Un niño de Utah se quitó la vida tras meses de bullying escolar; familia del niño suplica a la comunidad enseñar a sus hijos la bondad

"Los soplones reciben puños", fue la frase que el pequeño Drayke confesó a una de sus hermanitas cuando llegó a casa con el ojo morado, la misma semana que se quitó la vida

Drayke llegó a casa con el ojo morado la semana que decidió quitarse la vida.
Drayke llegó a casa con el ojo morado la semana que decidió quitarse la vida.
Foto: GoFundMe / Cortesía

El bullying escolar sigue siendo un tema de preocupación entre cientos de padres de familia que viven en Estados Unidos y que a diario se enteran de un caso de abuso escolar al interior de las escuelas.

Recientemente una familia del condado de Tooele en Utah, se enfrentó a la noticia más dura de su vida: su hijo de 12 años se quitó la vida en su habitación.

De acuerdo con los padres del menor de edad, Samie y Andrew, el acto de desesperación del menor de edad se dio después de haber sido intimidado en la escuela a lo largo del 2021.

En entrevista con News4SA, los padres de Drayke indicaron que su hijo era víctima constante de un grupo de compañeros de clase, lo que los llevó a pedir a las autoridades escolares poner orden y en su momento se tomaron medias e incluso suspendieron al agresor de su hijo.

Los actos de violencia por los que atravesaba Drayke en la escuela también obligó a Samie y Andrew a sentarse con su hijo para platicar sobre su estado de ánimo, incluso, le llegaron a preguntar si por su cabeza había atravesado un pensamiento suicida, a lo que el menor un tanto enojado respondió que no.

“El dijo ‘no, no’, y era como si estuviera disgustado de que yo le hubiera preguntado”, dijo Samie.

Pese a las constantes charlas, el menor de edad volvió a ser víctima de acoso escolar y la semana que se quitó la vida llegó con el ojo morado, de acuerdo con la hermana de la víctima, su hermano le dijo “Los soplones reciben puños”.

Samie y Andrew recuerdan que el día que su hijo se quitó la vida pidió no ir a la práctica de baloncesto y pidió quedarse en casa; sus hermanas lo encontraron en malas condiciones y alertaron a sus padres quienes pidieron ayuda al 911, pero un día después fue declarado muerto.

Tras la muerte de un menor de edad víctima de bullying, los Hardman han pedido a otros padres estar atentos a señales de agresión con sus hijos y han instado la comunidad en general a enseñar a sus hijos ser bondadosos y respetuosos con sus semejantes para evitar perdidas de vida como la suya.

A través de GoFundMe, una amiga de la familia ha pedido ayuda para poder pagar los funerales del menor de edad.

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