Juez ordena suspender construcción del salón de baile en la Casa Blanca: Trump debe tener la aprobación del Congreso
Un juez federal de Washington consideró que el proyecto impulsado por el presidente Donald Trump no puede continuar sin la aprobación del Congreso.
El proyecto cuesta $400 millones de dólares. Crédito: Tom Brenner | AP
Un juez federal en Washington ordenó el martes suspender de forma temporal la construcción de un salón de baile valorado en $400 millones de dólares en la Casa Blanca, tras considerar que el proyecto impulsado por el presidente Donald Trump no puede continuar sin la aprobación del Congreso.
La decisión la emitió el juez de distrito Richard Leon, quien accedió a la solicitud de un grupo conservacionista y bloqueó provisionalmente las obras del proyecto, levantado en el área donde estaba el Ala Este de la residencia presidencial, publicó The Associated Press.
El fallo responde a una demanda presentada por el National Trust for Historic Preservation, que busca frenar la construcción hasta que se completen revisiones federales y se obtenga autorización legislativa.
En su resolución, Leon concluyó que el grupo demandante tiene altas probabilidades de éxito en el caso, al considerar que no existe base legal suficiente para que el presidente avance de manera unilateral con una obra de esa magnitud en la Casa Blanca.
“Ninguna ley se acerca a otorgarle al presidente la autoridad que afirma tener”, escribió el magistrado en su decisión.
“El presidente de los Estados Unidos es el custodio de la Casa Blanca para las futuras generaciones. ¡Sin embargo, no es el propietario!”, manifestó.
No obstante, Leon suspendió la aplicación de su orden durante 14 días parapermitir una posible apelación por parte del gobierno y atender las implicaciones logísticas de detener una obra ya en marcha.
También precisó que los trabajos estrictamente vinculados a la seguridad del complejo presidencial quedan excluidos de la medida.
No obstante, Leon suspendió la aplicación de su orden durante 14 días para permitir una posible apelación por parte del gobierno y atender las implicaciones logísticas de detener una obra ya en marcha.
También precisó que los trabajos estrictamente vinculados a la seguridad del complejo presidencial quedan excluidos de la medida.
El proyecto contempla la construcción de un salón de baile de aproximadamente 8,400 metros cuadrados con capacidad para casi 1,000 personas.
A finales de octubre, el Ala Este fue demolida para dar paso a la obra, que según la Casa Blanca sería financiada con donaciones privadas, incluidas aportaciones del propio Trump, sin uso de fondos públicos.
Sin embargo, el plan avanzó antes de completar las revisiones de dos organismos federales: la Comisión Nacional de Planificación de la Capital y la Comisión de Bellas Artes, ambas tradicionalmente involucradas en cambios estructurales en edificios federales de alto valor histórico.
El National Trust for Historic Preservation presentó la demanda en diciembre y alegó que el proyecto debía someterse a controles adicionales y contar con aprobación del Congreso antes de su ejecución.
En una primera instancia, el juez Leon había rechazado una solicitud para detener la obra, pero permitió que el grupo reformulara su caso, lo que derivó en la orden emitida este martes.
La administración Trump ha sostenido que proyectos similares no han requerido autorización del Congreso y que, con el tiempo, muchas de esas intervenciones han sido aceptadas como parte del edificio.
El juez, sin embargo, rechazó la idea de que el Congreso haya cedido una autoridad tan amplia sobre la Casa Blanca, y advirtió que aceptar ese argumento implicaría un cambio sin precedentes en la gestión histórica del complejo presidencial.
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