Trump ordena producir más combustibles fósiles para reforzar la seguridad de EE.UU.
La constante subida del valor de la gasolina podría ser problematica para Trump, quien basó su campaña en múltiples alegatos populistas sobre asequibilidad
Trump ha hecho un gran esfuerzo por fortalecer la industria estadounidense del petróleo y el gas, que donó más de $75 millones de dólares a su campaña. Crédito: Julia Demaree Nikhinson | AP
El presidente Donald Trump publicó una serie de memorandos en los que consolidaba su respaldo al incremento de la producción nacional de combustibles fósiles con el presunto objetivo de mejorar la “preparación para la defensa”.
La agenda del mandatario republicano, que citaba la orden ejecutiva de Trump del 20 de enero del año pasado que declaraba una emergencia energética nacional, decía que la producción de petróleo, carbón y gas natural en el país debía ampliarse “para evitar una escasez de recursos industriales o de tecnología crítica que perjudicaría gravemente la capacidad de defensa nacional”.
“Enfatizaba que el actual suministro de energía inadecuado e intermitente de nuestra nación nos deja vulnerables a actores extranjeros hostiles y representa una amenaza inminente y creciente para la prosperidad y la seguridad nacional de Estados Unidos”, señalaba uno de los memorandos de Trump sobre su orden ejecutiva.
“En consonancia con esa declaración, considero que garantizar una capacidad nacional resiliente de producción, refinación y logística de petróleo es fundamental para la preparación de la defensa de Estados Unidos“, agregó.
“El petróleo abastece a las Fuerzas Armadas, la base industrial y la infraestructura crucial del país. Sin una acción federal inmediata, las capacidades de defensa de Estados Unidos seguirán siendo vulnerables a interrupciones”.
El actual líder de la Casa Blanca ordenó al secretario de Energía que pusiera en práctica su decisión sobre los combustibles fósiles y la defensa, por ejemplo, “realizando las compras, los compromisos y los instrumentos financieros necesarios para hacer posibles estos proyectos”.
De acuerdo con la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA), los informes del presidente invocaban la Ley de Producción de Defensa, una legislación de la era de la Guerra Fría que otorga al mandatario el poder de proteger los esfuerzos de defensa de EE.UU. a través de la “expansión y agilización del suministro de materiales y servicios de la base industrial nacional”.
Desde su segundo mandato, Trump ha hecho un gran esfuerzo por fortalecer la industria estadounidense del petróleo y el gas, que donó más de $75 millones de dólares a su campaña electoral, informó The Guardian.
Asimismo, firmó una orden con el fin declarado de “liberar la energía estadounidense”, suprimió las normas sobre emisiones de vehículos y redujo las restricciones a la expansión petrolera en Alaska.
El jefe de la Casa Blanca eliminó además la suspensión impuesta por el expresidente demócrata Joe Biden en enero de 2024 para aprobar las peticiones de exportación de gas natural licuado en algunos países. En diciembre de ese mismo año, la administración publicó un análisis que mostraba que la expansión de las exportaciones subiría los precios del gas natural licuado en el ámbito nacional.
Los memorandos de Trump llegan en un momento en que decenas de millones de estadounidenses se enfrentan a un aumento en los costos de la gasolina desde que EE.UU. e Israel iniciaron la guerra en Irán, lo que ha estremecido los mercados petroleros mundiales y afectado a numerosas industrias que dependen de la producción de petróleo, con la de fertilizantes.
Aunque la reciente esperanza de un arreglo diplomático ha ayudado a bajar los precios del petróleo, estos aumentaron después de que Estados Unidos incautara un buque iraní.
La constante subida del valor de la gasolina podría resultar problemática para el mandatario republicano, quien basó su campaña en múltiples alegatos populistas sobre la asequibilidad. Aparte, el aumento coincide con el elevado costo de la vida en toda la nación estadounidense.
El Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) augura que los precios generales de los alimentos aumentarían un 3.6% este 2026; se espera que el valor de los alimentos para el consumo en el hogar suba un 3.1%, mientras los alimentos consumidos fuera del hogar experimentarán un incremento del 3.9%.
De acuerdo con el USDA, las dos cifras son superiores a la tasa promedio histórica de aumento de precios en las últimas dos décadas.
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