CIA desclasifica documentos que revelan advertencias sobre Bin Laden antes del 11-S
La publicación, cuando se cumplen 25 años de los ataques, reúne documentos preparados para los presidentes Bill Clinton y George W. Bush entre 1998 y 2001
Los informes describen el seguimiento que los servicios de inteligencia realizaban sobre Bin Laden. Crédito: Mazhar Ali Khan | AP
La CIA desclasificó este viernes 71 informes presidenciales que muestran que funcionarios de inteligencia de Estados Unidos habían identificado durante años las amenazas de Osama bin Laden y Al Qaeda, incluidos posibles ataques dentro del territorio estadounidense, antes de los atentados del 11 de septiembre de 2001.
La publicación, realizada cuando se cumplen 25 años de los ataques que dejaron casi 3,000 muertos, reúne documentos preparados para los presidentes Bill Clinton y George W. Bush entre 1998 y septiembre de 2001. La información fue publicada por la agencia y divulgada por The Associated Press.
Los informes describen el seguimiento que los servicios de inteligencia realizaban sobre Bin Laden, su red de colaboradores y sus fuentes de financiamiento, además de las advertencias sobre posibles atentados contra intereses estadounidenses.
El director de la CIA, John Ratcliffe, calificó la publicación como “un acto de transparencia excepcional” y aseguró que se trata de la mayor entrega individual de informes diarios presidenciales desclasificados por la agencia.
Entre los documentos figura uno de febrero de 1998 que advertía sobre terroristas que buscaban desarrollar capacidades para fabricar armas de destrucción masiva. En abril de ese año, otro informe señalaba la negativa de los talibanes a entregar a Bin Laden, a quien consideraban su “invitado” en Afganistán y por cuya ayuda durante la ocupación soviética mantenían una relación de gratitud.
Para julio de 1998, los analistas consideraban plausible que Bin Laden diera una alta prioridad a los ataques dentro de Estados Unidos y advertían sobre su interés en utilizar agentes químicos y biológicos.
Dos meses después, un informante señaló que la opción preferida del líder de Al Qaeda era atacar territorio estadounidense, particularmente Washington. También mencionó la posibilidad de que la organización utilizara un avión cargado de explosivos contra una ciudad de Estados Unidos.
Las advertencias continuaron. En diciembre de 1998, funcionarios de inteligencia registraron información sobre posibles secuestros de aviones y señalaron que integrantes de la red de Bin Laden habían recibido entrenamiento para realizar este tipo de operaciones.
Otro documento relataba que miembros de la organización habían conseguido evadir controles de seguridad durante una prueba en un aeropuerto de Nueva York.
Los informes también registraron los esfuerzos de la organización para obtener materiales con los que pudiera fabricar armas radiológicas, conocidas como “bombas sucias”. En junio de 1999, funcionarios indicaron que agentes de Bin Laden habían realizado experimentos con explosivos para incrementar su potencia.
Advertencias antes de los atentados
Los documentos preparados para Bush a comienzos de 2001 incluían información sobre los intentos de Bin Laden de desarrollar, mediante métodos rudimentarios, agentes biológicos.
Un informe de agosto de ese año advertía sobre el compromiso de Bin Laden de ejecutar atentados terroristas en Estados Unidos. También señalaba que los ataques contra las embajadas estadounidenses en África en 1998 demostraban que Al Qaeda podía preparar operaciones durante años y continuar con sus planes pese a los reveses.
Ese mismo mes, los servicios de inteligencia registraron “actividad sospechosa” en Estados Unidos compatible con preparativos para secuestros u otros ataques. Entre los indicios mencionados estaba la vigilancia de edificios federales en Nueva York.
El documento añadía que el FBI tenía alrededor de 70 investigaciones exhaustivas en distintos puntos del país que consideraba relacionadas con Bin Laden.
Pese a la cantidad de advertencias, los documentos recién publicados no parecen aportar información nueva sobre la planificación concreta de los atentados del 11 de septiembre ni modificar sustancialmente lo que las autoridades estadounidenses conocían sobre la amenaza de Al Qaeda antes de los ataques.
Gran parte del material permanece censurado para proteger la identidad de fuentes y otros datos que pudieran permitir su identificación. La publicación también revive uno de los principales problemas detectados después del 11 de septiembre: las dificultades para compartir información entre las distintas agencias de inteligencia y seguridad.
La comisión bipartidista que investigó los atentados destacó esa falla en su informe y formuló recomendaciones que llevaron a cambios estructurales en el aparato de seguridad estadounidense, entre ellos la creación del cargo de director de Inteligencia Nacional y del Centro Nacional Antiterrorista.
Además de los documentos de la CIA, los Archivos Nacionales divulgaron este viernes otro conjunto de materiales relacionados con la investigación de los atentados. El lote incluye entrevistas realizadas a funcionarios de seguridad nacional de las administraciones de Clinton y Bush por la comisión que investigó los ataques entre 2002 y 2004.
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