Fin del plan SAVE: Trump desmantela apoyo a préstamos estudiantiles
El acuerdo afectará a millones, dejando a prestatarios sin alternativas claras ante la inestabilidad económica
El Plan SAVE ayudó a miles de personas a pagar sus préstamos estudiantiles sin afectar sus finanzas familiares. Crédito: Shutterstock
El Gobierno de Trump anunció oficialmente este martes un acuerdo para concluir el plan SAVE, una decisión que afectará a millones de prestatarios y que enfrentarán un aumento en los costos y cancelaciones inciertas que redefinirá el panorama de los préstamos estudiantiles.
El plan Saving on Valuable Education (SAVE, por sus siglas en inglés), fue una estrategia clave del gobierno de Joe Biden para apoyar a los prestatarios de deudas estudiantiles. Sin embargo ha estado sometido a intensas batallas legales durante años, y su terminación repentina implicaría podría poner en apuros a quienes dependen de él.
El acuerdo resuelve una impugnación legal contra el plan SAVE presentada por el gobierno de Missouri, uno de los siete estados gobernados por el Partido Republicano que demandaron a al Gobierno de Biden, en abril de 2024.
El plan SAVE es un plan de pago basado en los ingresos del prestatario, que se introdujo en 2023 y que ayudó a las personas que tenían dificultades para pagar sus créditos con altos intereses, reduciendo los pagos mensuales en función de los ingresos y el tamaño de la familia, para evitar que la deuda se disparara y acelerar la condonación de préstamos para algunas personas con bajos ingresos.
Las críticas sistemáticas de Trump al plan SAVE
Con el cambio de gobierno, Donald Trump ha calificado desde hace tiempo como “ilegal” este plan, por lo que ha tratado ponerle fin desde su regreso a la Presidencia.
Para el anuncio, el Departamento de Educación informó en un comunicado que como parte de la desaparición del plan, no inscribirá nuevos prestatarios, rechazará todas las solicitudes pendientes y trasladará a todos los prestatarios del programa SAVE a planes de pago legales.
En caso de que el acuerdo sea aprobado por el tribunal, el Departamento derogará este plan y los prestatarios dispondrán de “tiempo limitado” para inscribirse en un nuevo plan, y la Oficina Federal de Ayuda Estudiantil (FSA por sus siglas en inglés) ayudará a los prestatarios a adoptar alguna alternativa.
“Durante cuatro años, el Gobierno del presidente Biden intentó trasladar ilegalmente la deuda de los préstamos estudiantiles a los contribuyentes estadounidenses, muchos de los cuales nunca solicitaron un préstamo para financiar su educación superior o ni siquiera fueron a la universidad, simplemente para obtener una victoria política que respaldara a una Administración en decadencia”, argumentó el subsecretario de Educación, Nicholas Kent, en un comunicado.
Y agregó: “La Administración Trump está corrigiendo este error y poniendo fin a este plan engañoso”.
Las implicaciones del fin del plan SAVE
Los críticos a esta decisión han advertido que su derogación aumentaría los costos para los prestatarios, en particular para aquellos que ya podrían estar enfrentando dificultades debido a la incertidumbre económica.
“Arrebatar ahora el plan SAVE a los prestatarios de préstamos estudiantiles sin ofrecerles una alternativa clara y asequible es imprudente y miope, ya que genera aún más confusión, incertidumbre y estrés financiero innecesarios a millones de estadounidenses que ya están luchando contra el aumento del coste de la vida”, afirmó Abby Shafroth, directora general de defensa del National Consumer Law Center, este martes.
De hecho, esta decisión llega meses después de que el Departamento de Educación anunciara que volvería a aplicar intereses a cerca de 8 millones de créditos de los prestatarios inscritos en el plan, Aunque los prestatarios gozaban de una moratoria, pero muchos vieron cómo sus saldos aumentaban al reanudarse el cobro de los pagos mensuales.
Por ello, el panorama de los préstamos estudiantiles ha cambiado drásticamente durante el regreso de Donald Trump a la Presidencia y se esperan más cambios en los próximos meses.
Su histórico paquete de recortes fiscales y de gasto público contenidos en la Big Beautiful Bill contempla nuevos límites a la cantidad que los estudiantes pueden solicitar en préstamos federales para estudios de posgrado y a la cantidad que los padres pueden pedir para pagar la matrícula universitaria de sus hijos.
También eliminó ciertos aplazamientos en los préstamos estudiantiles y creó un conjunto mucho más limitado de opciones de reembolso.
¿Qué alternativas tienen los prestatarios del plan SAVE?
El plan SAVE permitía a algunos prestatarios inscritos reducir sus pagos mensuales hasta 5% de sus ingresos discrecionales y prometía cancelar la deuda restante, tras tan solo 10 años de pagos.
En 2024, dos jueces federales de Kansas y Missouri bloquearon partes clave del programa, argumentando que el Gobierno de Biden se extralimitó en sus funciones al promulgar la condonación de la deuda sin la aprobación del Congreso. Este fallo dejó a los prestatarios del programa SAVE en situación de moratoria sin intereses.
Con su derogación, los prestatarios enfrentarán pagos mensuales más altos y un proceso de condonación más lento, con la desaparición gradual de sus beneficios clave: la eliminación de intereses y pagos reducidos al 5% de ingresos para universitarios y el posible cambio a planes de Pago Basados en Ingresos (IDR) como el nuevo plan propuesto (RAP), lo que aumenta la carga financiera y la incertidumbre.
Estos serán los efectos más importantes de esta decisión:
- Los saldos de los préstamos volverán a acumular intereses, aumentando la deuda total, cuando el plan SAVE los detenía
- Los pagos mensuales se basarán en los ingresos, pero con fórmulas menos favorables que las de SAVE, aumentando los montos totales a liquidar
- La condonación de préstamos para saldos bajos (10 años) y la finalización para otros (20-25 años) se hará más difícil o tardará más bajo los nuevos planes
- Los prestatarios deberán buscar otros planes IDR o a un nuevo plan RAP, que aunque ofrecerá apoyos, tiene pagos más altos y condonaciones más largas.
- Además, el plan SAVE, que ofrecía alivio significativo, será reemplazado por opciones con menos beneficios, afectando la asequibilidad y el acceso a la educación superior, de acuerdo con El País.
- El fin de SAVE significa un retroceso en la asequibilidad de los préstamos estudiantiles, devolviendo a muchos prestatarios a un escenario con pagos más elevados y mayor deuda a largo plazo
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