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Frío extremo reduce plagas invernales, pero expertos advierten repunte de insectos en primavera

Las bajas temperaturas disminuyen llamadas por chinches y moscas, pero garrapatas y termitas podrían regresar con fuerza si sube el calor

Plagas

Durante el invierno, pareciera que hay un respiro con los insectos. Crédito: Shutterstock

Las temperaturas persistentemente bajo cero que han marcado gran parte del invierno en Estados Unidos están teniendo un efecto inesperado: una notable disminución en la actividad de plagas comunes de esta temporada. Aunque muchos esperan con ansias el regreso del clima cálido, expertos en control de plagas aseguran que este frío prolongado podría estar ofreciendo un breve respiro a propietarios y arrendatarios.

Zak Lipniskis, gerente de operaciones de D-Bug Pest Control, explicó que durante las últimas semanas ha observado una caída significativa en las solicitudes de servicio relacionadas con insectos invernales, una tendencia poco habitual para esta época del año.

“Normalmente, en este punto del invierno recibimos llamadas todos los días o cada 2 días. Pero en las últimas dos o tres semanas, apenas hemos tenido una o dos a nivel de toda la empresa”, señaló.

Según Lipniskis, la razón es clara: las bajas temperaturas impiden que ciertas especies salgan de sus refugios. Plagas como las chinches apestosas, las catarinas y las moscas domésticas suelen aparecer intermitentemente durante el invierno cuando se presentan días más templados. Este año, sin embargo, esos breves periodos de calor prácticamente no han existido.

“No estás viendo tantos insectos dentro de las casas porque no hemos tenido esos días cálidos aislados que los hacen activarse”, explicó. “Sin ese estímulo, simplemente permanecen escondidos”.

Este fenómeno ha sido recibido con alivio por muchos residentes, especialmente en regiones donde estos insectos tienden a invadir viviendas en busca de calor. Sin embargo, los especialistas advierten que el impacto del frío podría ser temporal y desigual entre las distintas especies.

El invierno frena algunas plagas, pero no garantiza un verano tranquilo

Mientras que algunas plagas invernales parecen estar retrocediendo, los insectos que suelen proliferar en primavera y verano podrían no verse afectados de la misma manera. Entre ellos se encuentran las garrapatas, cuya resistencia al frío limita los beneficios de este invierno más severo.

“Puede ayudar a reducir las garrapatas hasta cierto punto, pero no es algo sustancial”, explicó Lipniskis. “Están acostumbradas a este tipo de clima cada año, así que no esperamos una caída drástica en sus poblaciones”.

Los expertos señalan que muchos insectos sobreviven al invierno gracias a mecanismos naturales de protección, como enterrarse bajo tierra, refugiarse en cortezas de árboles o esconderse en estructuras humanas. Por esta razón, un invierno frío no garantiza automáticamente una temporada de plagas más leve.

Donde sí podría haber un impacto más visible es en las poblaciones de insectos que pican y en las termitas, especialmente si las temperaturas bajo cero se mantienen hasta marzo. Lipniskis indicó que el equilibrio entre frío, humedad y temperatura juega un papel clave en la supervivencia de estas especies.

“Todo depende también de la humedad”, dijo. “Cuando llega un día caluroso en marzo o abril, con sol y temperaturas agradables, es ahí cuando vemos salir en masa a muchos de estos insectos alados”.

Ese fenómeno, conocido como swarming, ocurre cuando termitas y otros insectos reproductores emergen simultáneamente para formar nuevas colonias. Si el invierno logra debilitar parte de estas poblaciones, el número de enjambres podría disminuir. Pero si el calor llega repentinamente tras semanas de frío, la actividad podría intensificarse.

En los últimos años, las empresas de control de plagas han registrado un aumento notable en los reportes de insectos que pican, como avispas y otros himenópteros. Lipniskis afirma que este ha sido uno de los problemas más persistentes para su industria.

“Los insectos que pican han sido bastante sustanciales durante los últimos años, más que nunca”, aseguró. “Ahora estamos atentos para ver si este invierno tiene algún efecto en lo que veremos este verano”.

Para los propietarios, el consejo principal es no bajar la guardia. Aunque la actividad actual sea baja, los especialistas recomiendan sellar grietas, revisar áticos y sótanos, eliminar fuentes de humedad y mantener el perímetro del hogar limpio de hojas y residuos orgánicos.

Además, los expertos sugieren programar inspecciones preventivas antes de que llegue la primavera, especialmente en zonas propensas a termitas o con antecedentes de infestaciones.

A medida que el país atraviesa uno de los inviernos más fríos de los últimos años en varias regiones, este descenso temporal en las plagas puede sentirse como un beneficio inesperado. Sin embargo, el verdadero panorama se definirá cuando regresen las temperaturas templadas.

Por ahora, el frío está manteniendo a raya a muchos insectos. Pero si la primavera llega con un aumento rápido del calor, los profesionales advierten que podríamos enfrentar una temporada activa, recordando que la naturaleza rara vez pierde terreno por mucho tiempo.

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