Trump amenazó con demandar a una revista si escribía “una mala historia” sobre su salud
En una entrevista, el presidente Donald Trump calificó de “aburridísimas” las reuniones de gabinete y negó que se quede dormido, pese a las críticas
El presidente Donald Trump reacciona tras una reunión durante la Reunión Anual del Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, el miércoles 21 de enero de 2026. Crédito: Markus Schreiber | AP
Las dudas sobre la salud del presidente Donald Trump volvieron al centro del debate político tras una entrevista concedida a New York Magazine, en la que el propio mandatario reaccionó con molestia ante las especulaciones y llegó a advertir con acciones legales si el reportaje tenía un enfoque negativo.
“Reflexionemos un par de minutos”, dijo Trump al inicio de la conversación con el periodista Ben Terris, antes de lanzar una advertencia directa. “Si vas a escribir una mala historia sobre mi salud, voy a demandar a la revista New York Magazine”, afirmó durante el encuentro realizado en la Oficina Oval.
El reportaje, titulado “El presidente sobrehumano: un intento de buena fe para determinar la verdad sobre la salud de Donald Trump”, se centró en los cuestionamientos surgidos por la edad del mandatario, de 79 años, y por imágenes recientes en las que aparece con moretones visibles en las manos o con los ojos cerrados durante actos públicos.
Consultado específicamente sobre esos momentos en reuniones de gabinete, Trump ofreció una explicación que generó nuevas reacciones. “Son aburridísimas”, dijo al referirse a los encuentros, aunque insistió en que permanece atento a todo lo que se discute.
Según relató, las reuniones pueden prolongarse durante varias horas. “Voy recorriendo la sala y tengo a 28 tipos. La última vez fueron tres horas y media”, explicó. Añadió que suele recostarse mientras escucha y realiza gestos con la mano para dejar claro que está siguiendo la conversación.
“Escucho cada palabra y no veo la hora de salir de allí”, señaló.
Deterioro físico
Durante la entrevista, el presidente volvió a rechazar cualquier insinuación sobre un deterioro físico y aseguró que se siente “igual que hace 40 años”, una afirmación que ha repetido en distintas ocasiones desde su regreso al poder.
El artículo también recordó el moratón que Trump mostró recientemente en su mano izquierda durante su viaje a Suiza, donde participó en el Foro Económico Mundial de Davos. En ese momento, el propio mandatario atribuyó la marca a un golpe accidental contra una mesa.
Desde que inició su segundo mandato, el presidente ha sido visto en varias oportunidades con hematomas similares, algunos de los cuales han sido cubiertos con maquillaje. La Casa Blanca ha explicado que estas marcas se deben al constante saludo con asistentes y visitantes.
En defensa de Trump
En el reportaje, varios funcionarios de la administración salieron en defensa del mandatario. Entre ellos, el director de comunicaciones de la Casa Blanca, Steven Cheung, destacó la intensidad de su agenda diaria.
“Cuando firmó la ley de transparencia de Epstein, estuvo aquí hasta las 9:50 o 9:45, creo”, dijo Cheung. “Y al día siguiente, estuvo aquí hasta las 9:30. Aunque me cueste admitirlo, estoy agotado al comenzar la jornada laboral y al final de la misma, intentando seguirle el ritmo al presidente”.
El tema volvió al centro del debate público luego de que el verano pasado la administración difundiera un informe médico presidencial. En ese documento se indicó que Trump padece insuficiencia venosa crónica, una condición frecuente en personas mayores.
Pese a ese diagnóstico, el reporte concluyó que el presidente se encuentra en “excelente salud”.
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