Por qué nunca debes hacer una compra grande usando tu tarjeta de débito
Usar débito en compras grandes te hace perder recompensas, bonos y protecciones. Con crédito puedes ganar hasta $100 o más por operación
Muchas tarjetas de crédito ofrecen incentivos de entre $500 y $5,000 en consumo durante los primeros meses de uso. Crédito: sergey kolesnikov | Shutterstock
Cuando se trata de gastos importantes, como un viaje, un electrodoméstico o una reparación del hogar, la forma de pago, ya sea con crédito o débito, puede marcar una diferencia importante en beneficios y protección para el consumidor.
Recompensas: el beneficio que estás dejando pasar
Aunque usar una tarjeta de débito puede parecer una decisión responsable, ya que el dinero sale directamente de tu cuenta bancaria, hacerlo en compras grandes implica renunciar a recompensas y protecciones que sí ofrecen las tarjetas de crédito.
En términos prácticos, el costo de la compra será el mismo, pero los beneficios no.
Uno de los principales puntos está en las recompensas. Estas suelen aumentar conforme crece el monto de la compra.
Por ejemplo, una tarjeta con 2% de cashback generaría apenas $1 en una compra de $50, pero en una de $2,000 otorgaría $40; en una reparación de $3,000, serían $60; y en un paquete vacacional de $5,000, hasta $100.
Incluso hay tarjetas que ofrecen más beneficios en categorías específicas: un vuelo de $3,000 con una tarjeta que acumula 3x puntos podría generar alrededor de $90 en valor.
Con una tarjeta de débito, en cambio, no se obtiene ningún tipo de recompensa.
Bonos de bienvenida: oportunidades únicas
Las compras grandes también son clave para aprovechar bonos de bienvenida.
Muchas tarjetas de crédito ofrecen incentivos de entre $500 y $5,000 en consumo durante los primeros meses para desbloquear recompensas.
En algunos casos, un bono de $250 tras gastar $500 equivale a un retorno del 50%, algo imposible de igualar con recompensas tradicionales.
Si esa compra se realiza con débito, ese beneficio simplemente se pierde.
Protección de compras: una ventaja clave
Otro aspecto relevante son las protecciones incluidas automáticamente con tarjetas de crédito.
Estas suelen cubrir daños o robos en productos adquiridos durante un periodo de entre 90 y 120 días, además de extender la garantía del fabricante por un año adicional.
Esto puede representar una diferencia importante en compras como una laptop de $1,500 o un electrodoméstico de $2,000.
Disputas y respaldo del banco
Las tarjetas de crédito ofrecen un proceso formal de disputa (chargeback) en caso de que el producto llegue dañado o no cumpla con lo prometido.
En estos casos, el banco respalda al cliente. Con una tarjeta de débito, el dinero ya fue retirado de la cuenta, lo que deja al consumidor negociando directamente con el vendedor.
Sin embargo, hay una condición clave: todos estos beneficios solo aplican si el saldo se paga en su totalidad cada mes.
Si la compra genera intereses elevados, por ejemplo, superiores al 20% anual, las ventajas pueden desaparecer rápidamente debido al costo financiero.
En resumen, si el dinero ya está disponible para cubrir la compra, utilizar una tarjeta de crédito en lugar de débito puede ofrecer recompensas adicionales, mayor protección y beneficios que, en conjunto, representan un valor significativo para el consumidor.
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