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Fiscal califica de “extraordinario” acusar a Ábrego García dos años después de detención por presunto tráfico de personas

Fiscal federal defiende cargos contra Kilmar Ábrego García, pero admite que la acusación tardía de tráfico de personas fue “extraordinaria”

Kilmar Abrego Garcia

Caso Kilmar Abrego García por tráfico de personas. Crédito: AP

En una audiencia celebrada este jueves en un tribunal federal, un representante de la fiscalía de Estados Unidos sostuvo que el caso por tráfico de personas contra Kilmar Ábrego García está respaldado por pruebas, aunque reconoció que la presentación de cargos más de dos años después de la parada de tránsito que originó la investigación fue “extraordinaria”.

Ábrego García, de 30 años y ciudadano salvadoreño, enfrenta cargos derivados de una detención ocurrida en 2022 en Tennessee. Se ha declarado inocente y solicita que el proceso sea desestimado. Su caso ha cobrado notoriedad luego de que fuera deportado a El Salvador el año pasado y posteriormente regresado a Estados Unidos por orden de la Corte Suprema de Estados Unidos, que instruyó al gobierno del presidente Donald Trump a trabajar para su retorno.

Riesgo para Abrego García

Aunque es ciudadano salvadoreño, una orden judicial de 2019 impide su deportación a ese país, después de que un juez de inmigración determinó que enfrentaba peligro por amenazas de una pandilla contra su familia. Ábrego García ingresó de manera irregular a Estados Unidos cuando era adolescente y ha residido durante años en Maryland bajo supervisión del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos. Su esposa e hijo son ciudadanos estadounidenses.

Durante la audiencia, el primer fiscal federal adjunto para el Distrito Medio de Tennessee, Rob McGuire, quien ejercía como fiscal federal interino en abril de 2025, declaró que la decisión de acusar fue suya y que se basó en las pruebas disponibles. Señaló que anteriormente había procesado varios casos de tráfico de personas y que el video de la cámara corporal de la Patrulla de Carreteras de Tennessee le resultó similar a investigaciones previas.

Las imágenes muestran una conversación tranquila tras una detención por exceso de velocidad. En el vehículo viajaban nueve personas sin equipaje, y los agentes comentaron entre ellos sospechas de tráfico. El automóvil pertenecía a una persona con antecedentes relacionados con ese delito, según explicó McGuire, y la ruta fue considerada sospechosa. A pesar de ello, Ábrego García recibió únicamente una advertencia y se le permitió continuar.

“Extraordinario” el momento en que se presentaron los cargos

En el contrainterrogatorio, McGuire admitió que no tenía conocimiento previo de la parada de tránsito y calificó como “extraordinario” el momento en que se presentaron los cargos. También indicó que mantenía comunicación estrecha con la fiscalía general adjunta sobre el avance del caso, algo que describió como habitual en asuntos de alto perfil.

La agente especial a cargo de Investigaciones de Seguridad Nacional en la región de Nashville, Rana Saoud, declaró que supo por primera vez de la detención de 2022 en abril de 2025, cuando recibió un artículo del medio Tennessee Star. Indicó que, en ese momento, Ábrego García aún se encontraba en El Salvador y que existía atención mediática en torno a su situación.

Saoud afirmó que inició la investigación sin presiones de superiores y que el caso se fue fortaleciendo conforme avanzaban las indagatorias. Durante el contrainterrogatorio, coincidió en que la notoriedad del asunto se debía a la identidad del acusado y no a la naturaleza de los cargos.

El abogado defensor David Patton sostuvo que una oficina distinta de Investigaciones de Seguridad Nacional en Baltimore conocía la parada desde hacía dos años, pero no presentó cargos y cerró la investigación tras la deportación en marzo de 2025. Según lo expuesto en la audiencia, el caso fue reabierto un mes después, tras la decisión de la Corte Suprema.

Presunto tráfico de personas

Para entonces, agentes federales en Baltimore ya habían entrevistado al propietario del vehículo conducido por Ábrego García. McGuire señaló que José Hernández Reyes, quien se encontraba encarcelado, declaró a las autoridades que dirigía una operación de tráfico de personas en la que Ábrego García actuaba como conductor.

El mismo día en que Saoud informó a McGuire sobre la parada, el fiscal general adjunto asociado Aakash Singh le envió un correo electrónico solicitando una reunión relacionada con el testimonio de Hernández Reyes. McGuire indicó que enviaba actualizaciones periódicas a Singh y que desconocía si estas eran compartidas con el fiscal general adjunto Todd Blanche o con la secretaria de Justicia Pam Bondi.

“Puedo decirles que nunca volvieron para decir: ‘Ponga esto ahí’, o ‘Diga esto’, o ‘No diga eso’”, declaró McGuire ante el tribunal. Añadió que no haría algo que considerara incorrecto para conservar su empleo.

El juez federal de distrito Waverly Crenshaw, quien ya había revisado documentos relacionados con el caso, señaló en una orden pública de finales de diciembre que algunos materiales sugieren que la decisión de procesar pudo no haber sido individual, sino compartida con otros funcionarios del Departamento de Justicia. La audiencia concluyó sin un fallo inmediato sobre la solicitud de desestimación presentada por la defensa.

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