Luego del encallamiento de un delfín de Fraser en 2018 en las costas de Hawaii, los científicos han descubierto que el morbolivirus, una enfermedad que amenaza a los delfines y otros mamíferos marinos en el mundo, puede estar detrás de este comportamiento.

Una nueva cepa de morbolivirus, un patógeno relacionado con el sarampión y la viruela humanas, fue descubierta por investigadores de la Universidad de Hawaii en Manoa (UHM), que realizaron una necropsia al delfín que varó hace tres años. Los delfines de Fraser son una especie que muy rara vez encalla, por lo que este hecho llamó poderosamente la atención de la comunidad científica.

“El encallamiento del delfín de Fraser en 2018 reveló que tenemos una cepa de morbilivirus novedosa y muy divergente aquí en aguas hawaianas que antes desconocíamos”, explicó la doctora Kristi West, directora del laboratorio a cargo de la investigación, publicada en Nature

Anteriormente, dos nuevas cepas de morbolivirus causaron la muerte de al menos 50 delfines en Australia y más de 200 ejemplares en Brasil. Los científicos temen que estas cepas del virus estén circulando por el Pacífico y afecten a otras especies de delfines y ballenas presentes en la zona, que podrían ser muy vulnerables.

El morbolivirus de cetáceo, que puede infectar a marsopas, delfines y ballenas, daña el sistema inmune de los mamíferos marinos y les provoca neumonía y encefalitis, por lo que los animales enfermos pierden su capacidad para nadar y flotar sin ayuda. El virus se descubrió en 1987 y ha causado diversas epidemias entre las poblaciones de mamíferos marinos en el mundo que suelen varar en las playas para morir en masa.

Los investigadores continuarán sus investigaciones en las aguas del Pacífico, pero deben superar el reto de que sólo pueden recuperar menos del 5% de los delfines y ballenas que mueren en la zona. Además, consideran que apoyar un programa de vacunación para los mamíferos marinos que inició hace varios años es una manera de hacerle frente a la infección, proteger a especies en peligro de extinción como las focas monje hawaianas e impedir que se propague a especies de otras aguas del mundo.