La comunidad latina y la prueba del VIH
El lunes próximo, el 1 de diciembre, se observa el Día Mundial del SIDA
El diagnóstico temprano y las terapias de prevención son clave en la batalla contra este virus. Crédito: Shutterstock | Shutterstock
El lunes próximo, el 1 de diciembre, se observa el Día Mundial del SIDA, una fecha de importancia para nuestra comunidad, teniendo en cuenta que la infección con el VIH, o virus de inmunodeficiencia humana, nos sigue afectando de manera desmedida. Aunque el número de casos ha ido disminuyendo, nuestra tasa de infección ha aumentado con relación a otros sectores de la población.
“En 2017, cuando empecé a trabajar en la Comisión Latina sobre el SIDA”, explica Luis Alberto Mares, Director de Movilización Comunitaria de esa organización, que forma parte de la Hispanic Federation, “la comunidad latina ya estaba afectada de manera desproporcionada, pero no tanto como ahora. Entonces éramos el 19 por ciento de la población de los Estados Unidos, y los latinos constituíamos el 21 por ciento de los nuevos diagnósticos de VIH. Según las estadísticas oficiales más recientes, que son del 2023, esa tasa de nuevos casos en la población latina ha ascendido al 34 por ciento. Un aumento del 13 por ciento en ocho años es enorme, teniendo en cuenta que en otros sectores de la población las tasas de infección descienden”.
Según el organismo federal Centros para el control de las enfermedades, conocido por sus iniciales en inglés, CDC, las nuevas infecciones afectan principalmente a los hombres hispanos gay y a la mujeres latinas heterosexuales. Pero Mares advierte que nadie debería bajar la guardia.
“Se trata de un problema que debe preocupar a toda la comunidad latina”, detalla. “El VIH/SIDA es una enfermedad de transmisión sexual, de manera que cualquier persona que tenga sexo debería prever la posibilidad de infección. Es cierto que la comunidad gay es la más afectada, pero no estamos hablando de una enfermedad que esté determinada por la orientación sexual o por la identidad de género. Según las circunstancias, cualquier persona puede infectarse”.
Los factores que influyen en mayor medida en nuestra tasa elevada de infección son la pobreza, la falta de conocimientos e información, el menor dominio del idioma inglés, y el status inmigratorio de las personas.
“La población indocumentada”, explica Mares, “no tiene acceso a la atención integral de la salud por falta de seguro médico. Al mismo tiempo, la barrera del lenguaje impide que muchos inmigrantes reciban y entiendan todos los mensajes que no estén español. Además, en nuestra comunidad todavía hay mucha gente que asocia automáticamente al VIH con la comunidad gay, o con los consumidores de drogas. Entonces no se hacen la prueba porque otros pueden pensar que son gay o que usan drogas”.
Las masivas redadas de inmigración han agravado el problema porque la población indocumentada trata de salir lo menos posible y, por supuesto, desconfía de toda gestión con organizaciones públicas, como clínicas y hospitales.
Con respecto a este último temor, es de importancia vital aclarar que la prueba del VIH y sus resultados son absolutamente confidenciales. Se trata de información privilegiada, que no se difunde ni se comparte con nadie.
La prueba constituye una protección fundamental contra el contagio durante las relaciones sexuales de cualquier tipo. Es verdad que hoy contamos con medicamentos que impiden que la infección con el VIH se transforme en SIDA, un síndrome para el que no hay cura. También es cierto que hay tratamientos que impiden que las personas infectadas transmitan el virus. Y otros que hacen posible que las personas infectadas vivan como otras con problemas de salud crónicos. Pero nada de eso es posible si no se detecta la infección lo antes posible. Y la manera de hacerlo es mediante la prueba del VIH.
“Para hacerse la prueba de manera gratuita y confidencial, las personas pueden consultar con las y los profesionales de la salud”, termina diciendo Luis Mares. “Y si residen en la Ciudad de Nueva York pueden llamarnos a la Comisión Latina sobre el SIDA, al (212) 675-3288 o visitar www.latinosaids.org”.
Quienes residan fuera de la ciudad, pueden consultar en www.hiv.org o buscar en la página web de la federación otras agencias que realicen esa prueba.
¡Celebren con nosotros el 35to aniversario de la Hispanic Federation, y hasta la próxima columna!
Frankie Miranda es el presidente de la Hispanic Federation