Crisis energética en Nueva York: autoridades alertan por riesgo de más apagones este verano
El estado enfrenta su menor reserva eléctrica en años y el calor extremo podría causar apagones en las siguientes semanas
Los expertos en electricidad recomiendan a la población estar preparados, pues el verano podría traer muchos apagones. Crédito: Candice Choi | AP
Nueva York se prepara para un verano particularmente desafiante en materia energética. Las autoridades estatales han encendido las alarmas ante el riesgo de apagones debido a que la red eléctrica operará con el margen de reserva más bajo registrado en más de una década, una situación que podría agravarse con la llegada de olas de calor prolongadas.
El informe más reciente del Operador Independiente del Sistema de Nueva York (NYISO), organismo encargado de supervisar la red eléctrica del estado, advierte que la capacidad de reserva ha caído por debajo del 16% recomendado, alcanzando su nivel más bajo desde 2013. Esto significa que el sistema tendrá menos margen para responder a picos inesperados de demanda, especialmente durante días consecutivos con temperaturas cercanas a los 38°C (100°F).
El presidente y director ejecutivo del NYISO, Rich Dewey, fue claro al describir el panorama: el estado enfrenta “el menor excedente de energía de su historia”, declaraciones recogidas por Spectrum News. Aunque las autoridades aseguran que existen planes de contingencia, también reconocen que eventos extremos, como una ola de calor inusual o fallas técnicas en plantas eléctricas, podrían poner en riesgo el suministro.
Una red envejecida bajo presión
Uno de los principales factores detrás de esta vulnerabilidad es el envejecimiento de la infraestructura energética. Muchas plantas generadoras en Nueva York tienen entre 50 y 70 años, lo que reduce su eficiencia y aumenta la probabilidad de fallas. Según expertos del sector, estas instalaciones ya no operan con el mismo rendimiento que en sus mejores años.
A esto se suma un entorno regulatorio que, según líderes de la industria, ha dificultado la modernización de estas plantas. La falta de autorización para “repotenciar” unidades existentes ha limitado la capacidad del sistema para adaptarse a las nuevas demandas energéticas.
El aumento del consumo también juega un papel clave. El crecimiento de la actividad manufacturera, junto con un mayor uso de energía en los hogares, especialmente por sistemas de aire acondicionado, está presionando una red que no ha crecido al mismo ritmo.
Un portavoz de National Grid señaló que, aunque los apagones hoy son menos frecuentes que hace 2 décadas, la demanda actual está comenzando a superar la disponibilidad de generación en momentos críticos.
La preocupación no es teórica. El verano pasado, Nueva York experimentó varias olas de calor que pusieron a prueba el sistema. En uno de los episodios más críticos, varias plantas antiguas no lograron entrar en operación, obligando a las autoridades a importar electricidad desde Canadá y el Medio Oeste para evitar apagones masivos.
Ese antecedente dejó en evidencia la fragilidad de la red ante condiciones extremas, algo que podría repetirse este año si las temperaturas se mantienen elevadas durante varios días consecutivos.

Cómo anticipar un apagón
Ante este escenario, organismos como el NYISO, el Departamento de Servicios Públicos y Con Edison recomiendan a la población mantenerse informada y prestar atención a señales tempranas que podrían indicar problemas en el suministro eléctrico.
Entre los signos más comunes se encuentran:
1) Parpadeo de luces
2) Fluctuaciones en el voltaje
3) Fallas en electrodomésticos
Además, las autoridades suelen emitir alertas a través de mensajes de texto, correos electrónicos y medios oficiales solicitando a los usuarios reducir su consumo en horas pico. Estas medidas buscan evitar que la demanda supere la capacidad del sistema.
También es importante diferenciar entre apagones generalizados y cortes programados rotativos, que son interrupciones controladas diseñadas para proteger la red en momentos de alta demanda.
Recomendaciones clave para la población
La preparación puede marcar la diferencia ante un corte eléctrico prolongado. La Gestión de Emergencias de NYC recomienda tomar medidas preventivas antes de que ocurra una emergencia.
Entre las principales sugerencias destacan:
* Tener linternas y baterías disponibles
* Mantener cargados los teléfonos móviles
* Contar con cargadores portátiles
* Evitar el uso de ascensores durante alertas energéticas
En caso de apagones prolongados, especialmente durante olas de calor, la ciudad habilita centros de enfriamiento para proteger a la población vulnerable. Personas mayores, niños pequeños y quienes padecen enfermedades crónicas deben prestar especial atención y, si es posible, notificar su situación a las autoridades para recibir asistencia prioritaria.
Un problema que no se resolverá pronto
A pesar de los esfuerzos por modernizar el sistema, expertos coinciden en que la solución no será inmediata. Incluso si se aprobaran nuevos proyectos energéticos hoy, su impacto no se vería reflejado en el corto plazo.
El consenso entre autoridades y empresas es claro: Nueva York necesita nuevas fuentes de energía y una infraestructura más robusta para hacer frente a la creciente demanda. Mientras tanto, la vigilancia y la cooperación ciudadana serán fundamentales para evitar crisis mayores.
Para millones de residentes, el verano de 2026 podría convertirse en una prueba de resiliencia energética. Mantenerse informado y preparado será clave para enfrentar un escenario donde cada grado de temperatura podría marcar la diferencia.
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