Nueva York salvaje: batazos y disparos dejaron 3 hombres heridos en la calle al comenzar el día
Un hombre mayor y dos de 35 años fueron hospitalizados tras una disputa que incluyó balas y batazos al comenzar el día en una calle en Brooklyn
Intersección de Bushwick y Ridgewood, área que divide a Brooklyn y Queens, NYC. Crédito: Suministrada
Un hombre de 65 años y su hijo de 35 resultaron heridos de bala al comenzar el día en una calle en Brooklyn (NYC), pero lograron reducir al agresor, desarmarlo y luego golpearlo con un bate de béisbol.
Según la Policía de Nueva York, los tres hombres fueron hospitalizados en condición estable tras el violento incidente ocurrido a las 7:50 a.m. del lunes, detalló Daily News.
El padre y el hijo se encontraban frente al complejo de viviendas públicas Bushwick Houses de NYCHA, en Bushwick Av cerca de Varet St, cuando fueron abordados por el agresor de 35 años, a quien el hijo conocía.
Seguidamente se desató una discusión que se intensificó. No está claro el motivo de la disputa. El padre recibió un disparo en la pierna derecha y su hijo en el abdomen. Sin embargo, las víctimas aún heridas lograron desarmar al agresor y luego lo golpearon con un bate de béisbol.
El padre y el hijo fueron trasladados al Hospital Kings County, y el supuesto sospechoso fue llevado al Elmhurst Hospital Center. Ninguno de ellos ha sido identificado. Tampoco se presentaron cargos al momento.
A pesar de que NYC reporta una cifra récord a la baja de homicidios y tiroteos, la violencia con golpes y armas de fuego y blancas sigue siendo constante en Nueva York, incluyendo ataques a agentes de NYPD. Algunas víctimas son alcanzadas al azar. Los enfrentamientos suelen estar vinculados con batallas entre pandilleros por el territorio, y los sospechosos a veces se incriminan al alardear y publicar sobre sus crímenes en las redes sociales.
El viernes Josué Arturo, adolescente de 17 años, murió tras acuchillado en el cuello a media tarde en una calle cerca de su casa en Queens (NYC). También la semana pasada George Ennin, inmigrante de 53 años, murió apuñalado al parecer al azar cuando iba a su trabajo como guardia de seguridad en El Bronx (NYC), dejando dos hijas huérfanas.