Deuda escolar en caja de pandora

Es una buena acción la de Biden, pero puede generar una escalada de consecuencia por el incremento del gasto público

Deudas estudiantiles

Los endeudados han venido luchando durante mucho tiempo.  Crédito: STEFANI REYNOLDS | AFP / Getty Images

No hay manera de dejar a todos contentos. El anuncio del presidente Joe Biden sobre la reducción de las deudas, que tienen ahogados a los estudiantes, abrió otros debates entre los demócratas, los republicanos y hasta nosotros los contribuyentes, que ponemos el dinero para el gasto del gobierno.

Aunque la pregunta es ¿por qué es tan caro educarse en una potencia mundial, si estudiar es un derecho fundamental?, resulta que el gobierno federal se compromete a meterse la mano al bolsillo para perdonar hasta $10.000 a deudores que ganan menos de $125.000 o a las  familias que reciben hasta $250.000 anuales.

A eso hay que sumarle, que las minorías o los afro-estadounidenses que están entre los que reciben menores salarios, se educan con las becas Pell, y a ellos el gobierno federal les condonaría hasta $10.000 más. ¡Nada mal!

Pero, no tan rápido. Para empezar, el partido de oposición cuestiona que es una movida política, porque faltan apenas menos de 8 semanas para las elecciones generales del 8 de noviembre y la renovación de curules en la Cámara de Representantes en Washington DC.

Y si creemos en la bondad desinteresada del gobierno, según los analistas económicos, tampoco le gustará al presidente de la FED, Jeremy Powell, porque con esos millones que se liberan en los hogares, habrá más dinero circulante y la inflación subirá, es decir, preparémonos para más alzas en las tasas de interés y todo será más caro.

Otros descontentos son los contribuyentes al ver que sus impuestos sirven para perdonar a quienes no pueden pagar por las desigualdades. Igualmente pasará con quienes sí honraron sus compromisos y venían pagando, trabajando duro para salir de la deuda, aunque eso significara vivir en el sótano de la casa paterna para ahorrar.

Un frente bien complicado es, si se incrementa el lío de los empresarios, porque podría ser más difícil encontrar trabajadores, pues algunos decidirían irse a la universidad, porque hay menos afán de dinero.

Y en la base de esta caja de pandora que abre el gobierno federal está los contribuyentes, que verán cómo mientras ellos cumplen con el Tío Sam, ese dinero se convierte en millones de dólares en beneficios, pues ya Biden había declarado la moratoria en el pago de las deudas educativas por el coronavirus.

De nuevo es una buena acción la de Biden, pero puede generar una escalada de consecuencia por el incremento del gasto público. Y hay que aplaudir que, de paso, alivia la angustia de casi 20 millones de deudores que son los que calcula la Casa Blanca que recibirán estos recursos. 

Sofía Villa es autora y escribe esta columna a título personal. Trabaja como Producer Writer en NY y sus opiniones no representan a Televisa-Univision Communications Inc.

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