NJ prohíbe los celulares en escuelas públicas desde el próximo otoño, como ya sucede en Nueva York
Desde el venidero otoño los celulares y otros dispositivos con acceso a internet estarán prohibidos en las escuelas públicas K-12 en Nueva Jersey
El uso de celulares en las escuelas se ha venido limitando en todo EE.UU. Crédito: Edwin Martínez | Impremedia
A punto de terminar su cargo como gobernador de Nueva Jersey, Phil Murphy visitó ayer la Secundaria Ramsey en el condado Bergen para firmar una legislación bipartidista que exige a todos los distritos escolares adoptar políticas que restrinjan el uso de teléfonos celulares y otros dispositivos con acceso a internet en las escuelas públicas de K-12 (primaria y secundaria).
La prohibición entrará en vigor con el próximo año escolar 2026-2027. Incluyendo Nueva Jersey y Nueva York, 37 estados del país y Washington DC ya cuentan con leyes o normativas que limitan el uso de teléfonos y otros dispositivos electrónicos en las escuelas, aunque algunas no entrarán en vigor hasta más adelante, destacó ABC News.
La restricción aplica durante el horario regular de clases, en el autobús escolar y durante eventos académicos, con excepciones limitadas. “Con la firma de esta ley nos aseguramos de que las escuelas de Nueva Jersey sean un lugar para el aprendizaje y la interacción, no para pantallas que distraen y perjudican el rendimiento académico. En las escuelas de todo nuestro estado, desde Ramsey hasta Woodbury, hemos visto el impacto positivo de las políticas que prohíben el uso de teléfonos”, afirmó el gobernador Murphy en un comunicado.
Su sucesora, Mikie Sherrill, quien asumirá el 20 de enero, también apoya la medida. “Felicito al gobernador por dar un gran paso para proteger a nuestros hijos al convertir las escuelas en un lugar seguro y libre de teléfonos móviles para el aprendizaje. Nuestros jóvenes se enfrentan a una crisis de salud mental, pero todos sabemos que cuando los niños dejan de usar las pantallas, su salud mental y sus resultados académicos mejoran”, declaró. “Espero con interés implementar esta importante legislación y seguir avanzando en la seguridad en línea de los niños, exigiendo responsabilidades a las grandes empresas tecnológicas por el contenido que difunden entre nuestros jóvenes”.
“Los maestros informan que los estudiantes están más concentrados, menos ansiosos y que socializan y ríen entre sí, no a través de una pantalla, sino en los pasillos y las aulas. Al eliminar las distracciones innecesarias, estamos cambiando fundamentalmente los entornos de aprendizaje de nuestras escuelas y alentando a nuestros hijos a estar más atentos y comprometidos durante la jornada escolar. Ésta es una política sensata que marcará una gran diferencia para nuestros hijos”, agregó Murphy.
De conformidad con esta legislación, el Departamento de Educación (DOE) está revisando sus directrices publicadas anteriormente sobre el uso de dispositivos con acceso a internet por parte de los estudiantes para actualizarlas en breve en consulta con las partes interesadas. “Las directrices del DOE servirán como hoja de ruta para crear entornos de aprendizaje más seguros y con mayor concentración. Describirán las mejores prácticas para el almacenamiento seguro, la capacitación del personal y la aplicación equitativa, garantizando que cada estudiante se beneficie de menos distracciones y mejores oportunidades de participación”, señaló el comunicado.
“Investigaciones recientes han demostrado claramente que el acceso a los teléfonos móviles en las escuelas afecta tanto a la salud mental como al rendimiento académico de los estudiantes”, afirmó el comisionado de Educación, Kevin Dehmer. “La legislación de hoy proporciona el marco necesario para garantizar que cada aula sea un espacio de aprendizaje libre de distracciones. Nuestras directrices serán prácticas, apropiadas para el desarrollo de los estudiantes; y equitativas, ayudando a los distritos a crear políticas que protejan la concentración y el bienestar de los alumnos”.
En Nueva York una prohibición similar entró en vigencia en septiembre de 2025, y de inmediato, según la mayoría de los educadores, tuvo efectos positivos.