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Acuerdo de chips EE.UU.–Taiwán: ¿qué implica el pacto de $500,000 millones de dólares y por qué desafía a China?

Estados Unidos y Taiwán cierran acuerdo histórico sobre semiconductores, que mitiga riesgo de una invasión desde China

El acuerdo con Taiwán asegura el suministro de alta tecnología para EE.UU.

El acuerdo con Taiwán asegura el suministro de alta tecnología para EE.UU. Crédito: Shutterstock

Estados Unidos y Taiwán cerraron este jueves un acuerdo comercial histórico sobre semiconductores y otras mercancías como chips de alta tecnología. El pacto recorta aranceles del 20% al 15% para buena parte de las exportaciones taiwanesas y, a cambio, desbloquea hasta $250,000 millones de dólares en inversión directa y otros $250,000 millones en garantías de crédito para nuevas fábricas de chips, energía e inteligencia artificial en territorio estadounidense.

El anuncio, hecho por el Departamento de Comercio de EE. UU. el 15 de enero de 2026, marca un hito en la política comercial de la administración Trump y redefine la cadena de suministro global de chips en plena guerra comercial con China.

Impacto económico inmediato del recorte arancelario

El recorte de aranceles del 20% al 15% beneficia a miles de productos taiwaneses, desde componentes electrónicos hasta maquinaria industrial. Para empresas como TSMC, el mayor fabricante de chips del mundo, la medida reduce costos de importación y facilita la construcción de nuevas plantas en Arizona.

Según el Departamento de Comercio, el ahorro arancelario anual para el sector tecnológico estadounidense superará los $8,000 millones de dólares, dinero que se reinvertirá en expansión de capacidad productiva.

Los $500,000 millones de dólares: inversiones y garantías desglosadas

El acuerdo combina inversión privada directa y garantías de crédito públicas para crear un ecosistema de semiconductores en EE.UU. que sea resiliente a eventos geopolíticos y a la escasez de suministro.

Empresas taiwanesas como TSMC, Foxconn y MediaTek han comprometido $250,000 millones de dólares en:

  • Construcción de nuevas fábricas de chips avanzados en Arizona, Texas y Ohio
  • Desarrollo de plantas de energía renovable para alimentar estas instalaciones
  • Centros de investigación en inteligencia artificial y computación cuántica

TSMC ya opera una fábrica en Arizona y anunció una segunda expansión de $40,000 millones de dólares que creará 6,000 empleos directos.

Con la firma de este convenio, el gobierno de Taiwán ofrecerá garantías de crédito por $250,000 millones de dólares para respaldar préstamos de bancos estadounidenses a empresas taiwanesas que inviertan en EE.UU. Este mecanismo reduce el riesgo financiero y acelera la toma de decisiones de inversión.

El secretario de Comercio, Howard Lutnick, calificó el paquete como “el mayor movimiento de reshoring industrial en la historia moderna”.

Un acuerdo de tecnología avanzada en plena tensión con China

El pacto llega en el peor momento de las relaciones EE.UU.–China sobre tecnología. El régimen de Xi Jingpin considera a Taiwán como una provincia rebelde y asegura que cualquier acercamiento con EE.UU., para mantener su independencia es una provocación directa a sus intenciones expansionistas.

Además, Taiwán es un país estratégico para el bloque occidental, principalmente EE.UU. Taiwán produce más del 50% de los semiconductores mundiales y casi el 90% de los chips avanzados (nodos de 7 nm o menores). Esta dependencia es un riesgo estratégico para EE. UU., que usa los chips en áreas estratégicas como defensa, inteligencia artificial, autos y telecomunicaciones.

El concepto de “silicon shield” (escudo de silicón) —la idea de que la industria de chips protege a Taiwán de una invasión china— se fortalece con este acuerdo. Al trasladar parte de esa capacidad a EE. UU., Washington busca diversificar el riesgo y enviar una señal a China de que la isla tiene todo el respaldo del gobierno estadounidense.

La reacción de Pekín y el riesgo geopolítico en el Estrecho de Taiwán

Tras conocer el acuerdo, China respondió con dureza. El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Lin Jian, acusó a EE.UU. de “jugar con fuego” y advirtió que “cualquier intento de separar Taiwán de China fracasará”.

El Pentágono, por su parte, consideró el acuerdo como una forma de blindar la cadena de suministro militar. Un informe reciente del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS) señala que una interrupción en el suministro taiwanés de chips retrasaría la producción de sistemas de defensa estadounidenses entre 18 y 36 meses.

Impacto global: precios, cadenas de suministro y América Latina

El acuerdo no solo afecta la relación entre EE.UU. y Taiwán. Las cadenas de suministro globales de autos, electrónica y telecomunicaciones sentirán el impacto de la reconfiguración fabril.

Las automotrices estadounidenses (Ford, GM) dependen de chips taiwaneses para la operación de sus sistemas de conducción autónoma y baterías eléctricas. Con una mayor producción en Arizona, los tiempos de entrega se reducirán de 12 a 4 semanas y los costos de logística se abatirán un 15%.

En electrónica, Apple ya anunció que comprará el 30% de sus chips para iPhone desde la fábrica de TSMC en Arizona a partir de 2027, lo que estabiliza precios y reducirá la dependencia de Asia.

Preguntas People Also Ask resueltas

Respuestas directas a las búsquedas más frecuentes sobre el acuerdo.

  • ¿Qué incluye el nuevo acuerdo de semiconductores entre Estados Unidos y Taiwán?

Recorte de aranceles del 20% al 15%, inversión privada taiwanesa de $250,000 millones de dólares en fábricas de chips en EE.UU., y $250,000 millones en garantías de crédito del gobierno taiwanés. Total: $500,000 millones de dólares.

  • ¿Cuánto invertirá Taiwán en fábricas de chips en EE.UU.?

Empresas taiwanesas (TSMC, Foxconn, MediaTek) comprometieron $250,000 millones de dólares directos. TSMC solo invertirá $40,000 millones en su segunda fábrica de Arizona.

  • ¿Por qué este acuerdo de chips enfurece a China?

China ve a Taiwán como territorio propio. El pacto fortalece la alianza EE.UU.–Taiwán, diversifica la producción de chips fuera de Asia y reduce la dependencia global de la manufactura china, lo que Pekín considera una provocación estratégica.

  • ¿Bajan los aranceles de Estados Unidos a los productos de Taiwán? ¿A cuánto?

Sí, del 20% actual al 15% para la mayoría de exportaciones taiwanesas. Los chips producidos en EE. UU. pueden importarse sin arancel bajo cuotas especiales.

  • ¿Cómo afecta el acuerdo a TSMC y a las fábricas de chips en Arizona?

TSMC acelera su expansión en Arizona: segunda fábrica de $40,000 millones, 6,000 empleos. Los aranceles reducidos le permiten importar equipos y materiales más baratos, mejorando rentabilidad.

  • ¿Puede este pacto cambiar los precios de la electrónica y los autos?

Sí. Con más producción local en EE. UU., los tiempos de entrega de chips caen de 12 a 4 semanas y costos logísticos bajan 15%. Esto estabiliza precios de autos eléctricos y dispositivos electrónicos a mediano plazo.

Verdad, cifras y propaganda en la guerra de los chips

El acuerdo de semiconductores entre EE.UU. y Taiwán es un hito industrial y geopolítico sin precedentes. Los $500,000 millones de dólares en juego no son solo una cifra: representan la apuesta más grande de la historia moderna por controlar la cadena de suministro de tecnología crítica.

Sin embargo, en medio de una guerra de relatos entre EE.UU., Taiwán y China, los números se han convertido en un arma política. La diferencia entre $250,000 millones de inversión directa y $500,000 millones en un paquete que mezcla capital y garantías no es un matiz técnico: es la línea entre un compromiso real y una promesa inflada.

Para el lector, medir el impacto de este acuerdo exige contrastar cifras, y preguntarse quién gana de verdad cuando un chip sale de una fábrica en Arizona o en Taipéi.

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