window._taboola = window._taboola || []; var taboola_id = 'mycodeimpremedia-network'; _taboola.push({article:'auto'}); !function (e, f, u, i) { if (!document.getElementById(i)){ e.async = 1; e.src = u; e.id = i; f.parentNode.insertBefore(e, f); } }(document.createElement('script'), document.getElementsByTagName('script')[0], '//cdn.taboola.com/libtrc/'+ taboola_id +'/loader.js', 'tb_loader_script'); if(window.performance && typeof window.performance.mark == 'function') {window.performance.mark('tbl_ic');}

Mitt Romney: crónica de una derrota anunciada

Estando a menos de dos semanas de las próximas elecciones presidenciales en este país, ya se puede percibir en el ambiente, y entre la gente la inminente victoria del presidente Barack Obama. El candidato por el Partido Republicano, Mitt Romney, no logró lo que tampoco nunca fue para él, una meta, una prioridad en su campaña: poder llegar a conquistar el voto hispano de este país.

Salvo algunos sectores de nuestra comunidad latinoamericana y sobretodo la cubana, de reconocida tendencia republicana y su ya conocida letanía de culpar al extinto presidente Kennedy por el fiasco de Bahía de Cochinos -de ahí su adhesión al Partido Republicano- no hay en verdad una demostración hispana contundente que lo apoye a Romney en su deseo de llegar a la Casa Blanca, pasando por Clint Eastwood, John McCain, etc., y hasta entre algunos columnistas de EL DIARIO/LA PRENSA -los señores Martínez y Navarrete- por citar algunos, es claro que con eso no les va a alcanzar a Mr. Romney y su partido para ganarse nuestra comunidad.

El Partido Republicano va a pagar caro una vez más por su soberbia, arrogancia, racismo y xenofobia con la derrota electoral que les espera el 6 de noviembre, ellos lo saben y ya no saben que hacer, se les nota el miedo, tratan de desacreditar al presidente Obama de todo lo malo tirándole todo el barro y críticas posibles, son manotazos de ahogado. Mr Romney no propone nada concreto ni real. De inmigración ni se diga nada, porque ya sabemos todos su conocida política de autodeportación voluntaria.

¡Qué pensamiento!,como si eso fuera posible, o realizable en la vida real.

Son esas pequeñas cosas donde Mitt Romney fracasa. Porque cada vez que abre la boca se mete el pie en ella. Mitt Romney mismo es su peor enemigo, no lo es el Partido Demócrata o Mr. Obama, es él y sólo él, alguien incapaz de conmover a las masas, de comunicar su mensaje, sobretodo de identificarse con el pueblo, con la clase obrera, la fuerza laboral de este país, su discurso intrascendente y sin sustancia, sin emoción no cala en el pueblo. El pueblo no lo hace suyo porque lo siente falso y hasta su sonrisa parece forzada.

El presidente Obama no pudo tener una mejor oportunidad de volver a ganar la presidencia ante un adversario con tantas carencias y limitaciones, que es un gran empresario y hombre de negocios, de eso no hay la menor duda, sus millones así lo demuestran, pero lo que este país necesita no es un gerente o manager de una compañía, sino un líder, un presidente y eso ya lo tenemos en Mr.Obama.

Sólo resta esperar que en estos próximos cuatro años de un hipotético mandato demócrata del presidente Obama pueda él trabajar libremente -experiencia ya la tiene- y el Congreso pueda por fin ponerse de acuerdo y trabajar junto a él por el bienestar de esta gran nación. Es hora ya de concertar esfuerzos para sacar adelante este país.

El pueblo norteamericano no sólo lo espera, sino también lo demanda.

Contenido Patrocinado