Tras 10 años de DACA, Obama alza de nuevo la voz por los ‘dreamers’ y pide reforma migratoria al Congreso

El expresidente Barack Obama urge al Congreso aprobar una reforma migratoria, debido a los desafíos que enfrentan 'dreamers' y otros inmigrantes; en el décimo aniversario de DACA, el exmandatario habló de los aportes de estos jóvenes, a quienes considera tan estadounidenses como sus hijas

El expresidente Obama grabó una conversación con 'dreamers' sobre sus desafíos en EE.UU.
El expresidente Obama grabó una conversación con 'dreamers' sobre sus desafíos en EE.UU.
Foto: Fundación Obama / Cortesía

Hace 10 años, el expresidente Barack Obama creó el programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA) que cambió la vida de más de 800,000 ‘dreamers’, y ahora el demócrata alza de nuevo la voz para pedir al Congreso aprobar una reforma que proteja de una vez por todas a estos inmigrantes.

“Hoy, estoy renovando mi llamado para que el Congreso redoble sus esfuerzos para construir un sistema de inmigración inteligente y compasivo que ofrezca a los Dreamers un camino hacia la ciudadanía”, expresó Obama. “Honremos a estos Dreamers y todo lo que han hecho para fortalecer a nuestro país. Tratémoslos como los estadounidenses que son”.

El exmandatario no solamente aboga por estos inmigrantes, sino también por crear un sistema migratorio más justo a través de una reforma integral.

“Hagamos todo lo que podamos para ayudar a construir un sistema de inmigración con sentido común, que honre nuestra herencia como una nación de leyes y una nación de inmigrantes”, agregó en un mensaje especial por el décimo aniversario de DACA.

Obama criticó a aquellos que se niegan a ver los aportes de los ‘dreamers’ a Estados Unidos y los beneficios adicionales que el país podría tener si permite la ciudadanía de estos inmigrantes llegados siendo bebés o niños al país.

“El programa DACA fue y es temporal”, recuerda Obama. “Sigue siendo vulnerable a los políticos que eligen ignorar los notables beneficios de DACA para nuestro país”.

Recordó que el expresidente Donald Trump intentó terminar con el programa, pero la Corte Suprema le puso un alto, pero no fue suficiente, porque dejó la puerta abierta para que otras cortes pudieran decidir al respecto, como el Quinto Tribunal de Apelaciones podría hacerlo en los próximos días, tras una demanda de gobiernos republicanos, liderados por Texas.

“Estos Dreamers vivieron la crueldad de los ataques de la administración anterior y los desafíos legales al programa, sus familias y sus comunidades”, lamentó el expresidente demócrata.

Hizo referencia a unos 100,000 ‘dreamers’ que se graduarán pronto de la secundaria, pero no podrán ser protegidos con DACA, debido a que una Corte de Distrito prohibió aceptar nuevas aplicaciones.

“Se gradúan de la escuela secundaria o ingresan a la fuerza laboral [pero] hoy enfrentan un ascenso aún más empinado que hace una década”, lamentó. “Solo una cuarta parte de los estudiantes indocumentados que se gradúan de la escuela secundaria este año son elegibles para DACA, según las reglas existentes”.

Hay otros problemas que enfrentan estos inmigrantes, como impedimentos para aplicar a ciertas profesiones, debido a reglas estatales, reconoció Obama.

El expresidente celebró a los ‘dreamers’ con una mesa redonda organizada por la Fundación Obama con cinco beneficiarios de DACA. El espacial fue frabado en el escenario de la obra “¡Americano!”, un musical que se estrenó recientemente en Off-Broadway y cuenta la historia del beneficiario de DACA, Tony Valdovinos.

Obama conversa con Valdovinos, Jessica Astudillo, Devashish Basnet, Josué de Paz y Sumbul Siddiqui, cinco soñadores que crecieron en los Estados Unidos como inmigrantes indocumentados.

El presidente Obama comparó las historias de Dreamers con las de sus propias hijas.

“Son tan estadounidenses como Malia o Sasha en términos de sus valores, su educación y sus experiencias… sin embargo, debido a un papel, sus vidas eran extremadamente vulnerables”, dijo Obama.

Riesgo latente

El U.S. Immigration Policy Center de la Universidad de California, San Diego; United We Dream; el Centro Nacional de Leyes de Inmigración, y el Center for American Progress publicaron un reporte sobre las contribuciones de los ‘dreames’ a EE.UU.

Se revela, por ejemplo, que 9 de cada 10 ‘dreamers’ actualmente están empleados o inscritos en la escuela, pero la incertidumbre es una constante en la vida de estos inmigrantes, algo que acentuó la pandemia de COVID-19.

También los desafíos legales preocupan a los ‘dreamers’, quienes piden al Congreso tomar medidas inmediatas para protegerlo en forma permanente.

Los beneficiarios de DACA podrían enfrentar daños generalizados si pierden su estatus, incluido un alto riesgo de posible detención, deportación y separación familiar”, se indica.

El 91.6 por ciento reconoció preocupaciones sobre su propia seguridad física o la de su familia, la capacidad de acceder a la atención médica o la educación, la seguridad alimentaria o el riesgo de quedarse sin hogar, en caso de que un ‘dreamer’ fuera deportado..

El 40.1 por ciento informó que al menos una vez al día piensa en que podría ser detenido, mientras que el 48.6 por ciento dijo temer por la detención o deportación de un familiar.

“Entre aquellos con hijos, el 68.8 por ciento informó que piensa al menos una vez al día en ser separados de [sus] hijos debido a la deportación”, indica el reporte.

Hasta la fecha, más de 830,000 jóvenes indocumentados han recibido la protección de DACA, lo que les ha permitido tener mejor trabajo (35.4%) y mejor paga (43.8%).

“Mi consejo para otros beneficiarios de DACA es: échale ganas. DACA es una herramienta que nos dieron, afortunadamente, para ser protegidos“, dijo Fernando Ayala, beneficiario del programa, un trabajador agrícola y miembro de la Fundación UFW de California.

Para Melisa Ramos, beneficiaria de DACA y miembro de la Fundación UFW del estado de Washington, la mejor opción para inmigrantes sería, sin duda, un camino a la ciudadanía.

“Un camino hacia la ciudadanía significaría muchas cosas para mí y mis seres queridos. Principalmente, una vida más segura sin temor a la deportación y con acceso a atención médica, acceso a educación superior y más oportunidades laborales”, reconoció.