Médico estadounidense da positivo por rara variante del ébola en el Congo
Siete ciudadanos estadounidenses, incluido el que dio positivo el domingo por la noche, están siendo trasladados a Alemania para observación médica
La cepa identificada no cuenta actualmente con vacunas ni tratamientos aprobados. Crédito: Jorkim Jotham Pituwa | AP
Las autoridades sanitarias de la República Democrática del Congo confirmaron este lunes que un médico estadounidense figura entre los nuevos casos detectados en el brote de una rara variante del virus del ébola que ya ha dejado más de un centenar de fallecidos en el este del país africano.
El caso, reportado por Associated Press, fue registrado en Bunia, capital de la provincia de Ituri, según explicó el doctor Jean-Jacques Muyembe, director médico del Instituto Nacional Congoleño de Investigación Biomédica.
La situación ha encendido las alarmas internacionales debido a que la cepa identificada, conocida como Bundibugyo, no cuenta actualmente con vacunas ni tratamientos aprobados.
El doctor Satish Pillai, de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, indicó durante una conferencia telefónica con periodistas que siete estadounidenses, incluido uno que dio positivo el domingo, están siendo trasladados a Alemania para observación médica.
Pillai señaló que el paciente comenzó a presentar síntomas durante el fin de semana, pero no ofreció detalles sobre cómo ocurrió la exposición al virus ni sobre el centro médico alemán al que serán trasladadas las personas bajo observación.
Emergencia por el brote del ébola
La Organización Mundial de la Salud declaró el domingo el brote como una emergencia de salud pública de importancia internacional. Hasta el lunes, las autoridades contabilizaban más de 300 casos sospechosos y al menos 118 fallecidos en las provincias congoleñas de Ituri y Kivu del Norte, además de dos muertes reportadas en Uganda.
Expertos en salud advirtieron que la propagación del virus pasó desapercibida durante varias semanas debido a errores en las pruebas iniciales.
“Debido a que las primeras pruebas buscaban la cepa equivocada del ébola, obtuvimos falsos negativos y perdimos semanas de tiempo de respuesta”, declaró a AP Matthew M. Kavanagh, director del Centro de Política y Asuntos Políticos de Salud Global de la Universidad de Georgetown.
Kavanagh también criticó los recortes a la cooperación internacional y la retirada previa de Estados Unidos de la OMS bajo la administración Trump. “Cuando se retiran miles de millones de dólares de la OMS y se desmantelan programas de primera línea de USAID, se destruye precisamente el sistema de vigilancia diseñado para detectar estos virus a tiempo”, afirmó.
El ministro de Salud del Congo, Samuel Roger Kamba, anunció que el gobierno abrirá tres centros de tratamiento adicionales, mientras la OMS informó que ya desplegó equipos de expertos y suministros médicos en las zonas afectadas.
Las autoridades reconocieron además retrasos importantes en la respuesta inicial al brote.
Según el gobierno congoleño, la primera víctima murió el 24 de abril en Bunia y su cuerpo fue trasladado posteriormente a Mongbwalu, una región minera densamente poblada de Ituri, lo que favoreció la expansión del virus.
“Eso provocó que el brote de ébola se agravara”, admitió Kamba.
Cuando aparecieron nuevos enfermos días después, las muestras fueron enviadas a Kinshasa para análisis. Sin embargo, inicialmente solo se evaluó la presencia de la cepa Zaire, la variante más común del ébola, lo que produjo resultados negativos y retrasó la confirmación oficial hasta el 14 de mayo. La identificación específica de la cepa Bundibugyo ocurrió un día después.
“La situación es bastante preocupante y evoluciona con rapidez”, afirmó Esther Sterk, integrante de Médicos Sin Fronteras. “Se detectó bastante tarde”.
El virus Bundibugyo es una variante poco frecuente del ébola. Desde 1976, el Congo y Uganda han registrado más de 20 brotes de ébola, pero esta es apenas la tercera ocasión en la que se identifica esta cepa específica.
Según los CDC, la enfermedad puede causar fiebre, dolores musculares, debilidad, diarrea, vómitos, dolor abdominal y hemorragias inexplicables. El virus se transmite a través de fluidos corporales como sangre, vómito o semen.
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