Museo en Chicago despide a más de 100 docentes, la mayoría blancas con dinero, para diversificar el personal

El Art Institute of Chicago defendió su decisión bajo la premisa de que necesita tomar un nuevo rumbo que le permita a distintos miembros de la comunidad participar como parte del debate sobre equidad de clases y de ingresos

El exterior del Art Institute of Chicago.
El exterior del Art Institute of Chicago.
Foto: Scott Olson / Getty Images

El Art Institute of Chicago despidió a más de 100 docentes, la mayoría mujeres blanca de edad avanzada y de altos ingresos en un alegado intento por diversificar el equipo.

El pasado 3 de septiembre, la directora ejecutiva de aprendizaje y participación de la entidad, Veronica Stein, envió un correo en el que despedía a la plantilla, informó The Wall Street Journal.

Los docentes son voluntarios entrenados que lideran las visitas guiadas de los museos.

Según Stein, el museo necesita tomar un nuevo rumbo de una manera que le permita a los miembros de la comunidad de todos los niveles socioeconómicos participar como parte del debate sobre equidad de clases y de ingresos.

A los despedidos se les ofreció un pase de acceso gratuito por dos años como muestra de gratitud por sus servicios.

 “Nosotros estábamos sorprendidos, estábamos muy decepcionados”, dijo Gigi Vaffis, presidente del concejo docente en una entrevista radial con WBEZ. “Hay un ejército de docentes altamente cualificados que están dispuestos y listos para continuar educando en las artes”,  agregó.

El instituto es uno de los más viejos y grandes de Estados Unidos. El programa de docentes fue lanzado en el 1961 como parte de una iniciativa de Woman’s Board y Junior League of Chicago. 

Los docentes enviaron una carta a la administración el 13 de septiembre en la que detallan que tuvieron que tomar 18 meses  de cursos dos veces a la semana para cualificar, además de cinco años de investigación continúa y de escritura para cumplir con los requisitos de los 13 museos del área. “Era casi un trabajo a tiempo completo”, dijo al periódico Dietrich Klevorn, docente desde 2012. “Nosotros hemos tenido que empeñar mucho esfuerzo físico en el museo estudiando  trabajos de arte, investigando y organizando las visitas”, planteó.