Boricuas en Chicago cuestionan apoyo de gobernadora de Puerto Rico Jenniffer González a agenda de Trump para Cuba
“Todos debemos rechazar que se utilice el territorio nacional de Puerto Rico para atacar a un país hermano injustificadamente", consideró José López
Residentes en una calle de La Habana, Cuba. Crédito: Ramón Espinosa | AP
NUEVA YORK – El director ejecutivo del Centro Cultural Puertorriqueño Juan Antonio Corretjer en Chicago, José López, tildó de complicidad las expresiones de la gobernadora Jenniffer González en las que manifestó su apoyo a cualquier decisión que tome la Administración Trump en cuanto a su intervención en Cuba.
“Condenamos las expresiones de complicidad de la gobernadora de Puerto Rico que le dio un cheque en blanco a Trump para utilizar nuestra patria puertorriqueña para una agresión contra el pueblo cubano. La historia no la absolverá por prestarse para semejante crueldad”, indicó el activista boricua mediante declaraciones escritas este lunes.
López cuestionó directamente la posibilidad de que EE.UU. utilice a Puerto Rico para un “ataque” a Cuba.
“Irrespectivo de la opinión de cada cual sobre el gobierno cubano, todos debemos rechazar que se utilice el territorio nacional de Puerto Rico para atacar a un país hermano injustificadamente. Todos también debemos rechazar el suspender envíos de combustible de manera arbitraria a Cuba por la coacción estadounidense. Usar la miseria para manipulación política es reprochable y, como vimos en Venezuela, a Trump no le interesan los derechos humanos ni la democracia sino los recursos y el poder”, planteó el también profesor y hermano del expreso político Oscar López Rivera.
En una conferencia a principios de mes, González indicó a preguntas de la prensa favorecer el uso de Puerto Rico para una intervención en Cuba.
“Yo no tengo ninguna información sobre eso (plan de intervención en Cuba desde Puerto Rico), pero todo lo que sea para respaldar a nuestras fuerzas militares y la política pública del presidente (Donald Trump), claro que yo voy a estar a favor. Lo demostramos en el caso de (Nicolás) Maduro en Venezuela. No tengo ninguna información de que eso se esté celebrando en Puerto Rico, pero respaldo las acciones de política pública que el presidente esté llevando para liberar al pueblo cubano“, declaró la gobernadora en un evento en Camp Santiago en Salinas para anunciar trabajos de modernización con fondos federales.
En anticipo al operativo que se tradujo en la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, en Venezuela, Puerto Rico sirvió como espacio de prácticas militares de varias ramas de las Fuerzas Armadas.
Partes del aeropuerto de la Base Roosevelt Roads en Ceiba (clausurada en el 2004) y el de la Base Ramey en Aguadilla fueron reactivadas desde septiembre pasaado para la llegada de soldados, aviones y otros recursos.
Al momento, las autoridades militares estadounidenses mantienen contratos con la Autoridad de los Puertos para seguir operando en esos y otros espacios.
Por la condición territorial de Puerto Rico, el archipiélago no cuenta con su propia milicia. Los boricuas, sin embargo, han estado sirviendo en las Fuerzas Armadas de EE.UU. desde principios del siglo pasado.
Aunque no está claro la manera en que la Administración Trump procederá en Cuba, la presión para destronar el régimen es cada vez más evidente.
Este miércoles, trascendió que el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, mantiene conversaciones secretas con el nieto del expresidente cubano, Raúl Castro, sobre el futuro de la isla.
El lunes, el presidente Donald Trump había adelantado conversaciones entre Rubio y el gobierno cubano.
Según Trump, se discute un “acuerdo”. Aparentemente, el republicano no considera necesaria una operación militar en el país similar a la reportada en Venezuela.
“Estamos hablando con Cuba ahora mismo. Marco Rubio está hablando con Cuba ahora mismo, y deberían totalmente llegar a un acuerdo, porque es… realmente una amenaza humanitaria”, declaró Trump a reporteros mientras se encontraba a bordo del avión presidencial.
El presidente de EE.UU. argumentó que Cuba es “una nación fallida” y anticipó que los cubano-estadounidenses se alegrarán cuando puedan volver a la isla y reunirse con sus familias.
Cuba vive semanas críticas desde que el mes pasado EE.UU. impuso un bloqueo petrolero a la isla.
La falta de combustible no solo afecta la cotidianidad de los cubanos sino que impacta áreas como el turismo.
La semana pasada, Air Canada anunció que suspendía sus servicios a Cuba por la falta de combustible de aviación en los aeropuertos de la isla.
En una carta a la Oficina de Control de Bienes Extranjeros (OFAC), los congresistas de Florida de origen cubano, María Elvira Salazar, Carlos Giménez y Mario Díaz Balart, pidieron que EE.UU. revoque las licencias a las empresas con negocios en la isla.
A juicio de los republicanos, la OFAC, adscrita al Departamento del Tesoro, y el Buró de Industria y Seguridad (BIS) del Departamento de Comercio continúan autorizando transacciones que benefician al régimen cubano.
Esta semana, los mismos congresistas junto a otros líderes políticos y activistas pidieron a la Administración Trump suspender las licencias para la exportación a Cuba de productos de lujo al considerar que también benefician al Gobierno.
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