El dinero no da la felicidad, pero así es como influye en tu bienestar emocional
“El dinero puede seguir comprando felicidad para quienes ya son felices, pero entre los más infelices, sólo ayuda a evitar la infelicidad”
Contar con recursos y diseñar una vida con propósito es la combinación adecuada para ser feliz. Crédito: Shutterstock
Con la evolución de las sociedades, las personas están cada vez más preocupadas por su calidad de vida más que simplemente acumular cosas para cubrir sus necesidades básicas. Si bien el dinero es esencial para cualquiera de las dos opciones la diferencia radica en la forma en la que se usa para conseguir un objetivo.
De hecho, la diferencia es tan profunda que, cuando la gente no tiene suficiente educación financiera o emocional, una persona que gana mucho dinero puede no tener calidad en su vida y experimentar frustraciones o incluso carencias, mientras que una persona con mayor preparación, aun cuando no tenga tanto dinero, puede conseguir metas a lo largo de su vida y, eventualmente, construir su felicidad.
De acuerdo con un estudio realizado por Daniel Kahneman, Premio Nobel de Economía 2002, concluyó que el bienestar emocional incluso ayuda a las personas a aumentar sus ingresos. Sin embargo, más allá de ese punto, la felicidad diaria no se modifica significativamente con más dinero.
“El dinero puede seguir comprando felicidad para quienes ya son felices, pero entre los más infelices, sólo ayuda a evitar la infelicidad, hasta cierto punto”, señala el análisis.
Sin embargo, el estudio señala que obtener mayores ingresos sí ayuda a cambiar el sentido de la vida de las personas, ya que pueden usar el dinero de otras maneras que les generen mayor satisfacción, por ejemplo ayudar a otras personas a través de labores de beneficencia.
Además, el dinero sí es clave para revertir el sufrimiento de las personas y les aporta sensaciones de tranquilidad y paz. “Puedes abrir puertas asociadas a la felicidad: pagar mejores servicios para la salud, vivir en espacios más seguros o en entornos más tranquilos, lo que se traduce en bienestar general”, indica el estudio.
Tener dinero también ayuda a experimentar una diferencia marcada entre estar feliz, una emoción temporal vinculada con la compra de experiencias o momentos específicos, y ser feliz, que es una sensación más duradera basada en la consecución de objetivos personales, con el dinero como aliado.
La felicidad profunda se relaciona con sentimientos de seguridad y paz. No se trata de tener más dinero, sino de mantener una relación sana con él. Para esto, es preciso crear una ‘vida intencional’, donde el dinero se convierta en una herramienta para conquistar metas significativas y que incluya una planeación para crear un futuro con ahorros suficientes para el futuro.
El dinero no es toda la felicidad
Otra conclusión del estudio menciona que, si bien el dinero es indispensable para las personas, no es el medio final para la felicidad, ya que “su impacto en el bienestar es temporal cuando solo se usa para acumular o comprar bienes materiales”.
La clave depende del uso que se le dé, por ejemplo para ahorrar para el retiro o invertir en experiencias es más enriquecedor que solo comprar bienes. El equilibrio es básico en este tema: nadie puede vivir con propósito, sin tener cubiertas sus necesidades básicas es iluso; pero también tener dinero y gastarlo sin un plan o simplemente acumularlo, son conductas que no garantizan la seguridad.
Además, los expertos también advierten que una manera infalible de disfrutar el dinero que generes: invertir en el bienestar físico, intelectual, emocional y espiritual, ya que paradójicamente son conductas que ayudan a obtener mayor éxito profesional y financiero.
Una persona feliz normalmente es más productiva, creativa y tienen mejores relaciones. En cambio, enfocarse solo en el dinero, el poder o la fama, puede llevar al agotamiento y la falta de propósito.
Sigue leyendo:
– Tarjeta de crédito, hipotecas o autos ¿Cuánto deben los estadounidenses en 2025?
– El ‘ahorro por venganza’, la nueva tendencia financiera para sanar tu adicción a las compras
– Los 10 estados de EE.UU. que eligen los jubilados para vivir en 2025