A 25 años del 11-S el 9/11 Memorial & Museum de NY lanza fondo para educar a 100 millones de estadounidenses
Busca impulsar un fondo nacional para preservar la memoria de los atentados y educar a generaciones nacidas después del atentado
El museo conmemorativo del 11-S buscan fondos para echar a andar programas que eduquen a las nuevas generaciones. Crédito: Mark Lennihan | AP
Ahora que se acerca el 25 aniversario de 11-S, el National September 11 Memorial & Museum de Nueva York enfrenta un desafío que va más allá de la preservación física de los recuerdos: transmitir el significado de aquella jornada a millones de personas que nunca la vivieron. Con ese objetivo, la institución lanzó una campaña nacional de recaudación de fondos y concienciación denominada The Never Forget Fund.
La iniciativa parte de una realidad contundente. Actualmente, alrededor de 100 millones de estadounidenses, equivalentes a uno de cada 3 habitantes del país, nacieron después del 11 de septiembre de 2001. Para ellos, la tragedia forma parte de los libros de historia y no de la memoria personal. El museo busca cerrar esa brecha generacional mediante programas educativos, exhibiciones, testimonios y experiencias que permitan comprender el impacto humano de los ataques y la respuesta de unidad que siguió.
Según un comunicado de prensa, la campaña fue presentada oficialmente con un anuncio de servicio público difundido a nivel nacional. El video destaca historias de personas cuyas vidas fueron moldeadas por el legado de los héroes del 11-S y que decidieron dedicar sus carreras al servicio público. Bomberos, policías, voluntarios y familiares de víctimas aparecen como protagonistas de un mensaje centrado en la memoria, el compromiso y la continuidad de los valores que surgieron tras la tragedia.
Entre los casos incluidos se encuentra Rebecca Asaro, bombera del Departamento de Bomberos de Nueva York (FDNY), cuyo padre, Carl Asaro, murió durante los atentados. Hoy trabaja en la misma compañía donde sirvió su padre. También figura James Dowdell, quien heredó el número de placa de su padre Kevin Dowdell después de graduarse de la academia del FDNY, continuando una tradición de servicio marcada por el sacrificio.
Un fondo para garantizar la memoria a largo plazo
La campaña está vinculada a una meta financiera ambiciosa. El museo anunció que ya ha asegurado $25 millones de dólares en donaciones iniciales y que el empresario y exalcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, igualará los próximos $25 millones que se recauden. La iniciativa forma parte de una estrategia más amplia que busca alcanzar $75 millones para fortalecer la sostenibilidad financiera de la institución y reducir su dependencia de la venta de entradas.
Según Bloomberg, el aniversario número 25 representa una oportunidad para redoblar esfuerzos y garantizar que las futuras generaciones comprendan tanto lo ocurrido el 11 de septiembre como la respuesta colectiva que siguió. El financiamiento permitirá ampliar programas educativos, mejorar el acceso al museo y desarrollar nuevas experiencias de aprendizaje para estudiantes y profesionales de todo el país.
Beth Hillman, presidenta y directora ejecutiva del Memorial y Museo del 11-S, señaló que el trabajo de conmemoración es más importante que nunca debido al crecimiento de una generación que conoce los atentados únicamente a través de relatos históricos. La organización considera que preservar esas historias resulta fundamental para mantener vivo el compromiso nacional de “nunca olvidar”.
Además del fondo, la institución está desarrollando una agenda especial para el aniversario. Entre las iniciativas destaca una gran exposición dedicada a las historias de servicio inspiradas por el 11-S, así como programas diseñados para llegar a millones de estudiantes y capacitar a miles de profesionales en temas relacionados con memoria histórica, liderazgo y servicio comunitario.
Otra de las acciones previstas incluye la ampliación de programas gratuitos para estudiantes, educadores, socorristas, veteranos y residentes de Nueva York. El objetivo es que el museo continúe siendo un espacio accesible de aprendizaje, reflexión y homenaje.
Historias que conectan generaciones
La campaña también pone el foco en familiares de víctimas nacidos después de los atentados. Entre ellos aparece Tommy Riches, un niño de 10 años que nunca conoció a su tío Jimmy Riches, un bombero de Nueva York fallecido el 11 de septiembre de 2001. El año pasado participó por primera vez en la ceremonia anual de conmemoración leyendo en voz alta los nombres de las víctimas, incluido el de su propio familiar.
Otro ejemplo es el de Kylie Corrigan, de 12 años, nieta del capitán retirado del FDNY James J. Corrigan, quien murió mientras ayudaba a evacuar personas y coordinaba operaciones de emergencia en el World Trade Center. Inspirados por su legado, otros miembros de la familia también ingresaron al departamento de bomberos.
A medida que EE.UU. se prepara para conmemorar un cuarto de siglo desde los ataques, la institución apuesta por convertir la memoria en una herramienta educativa capaz de trascender generaciones y mantener vivo el legado de quienes respondieron con valentía en uno de los momentos más difíciles de la historia moderna del país.
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