Crece la presión sobre Trump ante división conservadora por Irán en la CPAC
Algunos de los integrantes más acérrimos de la CPAC manifestaron su preocupación por las razones por las que EE.UU. empezó la guerra contra Irán
Partidarios de la guerra en Irán llegan a la Conferencia de Acción Política Conservadora en Grapevine, Texas. Crédito: Thomas Beaumont | AP
Gran parte del público estadounidense, de acuerdo a sondeos, se ha opuesto a la campaña militar conjunta entre Estados Unidos e Israel en Irán desde el día en que inició la guerra.
No obstante, los republicanos se han mantenido en gran medida fieles al presidente Donald Trump mientras el conflicto armado se acerca al final de su cuarta semana.
Pero eso podría estar cambiando.
En la Conferencia Anual de Acción Política Conservadora (CPAC) celebrada en Texas, algunos de los integrantes más acérrimos del partido manifestaron su preocupación por las razones por las que Estados Unidos empezó dicha guerra, cómo piensa el mandatario ponerle fin y si el esfuerzo ha valido la pena.
“Ojalá hubiera más transparencia sobre por qué hacemos lo que hacemos, así uno podría enviar a un ser querido al extranjero con tranquilidad”, expresó Samantha Cassell. “Espero que esto termine pronto, porque el costo de vida, el petróleo y el gas, los precios no harán más que subir”.
Cassell, que vive en Dallas, y su amigo Joe Bolick acudían a su primera conferencia CPAC. Asimismo, él tenía sus dudas sobre la guerra.
“Aún no veo el desenlace”, señaló. “¿Qué es lo que realmente intentamos lograr? ¿Es un verdadero cambio de régimen? ¿Cómo sería eso? ¿Quién los reemplazaría? Creo que nos hemos estancado.”
La CPAC ha sido un terreno fértil para Trump por casi 10 años, pasando de ser una reunión de tendencia libertaria a una dominada por los leales a Make America Great Again (MAGA). La conferencia conservadora, tradicionalmente celebrada a las afueras de Washington D.C., este 2026 se llevó a cabo en un amplio complejo hotelero cerca de Dallas, Texas.
El ambiente de la conferencia de este año fue parecido al de años pasados. Un auditorio cavernoso brindó jornadas completas de paneles y ponencias. Un piso abajo, la sala de exposiciones exhibía una gran cantidad de objetos de estilo conservador: un autobús con la cara de Trump, camisetas del republicano 2028 y gafas que conmemoraban el intento de asesinato de Trump en 2024, con las palabras “a prueba de balas” escritas y una bala falsa incrustada en un lateral.
No obstante, algunas cosas eran distintas.
Incluso a más de 994 millas de Washington D.C., la guerra de Irán era un tema de conversación recurrente entre los asistentes. Y existe un denominador común entre las decenas de personas entrevistadas, es que el conflicto está creando una brecha generacional dentro de las filas conservadoras.
Un estudiante universitario de 19 años de la Universidad del Sur de Florida, llamado Tony Blair, viajó a Dallas para acudir a la CPAC con su amigo Shashank Yalamanchi, estudiante de primer año de derecho. Ninguno de los dos afirmó creer que la guerra contra Irán beneficiará los intereses de EE.UU.
“No me gusta que se haya convertido en responsabilidad de Estados Unidos encontrar a los delincuentes y deshacerse de ellos”, manifestó. “Sobre todo cuando hay tanta gente en casa que no puede permitirse cosas básicas como la comida y la gasolina”.
Yalamanchi aseguró que muchos jóvenes conservadores respaldan a Trump porque prometía evitar implicarse en guerras en el extranjero, que era un realista en materia de política exterior, no un intervencionista, informó BBC News.
Dos unidades anfibias de la Infantería de Marina estadounidense se están desplegando en el Golfo. De acuerdo con los informes, también se dirigen al país elementos de una división de paracaidistas estadounidenses.
Además, el Pentágono está considerando una solicitud de $200 mil millones de dólares para financiar la guerra. Todo lo anterior sugiere que, pese a las garantías de Trump, el conflicto con Irán no se vislumbra que termine pronto.
“Tenemos muchos problemas internos que debemos resolver, y cuando dedicamos nuestro tiempo y esfuerzo a justificar y librar una guerra en el extranjero, tenemos menos tiempo y esfuerzo para cambiar las cosas aquí en casa”, expresó.
Los miembros de la “Tribu Trump de Texas”, ataviados con chaquetas doradas con lentejuelas a juego y collares con el nombre del presidente, eran un grupo de personas mayores. Su fundador, Michael Manuel-Reaud, acudía a su sexta CPAC y aseguró que Irán representaba un peligro que debe ser abordado.
“Si existe la amenaza de que Estados Unidos sea bombardeado con una bomba nuclear, ¿quién puede negarse?”, cuestionó el hombre. “[Trump] no puede simplemente renunciar. No se detendrá hasta que termine”.
El resto de la tribu estuvo de acuerdo.
“Confío en que Trump sabe lo que está haciendo”, indicó Penny Crosby. “Simplemente creo que lo que Trump crea que debe suceder, debe suceder para cumplir con su trabajo”.
“Nos está protegiendo, está protegiendo al pueblo estadounidense”, señaló Blake Zummo. “Vienen a por nosotros”.
Aunque los asistentes a la conferencia se habían mostrado divididos respecto al tema de la guerra, sus voces fueron silenciadas en gran medida por un grupo iraní-estadounidense que celebraba ruidosamente la operación militar estadounidense.
En un panel matutino en el que participaron dos mujeres que resultaron heridas en las manifestaciones contra el régimen de Irán, corearon “gracias, Trump”. Llenaron los pasillos con gritos de “cambio de régimen para Irán” mientras sostenían fotografías de Reza Pahlavi, hijo del difunto Shah de Irán, quien fue depuesto luego de la revolución islámica en 1979.
Durante la tarde, los activistas manifestaron frente al centro de conferencias, ondeando banderas iraníes con el león y el sol de la época del Shah como monarca.
“Es tan reconfortante ver… que el pueblo de Irán finalmente tiene una oportunidad de liberación después de 47 años de opresión y tiranía bajo el régimen islámico”, expresó Nima Poursohi, quien lucía una camiseta de “Persas por Trump” y una gorra de “Make America Great Again” con la inscripción “Excursión Persa” bordada en el lateral.
“Ningún otro presidente se ha ocupado de Irán ni ha tenido el valor de dar un paso adelante como lo ha hecho el presidente Trump”, dijo.
El jueves en la tarde, el excongresista Matt Gaetz alertó que, con miles de nuevos soldados estadounidenses camino a Oriente Medio, una invasión terrestre en Irán haría que EE.UU. fuera “más pobre y menos seguro”.
“Eso significará precios más altos de la gasolina y de los alimentos”, apuntó, “y no estoy seguro de que terminemos matando a más terroristas de los que crearíamos”.
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