Captan un visón americano en Long Island por primera vez en 31 años
El hallazgo ofrece nuevas pistas sobre la biodiversidad de la región y la recuperación de espacios naturales que durante décadas estuvieron deteriorados
El avistamiento de este animal se suma a otros recientes, lo que trae solo buenas noticias a la ciudad. Crédito: Shutterstock
La fauna silvestre acaba de dejar una nueva señal de vida en Long Island. Una cámara trampa instalada en Northport, cerca de la costa norte, captó lo que investigadores identificaron como un visón americano, un pequeño depredador semiacuático cuya presencia en la isla no había sido documentada con imágenes desde hace 3 décadas.
El registro fue obtenido por el naturalista Peter Janow poco después de la medianoche del 4 de agosto. En una de las fotografías, el animal aparece con un ave en la boca.
Según Gothamist, si se confirma oficialmente, como se espera, sería el primer avistamiento del visón americano en Long Island en 31 años. El último reporte conocido ocurrió en 1996 y, según el biólogo de vida silvestre Mike Bottini, no existe evidencia fotográfica de aquel encuentro.
Una búsqueda que comenzó hace 3 inviernos
Janow, piloto retirado del Cuerpo de Marines y fundador de Long Island Nature Corps, lleva aproximadamente 8 años utilizando cámaras trampa para estudiar animales en Northport y el área de Greater Huntington. Su interés por el visón comenzó hace unos 3 inviernos.
Durante una salida después de una nevada, buscaba huellas de nutria de río cuando encontró unas marcas que creyó pertenecían a un visón. Desde entonces, esperaba que alguna de sus cámaras pudiera registrar al esquivo mamífero.
La oportunidad apareció de una manera casi accidental. Janow revisó una tarjeta de memoria de una cámara que llevaba meses sin comprobar. Durante 2 o 3 horas examinó archivo por archivo hasta encontrar 2 fotografías y un video de unos 15 segundos que parecían mostrar al animal.
La secuencia fue enviada de inmediato a Bottini, biólogo de la Seatuck Environmental Association, para su evaluación. La respuesta fue contundente: según el investigador, se trataba de un visón americano.
Un depredador pequeño, pero difícil de encontrar
El visón americano pertenece a la familia de las comadrejas y está emparentado con las nutrias y los hurones. Es un carnívoro de hábitos semiacuáticos que suele pesar entre 1.5 y 3.5 libras y busca alimento en ríos, lagos y humedales.
Su dieta incluye peces, ranas, cangrejos de río y pequeños mamíferos. Precisamente por su relación con ambientes acuáticos, su presencia puede ofrecer pistas sobre la condición de los ecosistemas donde habita.
Lo llamativo en Long Island es que el hábitat adecuado todavía existe. Bottini señaló que buena parte de los humedales y marismas que favorecen al visón permanecen protegidos. Sin embargo, la razón de su aparente desaparición durante décadas continúa sin resolverse.
El especialista también mencionó la captura mediante trampas como un posible factor. Actualmente, el Departamento de Conservación Ambiental del estado de Nueva York permite la captura de visones, zorros grises, zorrillos rayados y comadrejas de cola larga en Long Island.
Una especie que vuelve a asomarse
El posible regreso del visón ocurre después de otros encuentros extraordinarios con mamíferos silvestres. Los investigadores ya habían documentado la presencia de castores y nutrias de río, especies que durante mucho tiempo fueron difíciles de encontrar en los alrededores de NYC.
El castor fue el primero de estos mamíferos en reaparecer en el río Bronx, en 2007. Los defensores de la naturaleza bautizaron a aquel ejemplar como José, en honor al entonces congresista José Serrano. Ambos desaparecieron alrededor de 2018, probablemente por causas naturales.
En tiempos recientes, otra cámara trampa registró un nuevo castor, apodado Cardi Beaver. La nutria de río también fue captada, y ahora el posible visón completa un trío que parece compartir una misma zona de Long Island.
Durante décadas, el panorama fue muy diferente. Para el siglo XIX, las nutrias, los castores y los visones de Nueva York habían sido cazados hasta quedar cerca de la extinción.
Por eso, una imagen tomada de madrugada tiene un peso relevante. Es una foto que sugiere que, cuando un ecosistema recupera parte de sus condiciones, la naturaleza puede encontrar nuevamente el camino de regreso.
Para Janow, el hallazgo confirma precisamente esa capacidad de recuperación. El área donde aparecieron estos animales se ha convertido en un pequeño refugio de biodiversidad dentro de un entorno urbano, una prueba silenciosa de que todavía quedan rincones capaces de sostener especies que parecían haber desaparecido.
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