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Trump detiene proyectos eólicos marinos, amenazando miles de empleos y una energía más limpia

La suspensión afectaría miles de millones de dólares en inversiones y detendría la entrada de casi seis gigavatios de nueva electricidad en los siguientes años.

Turbinas eólicas en funcionamiento en el parque eólico marino Vineyard Wind 1, frente a la costa de Massachusetts.

Turbinas eólicas en funcionamiento en el parque eólico marino Vineyard Wind 1, frente a la costa de Massachusetts. Crédito: Carolyn Kaster | AP

La industria eólica marina de Estados Unidos ha recibido su último golpe por parte del gobierno del presidente Donald Trump, cuando anunció que suspenderá los contratos de arrendamientos federales para todos los grandes proyectos eólicos marinos que en la actualidad se encuentran en construcción, citando peligros para la seguridad nacional no especificados.

Lo mencionado anteriormente, marca una notable escalada de los ataques del mandatario republicano contra la energía eólica marina, una manera de energía contra la que se ha opuesto por años. La suspensión podría afectar miles de millones de dólares en inversiones y paralizar la entrada en funcionamiento de casi seis gigavatios de nueva electricidad en los siguientes años.

La nueva orden afecta a cinco grandes proyectos que se construyen en el océano Atlántico, incluyendo un gran parque eólico marino en Virginia, que podría llegar a ser el mayor proyecto de este tipo en Estados Unidos.

Con fecha de conclusión prevista para finales del próximo año, suministraría electricidad a Virginia, el estado con el mayor conjunto de centros de datos de alto consumo energético del mundo, y con el desorbitado incremento de los costos de la energía, parcialmente relacionado con esa creciente demanda. Otros parques eólicos afectados por la medida se encuentran frente a la costa de Nueva Inglaterra.

Los riesgos exactos para la seguridad nacional que le preocupa a la administración no se han aclarado hasta el momento. En un comunicado de prensa, el Departamento del Interior citó “riesgos para la seguridad nacional identificados por el Departamento de Guerra en informes clasificados recientemente completados”, pero no estableció cuáles eran. El comunicado indicó la posibilidad de que el movimiento de las turbinas eólicas y reflectividad de la luz interfieran con el radar.

Doug Burgum, secretario del Interior, dijo que el Departamento de Defensa determinó “de manera concluyente” que los grandes parques eólicos marinos “han creado interferencias de radar que crean un riesgo real para Estados Unidos”, particularmente en “nuestros centros de población de la costa este”.

Un funcionario del Departamento de Defensa apuntó que está trabajando con el Departamento del Interior y otras agencias para “evaluar la posibilidad de mitigar los riesgos de seguridad nacional que plantean estos proyectos”, pero no hizo más comentarios al respecto, informó CNN.

En 2024, Suecia bloqueó la construcción de nuevos parques eólicos por temor a que pudieran interferir con los radares militares, mientras hay una creciente tensión entre la Unión Europea y Rusia. No obstante, los especialistas en el tema señalaron que el diseño de los parques eólicos puede ajustarse para tener en cuenta este problema, algo que las autoridades de la administración conocen desde hace décadas.

Los senadores de Virginia, Mark Warner y Tim Kaine, que forman parte de los comités de Inteligencia y de Servicios Armados del Senado, respectivamente, afirmaron que el gobierno “no había compartido ninguna información nueva” que justificara la pausa repentina.

Ese silencio dice mucho, especialmente dada la oposición de larga data y bien documentada del presidente a la energía eólica marina”, expresaron los senadores en una declaración conjunta en compañía del representante demócrata por Virginia, Bobby Scott.

Burgun explicó que la interferencia del radar puede “crear problemas reales al tratar de determinar qué es amigo o qué es enemigo en nuestro espacio aéreo para nuestro país” e insinuó que también podría crear problemas para los aviones comerciales “dada la proximidad a todos los grandes aeropuertos” en la Costa Este.

La medida del gobierno republicano causó críticas tanto de grupos de energía limpia como de combustibles fósiles.

“Empresas con raíces en el sector del petróleo y el gas han comprometido un capital sustancial para participar en el desarrollo de nuestro sector eólico marino”, dijo el presidente de la Asociación Nacional de Industrias Oceánicas, Erik Milito, un grupo que representa a las empresas de petróleo, gas y energía eólica marina. “Instamos a la administración a que ponga fin a esta pausa y a que se abstenga de tomar nuevas medidas que puedan perjudicar el empleo y la inversión”.

Por su parte, Oceantic Network, un grupo comercial que representa a las empresas de energía eólica marina, manifestó que sus compañías miembros han trabajado con el Departamento de Defensa por más de 10 años para abordar las preocupaciones de seguridad nacional.

El Departamento de Defensa ha “firmado todos los contratos de arrendamiento de energía eólica marina antes de la construcción”, señaló la presidenta y directora del grupo, Liz Burdock.

Asimismo, calificó la suspensión del Departamento del Interior como “otro intento velado de ocultar el hecho de que al Presidente no le gusta la energía eólica marina” y manifestó que la medida destruiría miles de empleos estadounidenses y aumentaría los costos del servicio eléctrico.

“Estados Unidos necesita una estrategia energética que abarque todo lo anterior, no un ataque total a las energías renovables basado en preferencias personales”, aseguró Burdock.

Burgum asevero que la energía eólica marina genera la forma más cara de electricidad y dijo que los estados de Nueva Inglaterra deberían confiar en el gas natural de Pensilvania.

Los estados de Nueva Inglaterra tenían planeado desarrollar energía eólica marina para impulsar la región, cuya infraestructura para la generación de electricidad es limitada. Literalmente es la última parada de los gasoductos de Estados Unidos y gran parte de su gas natural se transportan en buques cisterna.

Por otro lado, los estados Atlántico Medio, como Pensilvania, Nueva Jersey, Maryland y Virginia, ha registrado facturas de electricidad con un aumento significativo debido a la escasez del suministro eléctrico. La semana pasada, el operador regional de la red eléctrica de dichos estados anunció que los costos llegaron a un récord en una subasta regional.

El gobernador republicano de Virginia, Glenn Youngkin, ha encabezado el impulso hacia la construcción de grandes parques eólicos marinos para satisfacer la gran demanda energética del estado.

El parque eólico marino de Virginia está terminado en un 60%, de acuerdo con un informe estatal reciente, y entregaría más de dos gigavatios de energía a la red, suficiente para abastecer a cerca de 660,000 hogares.

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