Josh Brolin habla claro

Josh Brolin, protagonista de Men in Black 3 junto a Will Smith, deja claras sus opiniones políticas

Josh Brolin, que ha actuado en 'No Country for Old Men' y 'Milk', en una escena de 'Men in Black 3', que se estrena mañana.

Josh Brolin, que ha actuado en 'No Country for Old Men' y 'Milk', en una escena de 'Men in Black 3', que se estrena mañana. Crédito: Columbia Pictures

MADRID, España.- Fue el presidente George Bush en W, el asesino Dan White en Milk y dio un beso a Javier Bardem en los Oscar. Josh Brolin volvió ha mostrar pasión política en Madrid hace unas semanas, en medio de protestas por las recientes medidas de austeridad, mientras promocionaba su más reciente filme, Men in Black 3, que se estrena mañana y donde acompaña en el reparto a Will Smith y Tommy Lee Jones (de hecho encarna a este en las escenas que tienen lugar a finales de los años 60, donde se traslada la acción de la cinta).

“Si no podemos manifestarnos, ¿cuál es la alternativa?”, se preguntó.

El actor, que empezó a llamar la atención en The Goonies pero que en los últimos años ha dado un impulso a su carrera al trabajar con los hermanos Coen, Gus Van Sant o Ridley Scott, afirmó que “es importante entender la necesidad de las protestas y el discurso común. ¿Cómo puede oponerse alguien a que la gente reaccione? Si no podemos manifestarnos, ¿cuál es la alternativa? ¿Que todo el mundo esté callado? Seríamos como en 1984 de George Orwell”.

Amigo personal de Howard Zinn, que dio voz histórica a las clases desfavorecidas en La otra historia de los Estados Unidos, y admirador del trabajo activista de Rosa Parks, que luchó por los derechos de la comunidad afroamericana en su país, se reconoce “una persona apasionada y con las opiniones fuertes”.

Brolin, que tiene entre sus proyectos la versión hecha en Hollywood de la película coreana Old Boy y Labor Day junto a Kate Winslet, apeló a una visión no maniquea de la política. “No soy de los que piensa que todos los republicanos son malos y todos los demócratas son buenos”.

“Cuando leí el primer guión de W le dije a Oliver Stone que no había necesidad de subrayar las cosas malas de George Bush. Todo el mundo ve la CNN y ya lo sabe. Me parecía mucho más interesante cómo alguien como él fue elegido dos veces presidente de Estados Unidos. Él y todos nosotros habríamos sido más felices si le hubieran puesto a dirigir un equipo de béisbol”, aseguró.

Tras haberse metido en su piel en el hasta entonces inédito caso de un filme sobre un presidente vigente, el personaje le sigue creando preguntas. “Desde que dejó de ser presidente, ha desaparecido de la escena pública. Apenas hemos sabido algo de él. Creo que eso no ha sucedido con ningún presidente antes”, reflexionó.

Y sobre Barack Obama, en cambio, tiene una visión más positiva pero también matizada. “No lo veo todo de color de rosa y creo que ha cometido muchos errores, pero en este momento en Estados Unidos, es lo mejor a lo que podemos aspirar”, reconoció.

También reivindicó la causa homosexual en Milk, con la que optó al Oscar por interpretar al político conservador que asesinó a Milk, Dan White, y besó a Javier Bardem, amigo suyo desde que rodaron No Country for Old Men, en una ceremonia de los premios de la Academia de Hollywood, aunque la televisión censuró la imagen.

Pero, pese a su discurso político y su vocación de abogado criminalista durante su juventud, acabó descubriendo en una asignatura optativa del instituto que su destino era el mismo que el de su padre, James Brolin.

Además, también se casó con una actriz, Diane Lane, y su padre, a su vez, se casó con Barbra Streisand.

“Veía cómo era la vida de actor, con tanta inestabilidad económica, y me preguntaba, ¿qué necesidad hay de vivir así? Pero luego descubrí que me gusta mucho profundizar en los comportamientos humanos. Y mi familia es lo suficientemente disfuncional como para que me siga haciendo muchas preguntas a ese respecto”, bromeó Brolin.

Vea el trailer de “Man in Black 3”

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