Hispano que vendía naranjas y flores en la calle ahora gana dinero gracias a su arte digital

Jesús Martínez llegó a Estados Unido al lado de sus padres para tener una vida mejor y fue entonces que empezó a vender junto a ellos naranjas y flores; hoy en día gana cientos de dólares gracias a las ventas, pero de su arte digital

Inmigrante pasó de vender naranjas y flores en la calle a hacer arte digital.
Inmigrante pasó de vender naranjas y flores en la calle a hacer arte digital.
Foto: OLIVIER LABAN-MATTEI / Getty Images

Cuando Jesús Martínez era niño no le gustaba trabajar en la calle vendiendo naranjas y flores, sin embargo, lo hacía porque era lo que sus padres podían hacer siendo migrantes mexicanos en Los Ángeles, California.

Según recordó el joven, en aquel entonces le daba pena que sus amigos de la escuela lo vieran vendiendo en la calle, pero fue precisamente aquel negocio el que le ayudó a crecer como empresario, pues hoy en día gana dinero gracias a las ventas, pero de arte digital.

En entrevista con Univision, Jesús Martínez recordó que aquel humilde trabajo le dejó una gran enseñanza: “Me enseñó mucho del dinero, de aspirar a muchas cosas en la vida”.

Con tan solo 24 años, el mexicano encontró una forma de hacer dinero a través de la venta de obras en el mundo de coleccionables digitales únicos que son conocidos como Non-Fungible Tokers (NFT).

De acuerdo con el mismo medio, su primera obra le dejó la increíble cantidad de $ 38,000, que le pagaron en criptomonedas, y que volvió a invertir en el mundo cripto y ahora tiene en su cuenta $110,000.

Martinez también contó que su cliente se inclinó por su obra por su trasfondo: “Me dijo ‘me gusta tu pieza, está muy bonita, pero lo que a mí me importa más es lo que puedes hacer en este espacio y quiero ser parte de esa historia”.
Aunque la obra ya fue vendida, existe la posibilidad de que otro coleccionista la adquiera y de suceder él recibirá el 10 % del valor de la pieza, por lo que seguiría generando dinero.

Asimismo, recordó que desde que iba en secundaría se sentía atraído por el diseño digital, incluso, llegó a trabajar algunas obras, pero nunca las vendió, hasta ahora que el presiente de Time Magazine lo animo a incursionar en la venta de arte digital.