Padres en EE.UU. temen que la inteligencia artificial afecte la creatividad infantil, revela estudio
Los niños siguen valorando las manualidades y los proyectos físicos pese al auge de herramientas digitales impulsadas por IA
Contrario a lo que piensan los adultos, los niños no ven que se contrapongan las actividades manuales con las de IA. Crédito: Shutterstock
La rápida expansión de la inteligencia artificial (IA) en escuelas, hogares y futuros entornos laborales está cambiando la manera en que las familias estadounidenses entienden la creatividad. Mientras herramientas impulsadas por IA comienzan a formar parte de las tareas escolares y la vida cotidiana, una nueva encuesta reveló que la mayoría de los padres considera que desarrollar la imaginación y la creatividad será más importante que nunca para el futuro de sus hijos.
Según un estudio realizado por Crayola y la firma de investigación Talker Research entre 2,000 padres e hijos de entre 8 y 12 años, el 73% de los adultos cree que la creatividad se ha convertido en una habilidad esencial en una era marcada por la automatización y el crecimiento de la inteligencia artificial.
La investigación exploró cómo las familias están enfrentando el equilibrio entre las formas tradicionales de imaginación y las nuevas tecnologías capaces de generar imágenes, textos y contenido en segundos. Aunque muchos padres reconocen las ventajas educativas de estas herramientas, también admiten sentir preocupación sobre el impacto que podrían tener en el desarrollo intelectual y emocional de los niños.
El temor de los padres frente al avance de la IA
Uno de los datos más llamativos del informe es que el 35% de los padres teme que la IA reduzca la capacidad de sus hijos para pensar de manera independiente. Además, un 30% expresó inquietud ante la posibilidad de que estas tecnologías terminen compitiendo con las futuras oportunidades laborales de las nuevas generaciones.
Sin embargo, la percepción entre los menores es considerablemente más optimista. Solo el 22% de los niños consultados cree que la inteligencia artificial podría perjudicar su pensamiento creativo, mientras que apenas el 21% se muestra preocupado por el riesgo de que las máquinas reemplacen empleos en el futuro.
Los resultados reflejan una diferencia generacional en la manera de percibir la tecnología. Muchos niños crecieron rodeados de asistentes virtuales, aplicaciones inteligentes y herramientas digitales, por lo que tienden a ver la IA como una extensión natural de su entorno cotidiano, más que como una amenaza.
A pesar del auge de las plataformas digitales y las herramientas automatizadas, el estudio también encontró que los niños continúan valorando profundamente las actividades manuales y la creación de objetos físicos. Lejos de abandonar materiales tradicionales como papel, pinturas o plastilina, muchos menores siguen asociando estas actividades con una experiencia emocional más significativa.
Los participantes indicaron que cuando crean algo con sus propias manos, son un 46% más propensos a conservarlo y un 68% más inclinados a exhibirlo dentro de casa. El estudio concluyó que los proyectos físicos generan un vínculo emocional más fuerte que los archivos digitales o las imágenes producidas por inteligencia artificial.

Las manualidades mantienen su valor emocional
Además, el 48% de los niños afirmó preferir regalar objetos hechos a mano en lugar de productos digitales o comprados. Para los investigadores, este hallazgo demuestra que las experiencias creativas tangibles continúan teniendo un enorme valor sentimental en plena era tecnológica.
Expertos en educación consideran que este fenómeno podría ser clave para el desarrollo de habilidades humanas difíciles de replicar mediante inteligencia artificial, como la empatía, la resolución creativa de problemas y la expresión emocional.
La encuesta también reveló que la forma en que los adultos reaccionan ante los proyectos creativos de los niños puede influir significativamente en su motivación y confianza. El 65% de los menores aseguró sentirse más inspirado cuando realiza actividades creativas junto a sus familias, mientras que el 46% señaló que valora especialmente cuando los padres reconocen el esfuerzo invertido en un proyecto, más allá del resultado final.
Para especialistas en desarrollo infantil, este enfoque centrado en el proceso creativo podría resultar fundamental en un futuro donde muchas tareas técnicas o repetitivas podrían automatizarse mediante inteligencia artificial.
Cheri Sterman, directora sénior de educación de Crayola, afirmó que fomentar la creatividad implica ayudar a los niños a sentirse seguros para experimentar, equivocarse y probar nuevas ideas sin miedo al fracaso.
“Cuando priorizamos el esfuerzo, el proceso y la reflexión por encima de los resultados, los niños se sienten más seguros para asumir riesgos creativos”, explicó Sterman. “Tanto las investigaciones como los propios niños nos están indicando el camino hacia una forma más solidaria de fomentar la creatividad en la era de la IA”.
El debate sobre el impacto de la inteligencia artificial en la educación continúa creciendo en Estados Unidos y otros países. Mientras algunas escuelas incorporan herramientas de IA para personalizar el aprendizaje, otras intentan establecer límites para evitar la dependencia tecnológica.
En medio de esa discusión, el estudio sugiere que la creatividad humana sigue siendo vista por muchas familias como una de las habilidades más valiosas para el futuro. Más allá de la tecnología, padres e hijos parecen coincidir en algo: la imaginación, las emociones y las experiencias creadas con las propias manos continúan ocupando un lugar irremplazable.
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