Aprobemos el sueño de los soñadores

Si hay algo que hemos aprendido sobre el Congreso, es que siempre podemos contar con la obstrucción republicana para bloquear el progreso. Y si hay algo que sabemos acerca de la necesidad de ayudar a los inmigrantes, es que debemos de proceder con urgencia.

Por esto no podemos sentarnos y celebrar, solo porque el presidente Obama ha anunciado un completo apoyo a la reforma de inmigración, incluyendo un camino hacia la ciudadanía para aquellos que están aquí sin papeles. En el estado de Nueva York, progreso significa apoyar el ‘Dream Act’ que inmediatamente ayuda a los inmigrantes jóvenes sin documentos que deseen vivir el sueño americano asistiendo a la universidad, estudiando una carrera y siendo parte de nuestra economía.

Hay varias propuestas en la Legislatura del estado de Nueva York que pueden hacer una diferencia real. Hago un llamado a los legisladores y al gobernador Cuomo para que actúen sobre estas propuestas con la urgencia que demanda este asunto.

Mientras se negocia el presupuesto anual del Estado – de más de $135 miles de millones – exhorto a los legisladores de ambos partidos y al gobernador Cuomo a reservar fondos para el ‘Dream Act’. Aunque existen varios estimados del monto total de esta medida, creemos que no costaría más de $20 millones en fondos para la educación universitaria – un estimado bien conservador, que representa una pequeña porción del presupuesto anual del Estado.

Tenemos que hacer el ‘Dream Act’ una realidad expandiendo el Programa de Asistencia de Matrícula o encontrando otras maneras para ayudar a los estudiantes inmigrantes a conseguir fondos para sufragar sus estudios. Lo importante es que actuemos, y actuemos ahora.

Este asunto no es, y nunca debe de ser, sobre estadísticas o cálculos políticos. Se trata de justicia básica. Como alguien cuya familia vino del Caribe, me uno a los millones de inmigrantes que sienten la urgencia en carne propia.

Felicito al presidente Obama por su fuerte apoyo a la reforma de inmigración. Pero para los jóvenes que se están graduándo de la escuela superior este año, esperar años por una ley federal es una espera muy larga.

Si promulgamos el ‘Dream Act’ ahora y destinamos los fondos requeridos para hacerlo, Nueva York estaría una vez más a la vanguardia del gobierno federal en lograr progreso para uno de los asuntos más importantes de nuestro tiempo. Aún más importante, hará justicia a los inmigrantes que sólo piden ser reconocidos por nuestra sociedad y vivir el sueño americano.

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