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¿El frío mata las bacterias? El peligro de limpiar el refrigerador solo con agua y jabón

¿El frío mata bacterias? No, solo las duerme. Aprende a desinfectar el refrigerador correctamente para eliminar biopelículas y proteger tu salud

El hielo no es un escudo, es un refugio. Las bacterias entran en estado latente en tu congelador y se reactivan al abrir la puerta.

El hielo no es un escudo, es un refugio. Las bacterias entran en estado latente en tu congelador y se reactivan al abrir la puerta. Crédito: Shutterstock

¿Llevas más de un mes sin limpiar tu refri o tres meses son lavar el congelador? Una  experta en seguridad alimentaria alerta que las bajas temperaturas eliminan los patógenos, pero la realidad científica es que el frío no mata las bacterias, solo ralentiza su metabolismo.

Esto trae como consecuencia que al descongelar o abrir la puerta, las bacterias pueden reactivarse y contaminar tus alimentos frescos. La ingeniera de alimentos, Mariana Zapién explica que las bacterias pueden formar biopelículas, que son comunidades organizadas adheridas a las superficies.

Cómo hacer una limpieza profunda paso a paso

Zapién comparte consejos prácticos e información científica sobre seguridad alimentaria y conservación de los alimentos. Destaca que los espacios donde proliferan estos microorganismos en el refrigerador son el compartimento de huevos, la parte inferior y el cajón de frutas y verduras, las zonas de mayor riesgo. A continuación es paso a paso de limpieza del refrigerador y el congelador:

  • Descongelación

El primer paso fundamental es vaciar por completo el congelador y el refrigerador. Coloca todos tus alimentos en una hielera para mantener la cadena de frío y desconecta el equipo. Es vital que las superficies no estén frías, ya que los detergentes y desinfectantes pierden eficacia a bajas temperaturas.

Zapién destaca que si el congelador tiene escarcha, se debe dejar que se derrita por completo. El hielo actúa como una barrera protectora para las bacterias, impidiendo que los productos de limpieza lleguen a ellas. Una vez que el equipo esté a temperatura ambiente, se debe eliminar cualquier residuo físico o restos de comida visibles.

  • Lavado con agua y jabón

Lo primera que se debe hacer es lavar las paredes internas, las gomas, las esquinas y todas las partes removibles utilizando una mezcla de agua tibia y jabón. El agua tibia ayuda a desprender la grasa y las biopelículas bacterianas con mayor facilidad. Es importante limpiar la puerta y la agarradera, que son las zonas que más tocamos con las manos sucias.

Para finalizar esta etapa, utiliza una microfibra limpia para enjuagar y remover absolutamente todo el rastro de jabón. Pasa la microfibra húmeda las veces que sea necesario hasta que las superficies queden totalmente despejadas.

  • Desinfección efectiva y secado

Adicionalmente, la ingeniera en alimentos recomienda preparar una solución desinfectante mezclando una cucharada de cloro por cada litro de agua. Una vez se limpie todo con agua y jabón se aplica esta solución sobre todas las superficies internas hasta que se vean visiblemente mojadas. Para que el cloro sea efectivo, se debe dejar actuar durante 6 minutos exactos; este es el tiempo necesario para romper las estructuras celulares de los microorganismos.

Pasado el tiempo de espera, se retira el exceso de solución con una microfibra húmeda o servilletas de papel desechables. Se deja que el interior se seque por completo al aire antes de cerrar.

Para finalizar, una vez seco el refrigerador, se vuelve a conectar el refrigerador. Espera a que el equipo recupere su temperatura óptima de enfriamiento antes de volver a introducir los alimentos. Organiza todo de manera que el aire pueda circular libremente entre los productos.

Importante realizar esta limpieza profunda cada 3 a 6 meses, aunque el equipo parezca estar limpio, ya que las bacterias y las biopelículas son invisibles al ojo humano.

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