Compostaje y abono: La experiencia de ciudades emblemáticas del país
Hay algunos avances políticos y ciudadanos en materia de manejo de residuos, un desafío medioambiental y de salud pública que es tarea de todos

La expansión del programa de compostaje en la Gran Manzana se completará en octubre del año entrante. Crédito: Michael Appleton | NYC Mayoral Office
Desde que Nueva York se convirtiera en el sexto estado del país en autorizar el compostaje de cadáveres humanos, mucho se ha hablado sobre esta popular técnica para producir abono, que además de mejorar la calidad del aire reduciendo la quema de basura, destaca por prevenir la erosión del suelo, reducir los residuos de los vertederos y el uso de combustibles fósiles, y hasta sirve como insecticida, favoreciendo el control natural de las plagas y enfermedades.
¿Pero cuales son los protocolos para realizarlo y dónde se pude acceder a la información y herramientas disponibles para cumplir con los reglamentos a nivel estatal y local?
Para tener una perspectiva global de la situación, el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) informa que 3,000 millones de personas no tienen acceso a servicios controlados de eliminación de residuos sólidos, y 2,000 millones siguen sin tener acceso a servicios de recogida regular de residuos, lo que afecta gravemente la salud humana y medioambiental. Además, cada año, la humanidad produce más de 2,000 millones de toneladas de residuos sólidos urbanos, de los cuales el 45% no se gestiona en instalaciones controladas, por lo que, si no se toman medidas urgentes, esta cifra podría aumentar a casi 4,000 millones de toneladas en 2050, advierte PNUMA.
En el caso de Estados Unidos, en el año 2018 la cantidad de residuos sólidos urbanos (RSU) generados fue de 292,4 millones de toneladas. De este número, la cantidad reciclada fue de 69,0 millones de toneladas, y la cantidad compostada fue de 24,9 millones de toneladas [datos oficiales de EPA]. Y aunque las autoridades aseguran que las tasas de reciclaje y compostaje van a crecer debido a los incentivos y programas educativos para su aplicación en los hogares del país, aún queda mucho por hacer, y más considerando que se estima que al menos el 40% de los desechos que cada persona arroja a la basura es materia orgánica.
Compostaje en Miami, Florida:
En el condado de Miami-Dade es el Departamento de Manejo de Residuos Sólidos el que regularmente organiza talleres de compostaje para los residentes, en alianza con la extensión cooperativa del condado y las bibliotecas públicas, que imparten cursos de compostaje vía Zoom.
A través de estos talleres, los residentes aprenden a producir suelo orgánico rico a partir de hojas, ramas, platos de papel y otros materiales reciclables. Además, maestros jardineros de la Universidad de Florida imparten clases magistrales sobre producción de abono, y quienes participan en ellas reciben un cupón, uno por hogar sólo para residentes de Miami-Dade, con el que pueden retirar un contenedor de abono gratis.
“El compostaje es un practica que muchos de mis clientes realizan en su hogar porque su costo es cero. La gran mayoría de ellos lo hace con los desperdicios de su propia comida, que posteriormente mezclan con tierra. Todo eso se introduce en un container sellado, el contenido debe mezclarse regularmente, y a los treinta días ya se pueden ver los resultados”, dijo Mayteé Tuya a HUELLA ZERO, propietaria del popular vivero Maytee’s Garden Center.
Compostaje en Austin, Texas:
En el año 2005, el gobierno de Austin firmó acuerdos medioambientales urbanos en los que la ciudad se comprometió a conseguir cero residuos para el año 2040. Tarea que el ayuntamiento asumió adoptando el primer plan estratégico de cero residuos del estado de Texas, y aplicando un plan maestro que insta a la ciudad a pasar del 38% de desviación de residuos, al 90% para el año 2030. Un objetivo ambicioso que se lleva a cabo en colaboración con los residentes y empresas privadas, incluidos proveedores locales de servicios de transporte, reciclaje y compostaje.
En dicha ciudad, según cifras oficiales, unas 210.000 viviendas unifamiliares tienen un cubo de compostaje, y establecer el acceso al compostaje para los residentes en inmuebles multifamiliares es prioridad Austin Resource Recovery (ARR), la empresa de gestión de residuos de la ciudad, cuyos lideres han declarado que buscan convertir a Austin en líder nacional de cero residuos, conocido en inglés como zero waste, programa asumido por varias ciudades del país que impulsa políticas integrales de gestión de residuos sólidos urbanos promoviendo la economía circulas.
“Consideramos que la posibilidad de que todos nuestros residentes desvíen materiales es un componente clave de ese esfuerzo”, declaró Selene Castillo, de ARR.
Compostaje en Los Ángeles, California:
El pasado mes de enero, el Departamento de Saneamiento y Medio Ambiente anunció que los residentes de toda la ciudad debían deshacerse de sus residuos compostables en sus respectivos contenedores verdes, anuncio que se produjo un año después de que California promulgara la Ley 1383, que obligaba a separar los restos de comida del resto de la basura.
Sin duda, un logro para la ciudad de Los Ángeles que busca expandirse en todo el estado y el país, y más considerando que la huella de carbono del desperdicio de alimentos en Estados Unidos es mayor que la de la industria aeronáutica, y que la manipulación y descomposición inadecuada de residuos orgánicos sigue atrayendo roedores, insectos, y animales callejeros que afectan la salud de los residentes y el ecosistema de las ciudades.